PRD: Casa de citas

La  “ilustre desconocida” lideresa del PRD sinaloense Claudia Morales Acosta está teniendo sus 15 minutos de “fama”; utilizada por la prensa comodina (Noroeste en particular) que vive de las declaraciones de los boletines y gacetillas partidistas, respirando por la herida de la envidia y el rencor, declaró que el Partido Sinaloense en una posible alianza con el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) obtendrían a lo sumo 350 mil votos en las elecciones del 2018.

El Partido Sinaloense en el 2016, con solo tres años de vida, se ganó a pulso la segunda posición política en Sinaloa, desbancando al PAN y al PRD, lo que lo coloca como el partido regional líder en el país. Mientras los güevones del PRD viven declarando sandeces, el PAS está cosechando membresía joven a lo largo y ancho de Sinaloa. Nuevos y renovados liderazgos asoman en ese partido regional, que ha entendido el valor del recambio y el refresco de las estructuras y para ello trabaja en su capacitación y adiestramiento.

El PRD es un partido desorganizado, de gente floja  y carente de liderazgos sociales. Las figuras que en Sinaloa le dieron lustre como Jaime Palacios migraron a otras latitudes políticas. El liderazgo de Juan Figueroa y de Imelda Castro envileció el ejercicio político en ese partido de izquierda. Dispuestos siempre a venderse al mejor postor, el partido abjuró de sus principios progresistas para ingresar a las filas del mercenarismo  político.

Morales Acosta simboliza los cenizos rescoldos políticos de un partido que en un momento de nuestra historia política levantó e inflamó las esperanzas nacionales de una izquierda pujante, inteligente y comprometida con la igualdad económica y las causas populares. En Sinaloa el PRD se convirtió en una barata meretriz política vendiéndose al millanismo/malovismo por un plato de lentejas. Malova los compró con la cartera de agricultura que se la entregó a los venales Juan Guerra y Juan Figueroa, quienes solaparon la corrupción malovista en el campo sinaloense de acuerdo con los expedientes de corrupción abiertos en esa secretaría y de próximo alumbramiento público.

Al ex comunista Ahudómar  Ahumada Quintero Malova lo compró con la dirección del ICATSIN, que todo parece indicar que la tiene reservada para los mercenarios políticos: el gobierno de Quirino Ordaz le entregó la titularidad de esa institución al tristemente celebré Francisco Frías, quien en la anterior jornada electoral se disfrazó de “candidato independiente”, para terminar jugando el vergonzoso rol de esquirol a favor del hoy gobernador de Sinaloa. No creo haber visto en mi vida, ya dilatada por cierto, un expediente de tanto cinismo político y desvergüenza personal como el que encarna ese despojo indigno que un día fue Secretario General de Gobierno en Sinaloa. Todo indica, que su próximo puesto será la limpieza de los baños del palacio de gobierno, donde el ex diputado federal estará en su verdadero ecosistema.

En el proceso electoral del 2016, el PRD fue desbancado por el Partido Sinaloense a la cuarta posición política en Sinaloa. La gente sabe muy bien de la prostitución y la corrupción política de esa otrora formación de izquierda que sobrevive gracias a las prebendas que otorga  nuestro paternalista sistema electoral. Hace años que ese partido político no gana una diputación local o alcaldía por méritos propios. A pesar de su remarcada mediocridad política e ineficacia electoral, sin embargo se le sigue alimentando con recursos públicos para disfrute de una caterva de vividores y vividoras sin carisma y oficio político.

No es nada exagerado aventurar que para el 2018 en Sinaloa el PRD pierda su registro.

Ayuno de cuadros políticos el PRD sacó de la manga de Manuel Clouthier Carrillo al empresario Mariano Gómez (ex líder de la Coparmex en Culiacán), cuya campaña fue un verdadero desastre de pena ajena. Gómez dueño de una no envidiable incapacidad para producir una idea de racionalidad política, no era capaz de hilar dos frases inteligentes en una alocución pública.

El 2018 para el PRD-Sinaloa es de pronósticos no reservados ya que está claro que Andrés Manuel López Obrador ni por asomo les echara un lazo político. El Peje tiene clarísimo la adscripción priista/malovista de ese partido y en ese sentido la orfandad de la otrora formación política de izquierda será uno de los ultimo clavos al ataúd de un partido que todo lo tuvo y que perdió la brújula en la mar de corrupción.   

El PRD ya encendió el foco rojo en la casa de citas. Fumando esperan….