Espurio el gabinete de rectora de la UAIS

La ilegalidad en que incurrió la rectora de la Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa (UAIS), María Guadalupe Ibarra Ceceña, al integrar su gabinete sin tomar acuerdo con la Junta Directiva de la institución, es un abierto reto al gobierno de Quirino Ordaz Coppel y a la autoridad del secretario de Educación Pública y Cultura, José Enrique Villa Rivera.

Así quedó en evidencia al trascender en la SEPyC que se procederá en esta irregularidad con apego al marco jurídico de la universidad indígena, a fin de someter las designaciones de Ibarra Ceceña al escrutinio de su órgano rector, como debió ser antes de dar a conocer sus nombramientos el pasado 18 de mayo.

El desafío de la falsa doctora en Economía de la UNAM reviste consecuencias políticas, porque en la formación del gabinete la rectora incrustó en la administración a funcionarios leales a la anterior administración malovista, de Guadalupe Camargo Orduño, sujeto a auditorías e investigaciones sobre diversos actos punibles, como autorizar altas a más de 200 nuevos empleados de la UAIS el último día de diciembre y del pasado régimen, a fin de consolidar la hegemonía del ex titular, sin importar que se afectaran las finanzas de la casa de estudios.

Información exclusiva para Proyecto 3, indica que la intervención de las autoridades pondrá en el análisis los nombramientos de los coordinadores generales de unidades:

De Los Mochis, Anet Yurivia de Jesús López Corrales; de Mochicahui, Irma Verónica Orduño Bórquez; de Choix, Alonso Ayala Zúñiga; del coordinador educativo, Francisco Antonio Romero Leyva; de Investigación y Posgrado, Ernesto Guerra García; la secretaria general de la universidad, Miriam Fabiola Guerrero, así como del personal administrativo.

Con ese equipo camarguista en su mayoría, sin autorización de la Junta Directiva, Ibarra Ceceña convirtió a la UAIS en un bastión manipulado por las anteriores autoridades.

Con ese apoyo la rectora logró abrir camino a su proyecto de control de la institución, luego de ser colaboradora de segundo nivel del ex alcalde de Ahome, Arturo Duarte García, elegida en un proceso amañado, cuya operatividad empezó a “pagar” con los nombramientos de su gabinete, a espaldas del órgano directivo.

La elección de la rectora también podría quedar sujeta a revisión, al comprobarse la denuncia dentro de la universidad de que el título que ostenta de doctora no tiene registro ni validez en la UNAM, lo que constituye un acto grave de deshonestidad de la funcionaria.

En el proceso electoral ocurrieron diversas irregularidades, como el hecho de ocultar los documentos que acreditaban la especialización de la “doctora”, seguramente por ser falsos.

La intervención del área jurídica de la SEPyC es esperada en esta misma semana.