Tres Ríos

Ante la falta de carpintería política, el Partido Revolucionario Institucional pudiera recurrir al reciclaje de sus cascarones políticos para venderles una candidatura a cargos electorales de los que estarán en juego en el próximo año.

La jugada es dolorosa e inclusive hasta los aliados del tristemente célebre exgobernador Mario López Valdez, quieren levantar el dedo para apuntarse en las jugadas que se elaboren de frente a las nominaciones partidistas.

Algunos ya calientan el brazo. Y aseguran que no la verán gratis. Otros más esperan torcerle el brazo a la justicia y aprovechar que la legalidad en México no es más que mera coartada de temporada electorera para irse hasta la cocina, con el fin de nuevamente vivir del presupuesto, buscando posiciones en la estructura gubernamental de los tres niveles.

Por ejemplo, en la ciudad de Culiacán ya comienza a cobrar fuerza el rumor de que el padre natural de “El Morrín”, Sergio Torres Félix, quiere colgarse del grupo Culiacán para buscar al menos ser diputado local y con ello hacerse de un tanque de oxígeno que lo ponga en el radar de las actividades políticas.

En Ahome comienzan a reunirse Arturo Duarte García y el grupo de los pirrurris para meterse a la lucha por algunos de los puestos de elección, alegando que aunque trabajaron como panistas en el año 2010, el Partido Revolucionario Institucional los adoptó en el año 2013 y los revitalizo como priistas y hasta los hizo candidatos a puestos de elección.

La caballada esta tan flaca que a excepción de Gerardo Vargas Landeros no se ven otros posibles candidatos que puedan meterle vitaminas al priismo, aunque vale también decir que el Partido Acción Nacional se encuentra en pura osamenta, porque tampoco tiene cuadros con músculo electoral.

Con dinero baila el PRI, aseguran los que quieren una plaza de candidato o candidata.

En Guasave, el ex presidente de la Liga de Comunidades Agrarias, Ramón Barajas López, sabe que el PRI tiene un precio, pero también sabe que el PAN maneja su propia tarifa de postulaciones.

Por eso Barajas López ni suda ni se acongoja y sólo espera que el PRI suba al piso de remates el precio de las candidaturas para pujar por el escaño que el apetito le indique.

En ese mismo lugar ya calientan el brazo Blas Rubio Lara, Antonio Cárdenas Fonseca y Diva Hadamira Gastelum Bajo, entre otros actores políticos que se quieren meter a la agenda electoral del año próximo y que primero buscan ser canonizados por el priismo sinaloense, que ahora si no tiene tela de donde cortar.

En el sur del estado, el PRI tiene muchos problemas para vender sus candidaturas y el reciclaje de la basura política es una de las opciones que le quedan en el camino hacia las postulaciones.

Eso sí, tanto en Escuinapa como en Elota y Mazatlán, la paupérrima militancia tricolor clama por que los “gallos” a los puestos de elección no surja del establo de German Escobar Manjarrez o de Jorge Abel López Sánchez, que se encuentran considerados como dos de los jinetes del apocalipsis priista, pues han avergonzado con sus actos políticos y partidistas en los cargos que han ocupado con pésimas cuentas.

En fin, todo apunta a que el Revolucionario Institucional sacará a sus candidatos mediante un parto doloroso porque definitivamente no cuenta con nuevos cuadros que le reditúen utilidad en las urnas.

Por el rumbo de Salvador Alvarado, el grupo chilorio power que capitanea David López Gutiérrez, se encuentra en crispada situación porque ahí quiere mover sus fichas el exdiputado federal Heriberto Galindo Quiñones, pero le quiere meter la pata para hacerlo tropezar la ex titular de la presidencia municipal, Liliana Cárdenas, que también quiere un trozo del pastel.

En Mazatlán, Fernando Pucheta no las tiene todas consigo y tendrá que dejar que otros grupos del PRI muerdan las candidaturas porque realmente el presidente municipal no manda en ese lugar.

En el elenco priista puede encontrarse sólo chatarra política, porque los veteranos no quieren competencia juvenil, más que en el discurso y en los actos públicos, a fin de mostrarse, falsamente, como un partido de rostros nuevos. Los pocos de ese perfil, son nuevos, pero con mañas viejas. Como los Gandarilla, Burgos, Valle… y súmele.

Ya acabé.