Estado de México, bomba de mecha corta

En un determinado momento, en la jornada tricolor del domingo 28, en Toluca, estado de México, el gran angular captó al gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz Coppel flanqueado por los mandatarios mexiquense, Eruviel Ávila Villegas, y zacatecano Alejandro Tello.

A Eruviel lo persiguen los sabuesos contables de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) de la Cámara de Diputados, porque desde hace tiempo trae extraviados casi 8 mil millones de pesos que debieron circular por la tesorería del estado.

A Tello, que apenas calienta sillón, lo acosan los fantasmas que lo vieron operar en la Secretaría de Finanzas durante el anterior sexenio estatal.

¡Cuidado! Dice la conseja ranchera que, el que anda entre lobos, a aullar se enseña.

Del Mazo en La plaza de los mártires

El escenario en que el priista Alfredo del Mazo Maza quiso cerrar su campaña, no puede tener nombre más simbólico: La plaza de los mártires. De todas maneras, hubo muchas casacas rojas.

Eufórico, el filósofo dirigente nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, -a quien sus compañeros de Prepa apodaban desde entonces La cobra– llamó de nuevo a sus correligionarios a cerrar de una vez por todas “la caverna del populismo autoritario”.

Sin morderse la lengua -riesgo advertido por los precavidos, que dicen que quien tenga la cola larga, debe tener la lengua corta-, Ochoa Reza certificó a la candidata de Morena, profesora Delfina Gómez Álvarez, como “maestra de la corrupción”. Mensaje de “ideas”, no de injurias.

El gobernante a suceder el 4 de junio, es Eruviel Ávila Villegas. Pura obviedad. Hace apenas unos días, el profesor del Instituto de Investigaciones y Docencia Económicas (CIDE), Leonardo Núñez González (quien sustanció sus pesquisas en reciente libro), es quien resalta el dato de los ocho mil millones de pesos perdidos en la noche de los tiempos mexiquenses.

Asegura, con registros al canto, que el estado de México, gobernado por Ávila Villegas desde 2011, ocupa el tercer lugar nacional en indagatorias por irregularidades por parte de la Auditoría Superior de la Federación.

Cambio de página. En el estado de México no encaja aquello de que, para el 4 de junio, “la moneda está en el aire”.

El tiradero de miles de millones de pesos en Edomex

Desde finales de 2015, en el estado de México las monedas nunca estuvieron en el aire: Las tricolores, denominadas en despensas frijoleras, tinacos, utensilios de cocina, televisores, plásticos rosas con saldo a cuatro meses de al menos ocho mil pesos cada una, etcétera, circularon todo terreno a manos llena para quien quisiera recibirlas a cambio de copias de la credencial de elector.

En la primera semana de marzo, en sesión permanente  el Instituto Estatal Electoral del Estado de México (IEEM) dio un dato y expidió un libramiento dinerario.

El dato es que el listado nominal elaborado por el Registro Federal de Electores (INE) para el estado de México incluyó a 11 millones 126 mil ciudadanos de esta entidad con  derechos electorales a salvo. Son otros tantos votos potenciales para la próxima jornada dominical.

El libramiento -7 de marzo-, fue la autorizaron de 258 millones de pesos como tope de gasto de campaña para cada uno de los candidatos hasta entonces formalizados. Se consideró ese monto sin precedente en una campaña a gobernador en cualquier estado de la Republica.

Eran cuatro. Al final fueron registrados seis de partido y uno independiente, aunque el del Partido del Trabajo, Oscar González Yáñez declinó la semana pasada en favor de Gómez Álvarez, de Morena. Y quedaron  cinco.

Como sea, tomando el dato inicial de seis (independientes tienen  subsidio cacahuatero), la suma máxima autorizada oficialmente para el gasto promocional sumaría eventualmente unos mil 500 millones de pesos.

Los que estuvieron monitoreando el gasto del PRI, calculan que el equivalente de ese total de mil 500 millones de pesos fueron agotados en cada una de las semanas en la promoción de Del Mazo Maza. Del 7 de marzo al 28 de mayo fueron 13 semanas de campaña. A correr el lápiz.

Ese tipo de numeralia, aunque basada en datos que los observadores consideran duros, no pasan de ser ejercicios especulativos, porque la Comisión de Fiscalización del INE tiene el engrudo hecho bolas ya que la mayoría de los partidos no ha enterado los reportes de gasto, ni siquiera de las precampañas. Por algo será.

Lo que es evidente, es el descarado despilfarro de dinero público que se dio en la campaña de Alfredo del Mazo Maza. La cuantificación tendría que incluir, al margen del subsidio autorizado por el IEEM, todo el costo publicitario ejercido en el estado por Enrique Peña Nieto y el propio Ávila Villegas, a quien  se amonestó por sus promocionales cuando ya la veta publicitaria se había declarado.

La escopeta puede dispararse por la culata

La operación es costo-beneficio, si nos permite la analogía mercantil: Al cerrarse la autorización de ejecución y difusión de encuestas sobre la intención del voto en el estado de México, algunos estudios demoscópicos calculan una abstención de más de 50 por ciento  el 4 de junio.

Eso querría decir que no tienen ningunas ganas de ir a las urnas más de cinco millones 500 mil mexiquenses registrados en el listado nominal. De este tamaño es la falta de credibilidad en ese proceso que fue tripulado por Peña Nieto y Ávila Villegas. Esa suma, por supuesto, tendría que descontarse del optimista balance que ha hecho cada partido.

Pero, de acuerdo con las mismas fuentes, todo indica que el tiro puede salirles por la culata a los diseñadores de esa elección de Estado.

De los que han expresado su voluntad de votar el próximo domingo, 65.2 por ciento lo haría por un cambio verdadero. Otro poco más de 55 por ciento lo haría por un partido diferente al PRI.

No son quienes han procesado esas tendencias, interesados en algún partido o candidato en específico: Son arquitectos de escenarios probables para que los inversionistas privados documenten sus criterios a la hora de la toma de decisiones.

En otra vertiente de análisis, los consultores particulares aconsejan para después del 4 de junio -una vez que hayan actuado las instancias administrativas del proceso electoral, y los tribunales electorales de sentencia y se conozcan los resultados definitivos-, cuando se aborde el análisis de las perspectivas de la sucesión presidencial de 2018.

Los corchetes se consideran prudentes a partir del hecho de que buena parte de los resultados de las encuestas sobre esa materia, a partir de 2015 no ha tenido confirmación en los cómputos de las urnas.

El INE tiene güeva para atraer la elección

En vías de mientras, todavía el fin de semana pasado algunos contendientes (en particular el PAN) han demandado al INE que atraiga la elección. Los consejeros electorales federales permanecen remolones ante esa exigencia, lo que indica que no entrará en la agenda del Consejo General. Ya después, para qué.

Es más general y sugerente, sin embargo, la movilización  de organizaciones de la sociedad civil, que han solicitado a organismos internacionales, entre éstos la ONU, que aumenten su número de observadores para evitar, hasta donde sea posible, la delincuencia electoral in situ.

¡Qué bueno! que Quirino Ordaz Coppel tomó nota directamente de toda la información sobre el Estado de México, para que pida a sus colaboradores que ya se dediquen a atender la agenda de sus carteras administrativas y dejen la grilla para tiempos más oportunos, que los habrá. Es cuanto.