Tres Ríos

A falta de capital político, el estado de Sinaloa enfrentara en el año 2018 una situación de crisis de candidatos a puestos electorales.

Por donde se le busque en la entidad no se ve quienes le pongan sabor al caldo electoral y por eso algunos presidentes municipales creen que tienen oportunidad de repetir en sus puestos y recargan baterías tratando de que en los partidos políticos en los que militan los tomen en cuenta, pero la verdad es que son pólvora mojada.

Esta el caso de Jesús Valdés Palazuelos, presidente municipal de Culiacán, cuyo mérito político es haberse convertido en el alcalde que elevó a la capital de estado a los primeros planos de criminalidad en el contexto nacional.

Todo apunta a que Valdés Palazuelos es un político adicto a la necrofilia, ya que ahora los cadáveres que antes llovían en las calles y callejones de la ciudad, ahora también afloran en los cauces de los ríos y el monte que rodea al municipio.

En contrapartida no se han visto acciones de gobierno que vayan dirigidas a mejorar la situación económica de los ciudadanos porque el desempleo y el hambre se han convertido en la estampa de la cartografía de la capital sinaloense.

Otro de los que no canta mal las rancheras es Fernando Pucheta. que como acalde de Mazatlán está viendo crecer los sembradíos de muertos que la lucha entre los grupos criminales está dejando en la alfombra municipal.

Lo peor del caso es que ni el Chapulín Colorado podrá defenderlo porque los científicos de su gobierno no le han encontrado la cuadratura al círculo y por tanto tampoco le han dado respuesta a las principales demandas ciudadanas del puerto.

Ni que decir de Álvaro Ruelas Echave, presidente municipal de Ahome que tiene desde hace 20 días un plantón de comerciantes de la zona 30 a las puertas del palacio pero, el ingrediente particular de estas manifestaciones contra las autoridades es que también le torcieron el brazo a Miguel Ángel Camacho, que participó como candidato del Partido Acción Nacional en el proceso electoral del año pasado y que ahora es el centro de críticas porque fue el que sembró la confrontación.

Miguel Ángel Camacho fue designado por el cabildo para solucionar el problema de los comerciantes, pero se convirtió en parte activa del problema al grado de que los comerciantes lo responsabilizan ahora de ser el autor del caos.

Eso no obsta para decir que a Álvaro Ruelas Echave puede tumbarlo la yegua en virtud de que el municipio de Ahome sufre oleadas de fuerte criminalidad y las tormentas criminales hacen llover muertos, asaltos y robos todos los días.

Tampoco ha podido cristalizar al menos una obra pública y para colmo de sus males comienza a activarse el hecho de que su antecesor y ex jefe Arturo Duarte García no aplicí recursos económicos que el gobierno federal designó para viviendas a través de la SEDATU. El dinero se perdió, pero las casas no se construyeron.

A lo mejor no han buscado bien ese dinero. Puede estar invertido en el avión que compró Duarte en sociedad con su tesorero Juan Tachna y un hermano de éste.

En Guasave, Diana Armenta también está metida en serias tormentas. No ha llevado obras a los ciudadanos y sigue echándole la culpa a Armando Leyson Castro, de los males que sufre ese municipio. Todos patean el balón ponchado hacia el campo del que viene. Así lo hizo Leyson al responsabilizar a su vez a Jesús Burgos y a Ramón Barajas.

En El Fuerte, Nubia Ramos Carvajal se encuentra sumamente extraviada y en su calidad de presidente vip se ha centrado en actividades propias de los salones de belleza y se niega a una efectiva labor en la administración pública. Cambio su “look”, pero el del pueblo mágico sigue igual de deteriorado.

En esa misma sintonía se encuentran otros alcaldes que todavía no llegan a la mitad de sus encargos y ya se sienten con trajes de toreros para entrarle al ruedo de las elecciones del año que viene y de momento estos son los personajes que creen que están en condiciones de repetir en las administraciones municipales que representan.

Incluyan entre estos a los alcaldes de Salvador Alvarado, Carlo Mario Ortiz y al de Elota, Geovanny Escobar.

Ya acabé.

A falta de capital político, el estado de Sinaloa enfrentara en el año 2018 una situación de crisis de candidatos a puestos electorales.

Por donde se le busque en la entidad no se ve quienes le pongan sabor al caldo electoral y por eso algunos presidentes municipales creen que tienen oportunidad de repetir en sus puestos y recargan baterías tratando de que en los partidos políticos en los que militan los tomen en cuenta, pero la verdad es que son pólvora mojada.

Esta el caso de Jesús Valdés Palazuelos, presidente municipal de Culiacán, cuyo mérito político es haberse convertido en el alcalde que elevó a la capital de estado a los primeros planos de criminalidad en el contexto nacional.

Todo apunta a que Valdés Palazuelos es un político adicto a la necrofilia, ya que ahora los cadáveres que antes llovían en las calles y callejones de la ciudad, ahora también afloran en los cauces de los ríos y el monte que rodea al municipio.

En contrapartida no se han visto acciones de gobierno que vayan dirigidas a mejorar la situación económica de los ciudadanos porque el desempleo y el hambre se han convertido en la estampa de la cartografía de la capital sinaloense.

Otro de los que no canta mal las rancheras es Fernando Pucheta. que como acalde de Mazatlán está viendo crecer los sembradíos de muertos que la lucha entre los grupos criminales está dejando en la alfombra municipal.

Lo peor del caso es que ni el Chapulín Colorado podrá defenderlo porque los científicos de su gobierno no le han encontrado la cuadratura al círculo y por tanto tampoco le han dado respuesta a las principales demandas ciudadanas del puerto.

Ni que decir de Álvaro Ruelas Echave, presidente municipal de Ahome que tiene desde hace 20 días un plantón de comerciantes de la zona 30 a las puertas del palacio pero, el ingrediente particular de estas manifestaciones contra las autoridades es que también le torcieron el brazo a Miguel Ángel Camacho, que participó como candidato del Partido Acción Nacional en el proceso electoral del año pasado y que ahora es el centro de críticas porque fue el que sembró la confrontación.

Miguel Ángel Camacho fue designado por el cabildo para solucionar el problema de los comerciantes, pero se convirtió en parte activa del problema al grado de que los comerciantes lo responsabilizan ahora de ser el autor del caos.

Eso no obsta para decir que a Álvaro Ruelas Echave puede tumbarlo la yegua en virtud de que el municipio de Ahome sufre oleadas de fuerte criminalidad y las tormentas criminales hacen llover muertos, asaltos y robos todos los días.

Tampoco ha podido cristalizar al menos una obra pública y para colmo de sus males comienza a activarse el hecho de que su antecesor y ex jefe Arturo Duarte García no aplicí recursos económicos que el gobierno federal designó para viviendas a través de la SEDATU. El dinero se perdió, pero las casas no se construyeron.

A lo mejor no han buscado bien ese dinero. Puede estar invertido en el avión que compró Duarte en sociedad con su tesorero Juan Tachna y un hermano de éste.

En Guasave, Diana Armenta también está metida en serias tormentas. No ha llevado obras a los ciudadanos y sigue echándole la culpa a Armando Leyson Castro, de los males que sufre ese municipio. Todos patean el balón ponchado hacia el campo del que viene. Así lo hizo Leyson al responsabilizar a su vez a Jesús Burgos y a Ramón Barajas.

En El Fuerte, Nubia Ramos Carvajal se encuentra sumamente extraviada y en su calidad de presidente vip se ha centrado en actividades propias de los salones de belleza y se niega a una efectiva labor en la administración pública. Cambio su “look”, pero el del pueblo mágico sigue igual de deteriorado.

En esa misma sintonía se encuentran otros alcaldes que todavía no llegan a la mitad de sus encargos y ya se sienten con trajes de toreros para entrarle al ruedo de las elecciones del año que viene y de momento estos son los personajes que creen que están en condiciones de repetir en las administraciones municipales que representan.

Incluyan entre estos a los alcaldes de Salvador Alvarado, Carlo Mario Ortiz y al de Elota, Geovanny Escobar.

Ya acabé.