Priístas activan campaña con apoyos de Gobierno

A cuatro meses del inicio formal del proceso electoral del 2018, se desató la pugna interna en el PRI Sinaloa por las candidaturas a cargos de elección popular, más visiblemente por los escaños en el Senado.

Mientras el dirigente en apariencia del partido en Sinaloa, Carlos Radamés Gandarilla García, se desgañita en giras por el estado hablando de unidad y de que todos sus cuadros deben, primero, hacer fuerte al partido que pensar en planes personales, en los hechos las candidaturas son construidas sin tomar en cuenta al neófito dirigente dirigido por su padre Víctor Manuel Gandarilla.

Es una ruta que lleva al choque de ambiciosos y ambiciosas, que piensan en 2018 y en 2021, justamente igual que el junior que oculta las metas personales a que lo induce su padre, a pesar de que todavía no gana absolutamente nada.

Las condiciones para las salidas anticipadas están a la vista en los contextos nacional y estatal, no sólo por la falta de liderazgo en el tricolor, que renunció para siempre a la formación de cuadros en la lucha democrática.

FEPADE NO APLICA LA LEY A PRECAMPAÑAS EN MARCHA

Con la evidente complicidad de la Fiscalía para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), el Partido Revolucionario Institucional permitió que sus aspirantes al Senado adelanten los tiempos de campaña y apoyen sus pretensiones políticas con el ofrecimiento de créditos y ayuda social en actos claramente partidistas.

El primero en arrancar fue el director general de la Financiera de Desarrollo Social, Mario Zamora Gastélum, al montar actos priistas en su gira por varios municipios de Sinaloa para anunciar la disponibilidad de créditos baratos a empresas rurales. Esto, por obvia complacencia y conveniencia de su jefe, José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda y Crédito Público.

Después, otra aspirante a un escaño, Rosa Elena Millán Bueno, asistió en horas de trabajo a un acto de la CNC en Sinaloa, para anunciar la operación de apoyos a grupos campesinos marginados a través de las instancias municipales del sector agrario del PRI.

Estos hechos confirman la elasticidad en la aplicación de las leyes, electoral y penal, para permitir al partido en el gobierno la comisión de dos delitos graves a la vista:

1.- Manosear recursos y programas de gobierno con fines claramente electoreros a favor del Revolucionario Institucional, a través de secretarías de estado que seguramente no actúan al margen de la ley sin conocimiento del jefe del poder ejecutivo.

2.- Permitir la ilegal pasarela política para favorecer candidaturas que ya se perfilan con clara anuencia de las autoridades federales y estatales, no de su partido y menos aún de su militancia, para acrecentar los magros activos políticos de su fórmula de respaldo a cualquiera que sea su postulación presidencial.

ASPIRACIÓN DE ZAMORA TUVO RÉPLICA DE MILLÁN BUENO

Tuvieron pronta respuesta los evidentes afanes protagónicos de Zamora Gastélum, con la venia del presidenciable secretario de Hacienda, al ofrecer dinero federal -hasta 10 mil millones de pesos este año- para proyectos productivos en el campo, a través de los ayuntamientos.

Así provocó el mismo paso fuera de la ley de Millán Bueno para responder a Zamora y sus millones con el uso de la ventanilla de la Liga de Comunidades Agrarias como canal de distribución de los paquetes de ayuda social de Sedesol federal y estatal. Estos suman también miles de millones de pesos, desviados a consolidar ambiciones políticas.

Es la confirmación de la denuncia que a principios del año hizo Proyecto 3, voces que rompen el silencio, de que Millán Bueno llegaba al gabinete de Quirino Ordaz Coppel con el fin de operar a favor del PRI la capitalización del asistencialismo en los sectores urbanos y rurales más necesitados, refinando los procedimientos que en su momento implementaron los gobiernos panistas, más descaradamente durante la presencia de Heriberto Félix Guerra en la Sedesol durante el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa.

No existe otra explicación el entubamiento de los recursos públicos para repartirlos a través de un organismo priista de corrupción por excelencia y tradición, como la CNC.

EL PRI LLEGARÁ AL EXTREMO DE LA ILEGALIDAD PARA RETENER EL PODER    

Acallada la autoridad competente en materia electoral, por obvias razones de su dependencia política, administrativa y financiera, lo mismo que el árbitro y el tribunal de los procesos democráticos en el país en manos del ejecutivo federal, el PRI muestra estar dispuesto a llegar al extremo de la ilegalidad para retener el poder.

Esta premisa explica la permisividad de la FEPADE para caer en el disimulo ante el “arrancón” prematuro de prospectos priistas a cargos de elección popular dentro de la próxima legislatura federal, valiéndose de dinero y de programas institucionales que son para todos los mexicanos, no exclusivos de ambiciones priistas.

No hay barreras regulatorias para impedir que el crédito federal se anuncie en actos anticipados de campaña priista, ni que la aplicación financiera en programas sociales tenga como conducto hacia las necesidades populares un organismo partidista que necesita nuevos sueros para volver a la activa vida política.

La desesperación priista por el creciente riesgo de perder la mayor parte de las posiciones ejecutivas y legislativas que se disputan dentro de un año, volvió más tolerantes y cómplices en grado mayor a las instancias responsables de corregir las estrategias y los tiempos de los procesos democráticos a fin de garantizar que se respete la voluntad popular.

VIOLENTAR LA LEY DESATA FEROZ CANIBALISMO EN EL PARTIDO

Sin firme aplicación de la ley, la democracia interna en el PRI también es violentada, como seguramente ocurrirá en mayor o menor medida en los demás partidos nacionales.

Así se puede anticipar con el ejemplo de la imposición de nuevos dirigentes tricolores en el estado y en los municipios, todos instalados por consigna o por pago de cuotas, no por méritos de lealtad y capacidad, extendiendo la línea antidemocrática que repite el “nuevo PRI” que ofreció Enrique Peña Nieto.

En el instituto político que dio la primera orden de salir al frente, una consecuencia directa de los excesos será el canibalismo por las candidaturas en juego.

Zamora y Millán ya están midiendo su capacidad de convocatoria, pero no serán los únicos aspirantes al Senado que entren a la carrera por las postulaciones.

Con menos necesidad de aspavientos para llamar la atención del partido y de la gente, pero también dependiente del “dedazo”, está el proyecto de Jesús Vizcarra Calderón, quien cuenta con el control de las estructuras priistas y de gobierno para movilizarlas en su provecho cuando lo considere oportuno.

EN CULIACÁN, LA DELINCUENCIA, ACTIVIDAD AL ALZA

El presidente municipal de Culiacán, Jesús Valdés Palazuelos, entrampado en sus problemas para rescatar su gobierno de la crisis financiera, de seguridad y de credibilidad ciudadana, aun no se descarta como aspirante a un escaño y opera cerca del mandatario estatal para asegurar su apoyo, olvidando que la concesión de las candidaturas a la próxima legislatura federal corresponde al abanderado por la Presidencia de la República, en acuerdo con el ejecutivo saliente.

Valdés se mueve en aguas que dejó contaminadas la pésima administración anterior, en la que su cofrade, Sergio Torres Félix, lanzó la deuda pública a niveles históricos al tiempo que se regodeaba en el gusto por la egolatría que lo llevó a ejercer un repudiado mando autoritario, sin diálogo con la sociedad.

Atrapado en los mismos compromisos oscuros de Torres Félix, Valdés no ha sabido romper la inercia de la peor delincuencia que se ha apoderado de Culiacán, como si esa fuera una actividad con permiso y dirección que se dicta desde algún pasillo de la comuna.

LA POLÍTICA DEL YO-YO HUNDE A LAS MUJERES PRIISTAS, COMO TAMAYO

Martha Sofía Tamayo Morales explota su cercanía con los principales jerarcas nacionales del partido para ofrecerse como una de las “mejores soluciones” que puede encontrar el PRI en Sinaloa para asegurar el triunfo en las urnas a cambio de que ella sea senadora.

Al mismo tiempo, trata de hacer alianzas con las facciones de los ex gobernadores y del actual mandatario, para consolidar su proyecto, en el que ya descartó como aliado al grupo Culiacán, porque ella no es compatible con la ambición de Valdés, que quiere ser senador y gobernador, cuando aún no crece su estatura para presentarse como un mejor alcalde que su predecesor.

Tamayo representa, sin embargo, lo peor de la clase jurásica del PRI, con una derrota histórica ante el PAN, debido a una constante en su precaria condición política: carece de reconocimiento en las bases de su partido y de la sociedad, que la identifica como una devoradora de canonjías para ella y su clan familiar, a través de la política del yo-yo, característica compartida por su comadre Diva Gastélum y la “compañera” Millán Bueno, operadoras ambas, la primera de la equidad de género en la que nada más ella debe ganar, y la segunda, desde la SEDESOL-PRI, para afianzar el voto forzado o comprado a favor de ese partido.

En el choque de ambiciones entre los grupos priistas sinaloenses, no hay liderazgo firme para replegarlas.