«¡Orita se me van a la chingada!»

En su frenesí por conseguir la senaduría que cree merecer para el 2018, el hijo de Maquío Clouthier está desplegando una campaña política anticipada y para tal efecto no está teniendo ningún miramiento para colgarse de cuanta intriga política delirante elucubra con propósitos complotistas. Así sea también subirse sobre el féretro de un grande del periodismo nacional. El fin político, justifica medios deleznables.

Para tal efecto está utilizando al periódico de su propiedad Noroeste para adjudicarse las ocho columnas de ese deslavado diario sinaloense. El día 19 de mayo abusando de su posición de accionista mayoritario del diario, este cabeceó: “En asesinato de Valdez, Ve Clouthier en crimen corrupción organizada”, en esa entrevista el hijo del mesías subtropical, desliza la idea de una tercera línea de investigación en la indagatoria que se abrió con motivo del asesinato de Javier Valdez, crimen que ha conmovido a la opinión pública nacional e internacional.

Creyéndose el inventor del hilo negro, Clouthier sostiene que la ” corrupción organizada “puede ser una causa por la que el periodista de Ríodoce  haya sido asesinado. Plagiario de frases hechas; en el 2010, cuando se asoció con Juan S. Millán para imponer a Malova como gobernador, habría copiado la frase ” de la mafia del poder” del repertorio retórico de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo la “especie astuta” del colérico empresario se desmoronaría como un castillo de naipes ante las impactantes declaraciones de Ismael Bojórquez director del Semanario Ríodoce, quien literalmente fortalece la única línea de investigación que tiene que ver con la información que publicó el 19 de febrero del año en curso. (Altares y Sótanos, Ríodoce 21 de Mayo del 2017).

La utilización del nefando crimen del multipremiado periodista con fines de promoción política del diputado  egodependiente y el falso discurso sentimentaloide de Clouthier donde este último se desgarra las vestiduras , tiene su contrapunto histórico en el momento que Clouthier siendo Director de Noroeste despidió de mala manera a Javier Valdez y a Ismael Bojórquez, quienes en un arranque de confianza y camaradería habían confiado a su jefe, que tenían la intención  de retirarse de Noroeste para formar su propio medio de comunicación y para tal efecto le solicitaron 6 meses de prórroga para continuar en sus empleos, a lo que montando en cólera Clouthier respondió : “Que seis meses ni que chingados, ahorita se me van a la chingada ” ( Ismael Bojórquez dixit).

No es la primera vez que Clouthier se quiere colgar de expedientes ajeno para llevar agua a su molino político. Ya lo hizo con anterioridad al pretender robar la idea del joven diputado independiente el jalisciense Pedro Kumamoto, sobre la iniciativa presentada por este último en el congreso federal para la reducción del financiamiento público a los partidos políticos y que Clouthier ha pretendido engañar al público sinaloense, pasando esa iniciativa como si fuera de su autoría  y de su raquítico peculio intelectual.

Plañideras aparte el poco aprecio y la misérrima actitud del empresario metido a político, se materializó en una diminuta esquela que mando publicar por la muerte del periodista, esquela que se insertó en el periódico de su propiedad y que rebela el nulo sentimiento de reconocimiento que en verdad sentía por el ex colaborador de Noroeste.

La cobarde oligarquía

Una sola esquela de los organismos intermedios y de las cúpulas empresariales no fue publicada en los diarios locales. La Coparmex, Canaco y Canacintra, tan ” interesados” siempre en el devenir de la vida pública sinaloense, no tuvieron ni el valor civil, ni la generosidad de manifestar su pesar o duelo ante el impactante crimen de Javier Valdez que cimbró al país entero. 

¿Cómo creerles en su pretendido interés por mejorar las condiciones de seguridad y la calidad de las instituciones públicas en Sinaloa ante ese “extraño” silencio? En el colmo de la cobardía un repentino grupo empresarial formado recientemente, publica una carta abierta en los periódicos locales, pero sus promotores no se atreven a suscribirla, acaso para no revelar su carácter orgánico a las estructuras del gobierno actual.

Son esos empresarios temerosos los que gozan de las garantías de seguridad, los guardias y los escoltas que precisamente le faltaron al periodista caído para cuidar su precarísima integridad. Aquí en Sinaloa habemos ciudadanos de primera hasta de cuarta. Son esos empresarios frívolos, convenencieros y clasistas que se resistieron a reconocer la trayectoria del valiente periodista, acaso por no ser Javier Valdez miembro de esa corrupta casta divina a la que tanto critico en vida el periodista y escritor de izquierda. Porque allí está el meollo del repudio. Javier era un hombre con ideas sociales de izquierda, y en ese sentido, un hombre incomodo a la oligarquía sinaloense.

Camachito

Tiene mucha razón el periodista Miguel Valle en su largo artículo publicado en Proyecto 3 donde señala con datos objetivos que el área más fallida del gobierno de Quirino, es la que abarca la comunicación social y política, que en manos de Alberto Camacho ha devenido en un desastre. Camacho no tiene oficio de comunicador; carece de elementos y capacidades culturales para comunicar ideas y proponer una estrategia de comunicación proactiva. Camacho viene de la cultura del boletín y la gacetilla. Lo más grave, como le señala Miguel Valle, Camacho se ha enconchado con un pequeño grupo de “leales” que han reducido a la mínima expresión la capacidad del gobierno para comunicarse con la sociedad y los actores políticos.

La anécdota

Iniciaba el año 2011,  el hoy Director de Ríodoce Ismael Bojórquez se encuentra con Manuel Clouthier; Bojórquez le reclama a Clouthier: ¡¿oye, te la jugaste con Malova?! ; Clouthier, lo niega; Ismael lo increpa: Como chingados que no, si hasta le levantaste la mano en un templete ¡allí está la foto!