Critico el estado de salud de David López Gutiérrez

Como en aquel cuento del escritor sinaloense Rubén Rubín «Los cuervos están de luto», las aves de rapiña de la grilla politiquera planean en torno a la figura del destacado peñista David López Gutiérrez.

Sobre el todavía coordinador de los diputados priistas en San Lázaro, la insidia se ensaña: Sus malquerientes bromean chacoteando qué fue peor para López Gutiérrez: Si su fracaso en la búsqueda de la candidatura del PRI a gobernador de Sinaloa desde 2014, o haber caído de la gracia de Enrique Peña Nieto, a quien acompañó durante su mandato en el estado de México y  durante sus dos primeros años en Los Pinos.

No son, aquellas, experiencias fáciles de digerir cuando todavía a finales de 2015 Peña Nieto procuraba placearlo en sus visitas a Sinaloa, insinuando que no se le descartara para la sucesión de Mario López Valdez.

El insano chacoteo tiene, sin embargo, algo de cruel y de macabro.

En las últimas semanas ha trascendido en la Ciudad de México que el paisano arraigado en el estado de México ha sido sometido a revisiones clínicas que le habrían detectado un doble padecimiento por el que estaría expuesto a medicina crítica.

Se especula, incluso, que en un exclusivo centro hospitalario metropolitano está en lista de espera para un eventual trasplante de un órgano vital.

Lo cierto es que en semanas recientes, David López Gutiérrez ha estado fuera de circulación y su ausencia en el Palacio Legislativo de San Lázaro es cada vez más notoria.

Al principio la excusa fue que la Cámara de Diputados está en receso. Pero en estos días la explicación dejó de ser creíble cuando el coordinador de la bancada tricolor César Camacho Quiroz ha llamado a sus correligionarios para que estén atentos al inicio de un periodo extraordinario del Congreso de la Unión, programado para desahogar una agenda parlamentaria que se dará a conocer la próxima semana una vez que estén listos los dictámenes a discutir.

Lo que puede ser ordinario en la vida política y personal de los actores públicos -pues no están exentos de situaciones propias de todo mortal- adquiere dimensiones perversas a la luz de la ambición de sus propios “compañeros de sector y de partido”.

En este caso, los diputados priistas sinaloenses. En corrillos de San Lázaro se observa que algunos de ellos han sido vistos en incesante acoso al mexiquense Camacho Quiroz. El propósito: Ponerse en la lista para una eventual suplencia de David.

Entre el personal de la coordinación sinaloense en San Lázaro,  corre el rumor de que los intrigantes esperarían a que pase el periodo extraordinario de julio para plantear el relevo de López Gutiérrez en la reunión de la bancada en agosto en que se discutirá la agenda para el próximo periodo ordinario de sesiones septiembre-diciembre.

Obviamente, esas aves de rapiña tienen el olfato y las garras listas para apoderarse de la asignación presupuestal correspondiente a la coordinación, con el plus de la partida secreta que el gobierno del estado abona mensualmente para “apoyos especiales” a cada uno de los integrantes de la representación tricolor sinaloense en San Lázaro.

Ese es el botín mayor tras el cual están los inescrupulosos coordinados por David. Pero sotto voce de tiempo atrás han  cuestionado al coordinador hasta el pago de asesores que no asesoran (sienten que son despojados de prebendas discrecionales), entre los que se menciona, por ejemplo, a Heriberto Galindo Quiñones, que ha restablecido de nuevo su residencia en la Ciudad de México sin conocérsele ninguna actividad pública remunerada. Ni siquiera el pago de colaboraciones periodistas en un medio citadino.

Son lamentables los problemas de salud por los que pasa David López Gutiérrez, pero es detestable la falta de humanidad de aquellos que todavía en 2015 le hacían pedestres caravanas, creyendo que sería el próximo gobernador de Sinaloa. ¡Cuídate de los amigos! era el viejo consejo a los políticos, porque son más malvados que los enemigos.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.

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