¿Ya secuestraron la Asamblea Nacional del PRI?

¿Por qué se percibe en el llano tricolor que el dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza y sus asesores áulicos han caído en pánico, al no le encontrarle  la cuadratura al círculo abierto de 2018?

Pongamos el cuadrante en tres tiempos: En febrero, la revista Expansión publicó el concentrado combinado de resultados de sondeos sobre la intención del voto para el 18: Andrés Manuel López Obrador sigue subiendo.

Al 17 de junio pasado, dos semanas después de las elecciones del día 4, Consulta Mitosfky caracteriza su encuesta en los siguientes términos: El PAN concentró las preferencias. El PRI, el rechazo. En su corta vida de menos de tres años, Morena sigue registrando máximos históricos.

La agencia de investigación de mercados que dirige el sinaloense Roy Campos tiene lustros de credibilidad en el universo político-electoral.

Ayer, el Grupo Reforma difundió su más reciente estudio demoscópico: En una primera muestra, se acredita aLópez Obrador con una intención del voto de 30 por ciento; a la panista Margarita Zavala, con 26 por ciento, y al secretario de Gobernación priista, Miguel Ángel Osorio Chong, con un 14 por ciento.

Cinco millones son muchos votos

Recientemente, entre las corrientes internas del PRI que debaten la agenda de la XXII Asamblea Nacional programada para agosto, se hicieron cuentas de la gestión de Enrique Peña Nieto y en su debe apuntaron con rojo la perdida de casi 5 millones de votos tricolores.

En las reuniones de esa vertiente acusaron recibo de la intención de los organizadores de la Asamblea de excluir como delegados a representantes de frentes críticos, para mayoritear las delegaciones de los sectores agrario y obrero a remolque de las del sector popular.

Se confirma, además, que, de los documentos básicos del PRI, el que provoca más tensiones y ruido es el correspondiente a Estatutos, que contiene las normas reguladoras de las candidaturas, los requisitos de su elegibilidad y los métodos de su nominación. Obviamente, gravita sobre esa orden del día la candidatura presidencial.

En el cronograma para formular el documento rector, base para las deliberaciones de las mesas temáticas y las conclusiones que se llevarán al pleno de clausura de la Asamblea para su votación final, se estableció como fecha de arranque el 4 de agosto, hoja de ruta que culminaría tentativamente el 12.

Murat le pone el cascabel al gato

Habría, pues, por lo menos una semana de deliberaciones que, de acuerdo con los precedentes en ese tipo de encuentros nacionales, sería suficiente habida cuenta que en la mayoría de los temas desde los estados llegan las ponencias procesadas y planchadas en lo general para ajustar su texto y sentido en las mesas temáticas.

¡Hete ahí! que, repentinamente los señores de la dirigencia nacional rasuraron el cronograma para instalar las mesas de debates apenas 48 horas antes del pleno de clausura.

Lo que flota sobre el aire es la sospecha de que el control de la Asamblea Nacional, que tiene como eje -no hay otro- la sucesión presidencial, se ha salido de madre.

El presidente de la Fundación Colosio priista, José Murat Casab señaló hace unas horas a personas y grupos que pretenden “arrebatarle al PRI la candidatura presidencial”.

Señal bastante de que la XX Asamblea Nacional ha sido secuestrada aún antes de que los delegados empiecen a llegar a la Ciudad de México. El miedo no anda en burro. El burro anda en miedo. Es cuanto.