Un fracaso la promoción turística de Sinaloa

La tormenta de violencia y muerte que vive Sinaloa transformó la cara de la Coordinación de Turismo, donde el fracaso comienza hacer la vestimenta del titular de la dependencia, Marco Antonio García Castro, que ha sacado de la brújula de las promociones nacionales y extranjeras a los pueblos mágicos, escenarios de levantones y robos que se convirtieron en la carta de promoción regional.
El funcionario estatal no cuenta con ningún as bajo la manga para barajar un lenguaje de conquista que atraiga a turistas internacionales y domésticos que prefieren brincase a Sinaloa en sus recorridos por el país, porque llegar a esta entidad significa correr paa salvar sus vidas a galope tendido.
En el discurso de inauguración de su cargo, Marco Antonio García Castro pregonó su condición de persona capaz de disparar programas encaminados a darle pulso y vida al turismo nacional y extranjero, pero la desconfianza se apodero de los involucrados en la actividad turística debido a que no hay pasos en la dirección correcta para catapultar a Sinaloa como foco de interés de visitantes.
De hecho, los discursos oficiales de esta área del gobierno estatal se fundamentan en columnas de mentiras discursivas y las vértebras de actividades se derrumban con el rostro del fracaso en los proyectos de la materia.
HERENCIA DE UN SEXENIO QUE HUNDIÓ AL TURISMO
Durante el sexenio de Mario López Valdez se inflaron las cifras alegres y se escondió la realidad en materia de turismo porque Francisco Córdova Celaya galopó en la bestia del fracaso y realizo la travesía de la Coordinación de Turismo en medio de un mar de sangre que nunca pudo ocultar.
Sin embargo, Córdova Celaya se convirtió en el artesano de la falsedad y dejó el vicio de la mentira al servicio de sus sucesores que en el sexenio que recién arrancó continúa la tradición de maquillar las cifras y con ello exponen la vida de quienes visitan la entidad.
Además, tanto Córdova Celaya como Marco Antonio García Castro no han encontrado la brújula de la promoción internacional y la negativa marca de la casa sigue siendo la terquedad con que maneja la idea de que únicamente Mazatlán es el municipio generador de divisas en materia de visitantes.
Pero la fachada se cae a pedazos. Y ni el gobernador Quirino Ordaz actúa, a pesar de que es su especialidad y su oficio.
El 92 por ciento de los visitantes que llegan a Sinaloa son ciudadanos de otras entidades del país que se ven empujados a introducirse a la ciudad de Mazatlán por actividades laborales y otros más llegan en temporada de vacaciones, pero los destellos fugaces de sus arribos tratan de capitalizarse en el discurso e inflarse en las estadísticas.
En el terreno de los hechos, el discurso oficial choca con la realidad, porque ni el gobierno federal destina recursos suficientes para rescatar los pueblos mágicos que atraen el foco de ciudadanos extranjeros y tampoco se reavivan las actividades artesanales y las tradiciones de los sitios históricos de la entidad, donde pulula el abandono y la pobreza de los empresarios del sector.
En El Fuerte, Concordia, El Rosario y Mocorito es notable que no hay interés por rescatarlos y la fotografía de polo de atracción fue cambiada por un cuadro que enmarca el retrato de muerte, terror y abandono oficial.
En el ramo turístico, ni las inversiones llegan porque los particulares no quieren jugarse un albur en una actividad en donde las posibilidades de pérdida superan las expectativas de obtener ganancias o un modesto modo de sobrevivencia.
Las estadísticas están en contra. En los primeros cinco meses Sinaloa se colocó en el primer lugar en el plano nacional en generación de cadáveres violentos ya que alcanzo la tasa de 423 personas fallecidas con el canto del cuerno de chivo.
Además, el manto de luto cubrió a cada uno de los 18 municipios y confirmó el potencial fracaso de los programas de seguridad de Sinaloa durante el periodo que lleva funcionando el actual gobierno.
El santo y seña de la mentira quedó como marca registrada de Francisco Córdova Celaya y le ha servido como tanque de oxígeno a Marco Antonio García Castro, que se agarra del mapa de estrategias para jugar sucio a los ciudadanos que piden cuentas claras sobre la realidad del turismo y de la contabilización de muertes en las regiones de interés histórico de la entidad.
MENTIRA TRAS MENTIRA EN CIFRAS DE CÓRDOVA CELAYA
De acuerdo con Córdova Celaya y sus cuentas alegres, el turismo inundó las calles de Sinaloa a un ritmo de dos millones 177 mil personas, pero hizo trampa al contabilizar los arribos a la ciudad de Mazatlán, al tomar en cuenta incluso a los ciudadanos que llegaban de Ahome, El Fuerte, Culiacán, Guamúchil y Guasave a los que inmediatamente vestía como visitantes nacionales de lujo para inflar las estadísticas que llenaran el antojo del gobierno.
Es decir barajaba y desbarajaba las cifras como un tahúr profesional en el engaño.
Además, antes de irse de la dependencia pregonó a la rosa de los vientos que desde que él llegó en el año 2014 el turismo generó una derrama económica de 23 mil millones de pesos que se reflejaron en el año 2015.
Sin embargo, el gobierno federal le metió vitaminas a la duda sobre estos datos al asignar únicamente 70 millones de pesos a la promoción turística durante ese periodo, en lugar de haber aumentado la despensa económica para el sector.
De acuerdo con los datos suministrados por el diputado federal José de Jesús Galindo Rosas, los fantasmas del fracaso asechan a la actividad turística.
El legislador exhibió los tijeretazos que se han metido al turismo y explicó que en obras públicas relacionadas con el sector se redujo el presupuesto a ejercer de mil 500 millones de pesos a 600 millones de pesos, lo que implica una caída de 900 millones de pesos menos para la actividad.
Mientras tanto, en los pueblos mágicos los trabajos para atraer turismo están desiertos y hasta el propio coordinador de turismo en el estado, Marco Antonio García Castro, tiene miedo y se hace escudar por un cuerpo de seguridad municipal y estatal para acudir a las regiones que en sus discursos dice que son seguras para los visitantes.
Mientras tanto, el secretario del ayuntamiento de El Fuerte, Fabián Cota, estimó que la talacha a favor de la actividad turística se está realizando con la gente de casa y con escasos recursos porque no hay dinero bajado para el sector y no se quiere trasquilar la economía de los pocos visitantes que se aventuran a llegar a los pueblos mágicos.
“Esa es la realidad” comento al mismo tiempo de admitir que las arterias por donde circula la sangre económica y turística de la sierra está contaminada por corredores del crimen que inhiben el interés de nacionales y extranjeros por llegar a los puntos históricos y tradicionales de la entidad.
En resumen la coordinación de turismo viste el traje del fracaso.