Con la misma moneda

A decir verdad, desde los primeros días de este gobierno trascendió recio y quedito la postura de Quirino Ordaz Coppel, en torno a las posibles consecuencias que pudiera enfrentar el gobierno estatal más corrupto en la historia de Sinaloa; sin duda, es verdad la idea de que en México todo el entramado legal, político e institucional está diseñado para garantizar una impunidad casi absoluta, una visión que comparto en lo personal y de ser cierta la especie sobre el gobernador…también él.

Es vox populi casi desde el primer día del actual gobierno estatal, que Ordaz Coppel fue muy claro sobre la ruta y la forma de recorrerla: no voy a hacer el papelón de poner a funcionarios en picota para que luego salgan muy libres y sonrientes, lo que se tenga que hacer se hará, pero bien y calladitos; si procedemos contra quién sea, lo haremos con los pelos de la burra en la mano. Dicen que dijo.

No sé ustedes, pero a poco más de medio año veo elementos suficientes para dar por buena la versión, así que me quedo con ella y la tomo como moneda de cambio, es decir, nada de dejarse llevar por falsas expectativas y sí, en cambio, me someto al imperio de los hechos: acepto el indiscutible avance que significa lo recientemente declarado por la titular de la cosa esa de Transparencia y Rendición de Cuentas (no me alcanzaron los seis años de Yamuni para aprenderme el nombre; ni falta me hizo), pero es nada más eso: un avance. Lo que resta aún sigue siendo la parte más larga y complicada del proceso. Sigo a la espera de los resultados.

Sin embargo algo sí está fallando…más bien algo sigue fallando y es una de dos, la incapacidad de Irma Tirado en el Congreso o el sentido en general del timing en el actual gobierno; ¿nadie previó este sainete del frustrado intento de modificar la Constitución local, confirmado por un desplegado con firmas de los partidos promotores, publicado el mismo día que las declaraciones de la titular de Transparencia, Guadalupe Yan Rubio, lo cual vino a arruinar una de las horas mayores del gobierno estatal? Por otra parte ¿Nadie osó comentarle al gobernador sobre el pésimo momento para tomarse la foto con el dueño de El Debate, arrojando sombras de duda sobre lo que debió ser la noticia del año? Aquí ya no estamos hablando de problemas de comunicación, se trata de la visión estratégica de un gobierno, donde su titular sí tiene clara la ruta para llegar del punto A al punto B, lo cual significa que, o no socializa bien sus ideas entre los miembros de su equipo, o estos nomás no le entienden, lo cual no es bueno.

Conclusión: la curva de aprendizaje no ha sido cumplida a cabalidad todavía. No sé si ya se puede hablar de que van retrasados o si se encuentran dentro de márgenes razonables, pero lo deben resolver y mientras más rápido mejor.

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.