Pa´ las cocas plebes…

Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vid:. Pitágoras

“Pa´ las cocas plebes…”, exclamación que se escuchaba casi al mediodía a la entrada de las oficinas y redacción de El Debate por allá a finales de la década de los 50´s.

Era el Profesor Carlos Salazar Chávez que llegaba, abría la gavetita del escritorio de la secretaria-recepcionista, tomaba un puño de monedas producto de la venta de ejemplares del periódico y las repartía en los escritorios de quienes ahí estábamos.

Jovial, siempre con una sonrisa a flor de labios, llegaba el profe Salazar a cumplir con uno de los empleos que tenía, quizá el que desempeñaba mas como hobby que por la paga.

Eran los años 58-59. Salazar Chávez era el titular de la Oficina Coordinadora del Deporte de la Comisión del Río Fuerte, desde donde realizó una extraordinaria labor de fomento deportivo, educativo y cultural en la región norte de Sinaloa.

Mas adelante, en 1967 comenzó a dar clases de español en la Secundaria “Ignacio Manuel Altamirano” en donde los alumnos le adjudicaron el apodo de “el profe Chamoy”.

Por aquellas fechas, cuando repartía “veintes pa´las cocas” era el cronista de deportes de El Debate. Poco después se incorporaría a El Debate Octavio Ibarra Cota para hacerse cargo de la sección, pero Salazar Chávez seguiría colaborando por muchos años más.

La costumbre de “pa´ las cocas plebes“ duraría hasta que un día se encontraba en la oficina privada de don Manuel Moreno Moreno Rivas su esposa, Doña Bertha.

Al escuchar “pá las cocas plebes” salió doña Bertha y sonriendo le preguntó: “¿quien está regalando cocas…? quiero una…!”

Salazar Chávez se quedó frío y sonrojado, soltó las monedas y solo alcanzó a decir: ”es que hace mucho calor doña Bertha”.

Riendo la esposa de Moreno Rivas, que era una finísima dama, le dijo: “está bien profe. Pa´ las cocas pues…” y le entregó las monedas.

Ya no hubo mas “pa´las cocas plebes”, solo la que coreábamos los que estábamos en la oficina cuando llegaba el profe, quien solo sonreía y se dirigía a su escritorio.

Carlos Salazar Chávez fue un maestro, un educador, un hombre dedicado a la formación de nuevas generaciones a través de la educación y el deporte.

Dejó profunda huella por todos los rumbos del norte de Sinaloa a través de su trabajo más que al servicio de la Comisión del Rio Fuerte, al servicio de la juventud.

También sembró deporte, educación y cultura a nivel nacional cuando el Ing.  José Hernández Terán, su amigo, asumió la titularidad de la SRH designado por el Presidente Gustavo Díaz Ordaz.

Hernández Terán se lo llevó a México designándolo Jefe del Departamento de Acción Social, Cultural y Deportiva de la Secretaría de Recursos Hidráulicos desde donde organizó los Encuentros Culturales y Deportivos, el primero para celebrar el 50 aniversario de la SRH.

Desde ahí sembró el espíritu de educación, cultura y deporte en las familias de los trabajadores de Recursos Hidráulicos de todo el país.

Nacido en Durango, Dgo. el 10 de junio 1920 cursó estudios en la Escuela Normal de Durango y el desempeño de su carrera en el magisterio lo llevó a Ciudad Obregón, Son., contratado por la Secretaría de Recursos Hidráulicos

En 1952 estaba en Ciudad Obregón trabajando para la SRH cuando lo invita el Ing. José Hernández Terán, recién nombrado Vocal Secretario de la CRF creada en 1951, para trasladarse a El Fuerte y fundar una escuela Secundaria. Es hoy la “Ignacio Ramírez”.

Eran los inicios de la portentosa obra hidráulica: la presa Miguel Hidalgo y Costilla y con las obras la SRH a través de la Comisión del Rio Fuerte emprendió acciones colaterales para llevar educación, cultura y deporte a los trabajadores y las familias de la región que sería beneficiada por las obras de irrigación.

El profesor Salazar Chávez encajó a la perfección en ese proyecto que asumió, como decía Paco Malgesto, con apasionada entrega.

Luego se vino a Los Mochis en donde a su labor educativa añadió la de comunicador, haciéndose cargo de la página deportiva de El Debate y de ahí, a impulsar las diferentes ramas del deporte.

No solamente promovió eventos deportivos, sino que organizó al deporte, promoviendo y creando la Unión Deportiva Municipal, primera organización de ese tipo a nivel nacional.

Fue impulsor de la creación de la Liga de beisbol de primera fuerza  “Clemente Grijalva”, la mas importante de Sinaloa.

El básquetbol era su pasión, pero siempre apoyó e impulsó otras ramas deportivas.

Promovió la construcción del monumento a la Virgen del Valle del Fuerte en el Cerro de la Memoria.

Si bien estuvo trabajando en la SRH en México un tiempo, se regresó a Los Mochis en donde ya había cimentado hogar y familia.

En 1967 se sumó a la planta docente de la Secundaria “Ignacio Manuel Altamirano” haciéndose cargo de la materia de Español.

También volvió a la redacción de El Debate  en donde por varios años escribió la columna “Educar es Amar”. Tiempo después lo haría para el periódico Noroeste.

Es mucho, muchísimo lo que se puede escribir y hablar de este gran hombre de nació en Durango y vino a sembrar educación, cultura, deporte y amistad en este rincón de la patria mexicana.

Aquí vivió, aquí creó una familia con sólidos principios, pero también creó una gran familia de generaciones que crecieron orientados por sus principios: sus alumnos, los deportistas y sus amigos.

Hace dos años un grupo de deportistas, ex alumnos y amigos se propuso erigir un monumento que perpetua la imagen del profesor Salazar Chávez.

Y el proyecto se materializó un año después, en mayo del año pasado cuando se instaló la estatua del maestro acompañado de dos niños que simbolizan la vida del maestro dedicada a la educación.

Ya existía un monumento intangible en la mente y corazones de quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo y disfrutar de su amistad.

Hoy también está ya una estatua que recuerda al maestro físicamente y que con él una difusión permanente de su obra con su mensaje para las actuales y futuras generaciones.

José Olavo Salcido Flores presidió el comité que tuvo como tesorero a Carlos Cota y como secretario al Profr. Simón Varela Valenzuela y diez vocales con la participación de varios integrantes de la Comisión de Historia y Cultura de Los Mochis.

Que por cierto, el monumento está ya al pie del cerro de la Memoria, pero aún no se ha terminado de pagar!

Mientras, nosotros seguiremos recordando: “Pa´las cocas plebes….!”

José Ángel Sánchez López

Con 59 años de experiencia periodística, fue director de El Debate de Culiacán, El Diario de Culiacán y El Sol del Pacífico. Ha extendido su experiencia a varios noticieros de radio, aportando sus analisis y reflexiones.