Crisis humanitaria por fracaso del dif en Choix

Desnutrición y falta de servicios en el 25% de la población serrana

Tienda del alcalde Reyes vende productos de despensas del DIF

La presidenta del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia –DIF- del municipio de Choix, Celina Paredes de Reyes, sólo contempla el derrumbe de los programas de asistencia social en los altos y catapultó a la región serrana al primer lugar en la escala de la pobreza alimentaria en Sinaloa, donde el 25 por ciento de la población se encuentra carente de servicios públicos y 12 por ciento en estado de desnutrición.

De acuerdo con instituciones privadas de asistencia social y cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática –INEGI-, la zona de Choix enfrenta también la tasa más alta de pobreza extrema del estado de Sinaloa, además de que el DIF municipal se encuentra convertido en material para la construcción de más pobres, porque carece de programas humanitarios para operar el rescate de las familias que carecen de servicios sociales.

Hasta el momento no se observa ninguna reacción de parte del DIF estatal, que tampoco ha planteado esta crisis humanitaria en Choix.

Desde el punto de vista de funcionarios del Banco de Alimentos de Los Mochis, en Choix no existe tentativa oficial para atender los reclamos de hombres, mujeres y niños que enfrentan problemas de desnutrición.

Alrededor del 12 por ciento de la población padece de desnutrición y una de las principales causas de muerte es la necesidad de alimentación enriquecida con vitaminas y minerales necesarios para el normal desarrollo del cuerpo humano.

DESPENSAS DEL DIF, SE ABASTECEN DE TIENDA DEL ALCALDE

Recibir una despensa por parte del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia resulta en una tragicomedia ciudadana, porque la presidenta del organismo, Celina Paredes de Reyes, le inyectó una estrategia empresarial al manejo de los productos de la canasta básica y los conflictos de interés emergieron a la luz porque el abastecimiento de los productos emana de la tienda del presidente municipal, José Lindolfo Reyes Gutiérrez.

Es decir, el manejo de los recursos del DIF municipal se convirtió en un asunto de familia, con visión empresarial y deshumanizada.

Lo que comenzó el primero de enero del año 2017 como una travesía gubernamental democrática se transformó en cinco meses en el retrato del infierno, donde las enfermedades encontraron acomodo en las familias de los altos que carecen de acceso a servicios médicos y la nomenclatura del DIF no ha servido para el suministro de ayuda humanitaria ni ha permitido reducir los índices de mortandad infantil.

De acuerdo con estadísticas de organismos especializados en servicios de salud, más del 60 por ciento de la población no cuenta con recursos para acceder a medicamentos y el 80 por ciento no cuenta con acceso al Seguro Popular, IMSS o ISSSTE.

En el palmarés estatal, la ineficiencia del DIF municipal de Choix es evidente porque en el 2013 la población en pobreza alimentaria era del 20 por ciento y en solo 150 días la tasa de personas en esa condición se incrementó hasta el 25 por ciento, con lo cual queda claro que los programas de asistencia social son un fracaso.

LINDOLFO HIZO NEGOCIO CON LOS DAÑOS DE UNA TROMBA

Las condiciones naturales también están jugando en contra porque el sistema DIF no ha tenido capacidad de respuesta para entender las emergencias que las lluvias han traído a las zonas pobladas del municipio de Choix.

Como evidencia del mal manejo en los programas de asistencia se encuentra el hecho de que el 26 de junio se registró una tromba que dejo sin techumbre a alrededor de 127 viviendas de familias pobres y la administración municipal mantiene el tema alejado del foco político y realiza un negocio redondo instruyendo a los afectados para que reciban fiados  materiales en la tienda del presidente municipal y les indican que una vez que lleguen los cupones de ayuda los endosen a favor del abarrotero y presidente municipal ya que solo así podrán reconstruir sus casas.

Es una forma descarada y vil de explotar las necesidades de la gente, desamparada ante un gobierno municipal que aprovecha la lejanía de la presidencia del DIF estatal y del régimen de Quirino Ordaz Coppel para hacer negocio con la pobreza que deben combatir.