“Enganche” Político a Municipios desfalcados

Mario Zamora compra voluntades con créditos

Ahora las candidaturas del PRI se construyen fuera del PRI. Mario Zamora Gastélum, virtual próximo “cliente” de la FEPADE, inició su precampaña por la candidatura al Senado en colusión con el gobernador del estado y los alcaldes que recibieron los municipios más desfalcados y dispuestos a participar del proceso crediticio federal para comprar adeptos y empujar, de paso, su reelección y el proyecto de José Antonio Meade Kuribreña, secretario de Hacienda y Crédito Público.
Es la lectura precisa de las acciones que ha emprendido Zamora en Sinaloa, enfundado en la camiseta de director general de la Financiera para el campo, que intencionalmente inició en esta entidad la oferta de créditos baratos al sector rural, a través de alcaldías “tronadas” en la era malovista.
El director de la Financiera inició el pasado fin de semana un recorrido por algunos de los municipios más devastados del estado para anunciar la salvación a la insolvencia de miles de familias rurales en que han caído por la antisocial política económica del gobierno federal.
Es un operativo con fines marcadamente electorales, que puede ser motivo de una intervención de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, porque Zamora Gastélum incurrió en la imprudencia de involucrar a su partido en la derrama de varios tipos de crédito y se atrevió a destacar la participación de Meade Kuribreña en este esfuerzo financiero que pretende asociar a sus afanes políticos personales.
En el acto en El Fuerte aparecieron brigadistas del PRI, portando cachuchas rojas con la “m” característica de la anterior campaña política de Zamora, y mantas con esa letra al lado del logotipo del instituto político empujado a un activismo fuera de tiempo.
Los ayuntamientos incorporados con preferencia en este programa crediticio, acuerdan por convenio firmado con Zamora la apertura de ventanillas gestoras en las oficinas de desarrollo económico municipales, con el fin de acercar a la gente necesitada a las esferas de los presidentes municipales que ya manipulan su reelección, a pesar de la escasa aceptación social que han logrado debido a su falta de resultados.
Ahome, El Fuerte, Choix y Guasave, son los primeros eslabones del programa oficial del aspirante a la primera posición de candidatos del PRI al Senado de la República por Sinaloa. Son cuatro de los municipios víctimas del peor desfalco de su historia, donde los alcaldes están dispuestos a untarse las manos con el crédito federal para resarcir por cualquier medio su devaluado capital político.
Pero en ellos ya se manifestó la verdadera intención política de la sociedad Zamora-presidencias municipales, cuando aparecieron mantas que mostraban la pertenencia política del funcionario federal con el sello del PRI en un acto de gobierno.
POR EL DINERO SE ROMPEN LEALTADES EN EL PRI
La gira del director de la Financiera rural oculta la perversidad política, pero puso de manifiesto también que el dinero sirve en estos casos para construir proyectos y destruir las lealtades que los estorben.
Los alcaldes de Ahome, Alvaro Ruelas Echave, y de El Fuerte, Nubia Ramos Caravajal, visitados el sábado anterior, calificaron de gran panacea social el crédito que filtra el funcionario federal ahomense, por la sencilla razón de que les permite colgarse de su impacto político y avanzar en sus planes de reelección, a falta de programas sociales propios o de obras, debido al saqueo que encontraron a su llegada y que han procurado ocultar como cómplices directos.
En la sociedad de El Fuerte, Ramos Carvajal es vista como una imposición del tercer piso de palacio de gobierno en Culiacán, pero la lealtad le duró cuatro meses y medio porque ha resuelto deshacerse de ese antecedente por conveniencia futurista, mostrando en la visita de Mario Zamora el apoyo de la más ferviente aliada.
Ruelas Echave prefiere abrir las puertas de su oficina de desarrollo económico al crédito que ofrece la financiera, aunque con su grupo de origen haya sido enemigo más que adversario de Zamora, cuando asumió la secretaría del Ayuntamiento con el presidente municipal Arturo Duarte García.
De hecho, la mayor fobia del malovismo en estos momentos es frenar la ambición de Zamora hacia el Senado, quien por su parte trata de cobrar desquite de la zancadilla que recibió de Mario López Valdez cuando intentó ser alcalde en Los Mochis en el ocaso del gobierno de Jesús Aguilar Padilla.
Alvaro Ruelas muestra hoy otro rostro, definitivamente quirinista, para ser filtro de la Financiera y de Zamora, y explotar el crédito federal en su beneficio.
DIPUTADOS Y EX FUNCIONARIOS MALOVISTAS, AHORA CON MARIO
En el evento, fue claro que otros malovistas también acudieron a hacer “el caldo gordo” a Mario Zamora, aunque esto no fuera del agrado de su jefe político, al cual habían jurado lealtad eterna.
En primera fila, oportunistas, se vieron los diputados locales Fernanda Rivera y Marco Antonio Osuna, ambos, de total manufactura política malovista y, por coincidencia, con las mismas aspiraciones de candidatos a diputados federales o a la alcaldía de Ahome.
Esta unción en otro “aroma” distinto al del ex gobernador, para no ser repelidos por la “nueva era” priista, será práctica común de malovistas con aspiraciones en el proceso electoral por venir, a fin de no se descalificados por sus raíces políticas.
En otro “bandazo” político propio de su tendencia a la deslealtad hacia Malova, a quien ahora considera repelente adversario, el diputado panista Roberto Cruz Castro se olvidó de quien lo hizo legislador y estuvo más cerca de Zamora que sus compañeros priistas. Lo acompañó Zenén Xóchihua, encumbrado malovista que luego fue echado al pozo de las desgracias.
Otro renegado del malovismo se dio a ver en la gira: el “patiño” de Quirino en el proceso interno priista, Melchor Angulo Castro, degradado del muy añejo periodismo combativo para ser caza-recompensas, empleado de Duarte García y director de CONALEP. Es nuevo y leal quirinista y zamorista interesado.
Siguen el ejemplo de Ruelas Echave, cuyo discurso ha cambiado de enero a la fecha, luego de que su corta y feliz trayectoria en el gobierno se debe por entero al apoyo de López Valdez y de Duarte García, quienes lo impusieron al PRI.
Para ganarse la voluntad de Quirino Ordaz Coppel, Ruelas le atribuye cada paso que da en su administración, incluso por lo que hace con los recursos propios del municipio. Repara una patrulla y la “cacarea” como obra del gobernador.
Por todos los medios quiere asegurarse el respaldo del hotelero, imprescindible para aspirar a la reelección y rechazar a los merodeadores, entre los que se cuenta destacadamente la diputada Rivera, otra reconocida representante de Malova.
NADA NUEVO EL CRÉDITO, PERO SI EL USO ELECTORERO
El esquema del crédito de la Financiera Nacional de Desarrollo Agropecuario, Rural, Forestal y Pesquero, no es una invención de Meade Kuribreña, ni del gobierno de Enrique Peña Nieto.
Es semejante en sus tasas de interés, de hasta 6.5 y 7 por ciento que los avíos y refaccionarios de la banca del campo, vigentes hasta la extinción del Banco Nacional de Crédito Rural.
Lo novedoso es el uso electorero en forma directa que aplica la Secretaría de Hacienda con fines políticos favorables a su titular y a su delfín en la financiera.
Habilitar las áreas de desarrollo económico municipales como oficinas receptoras y gestoras, es otra novedad que sólo se explica en el caso de Sinaloa como el desesperado esfuerzo de Mario Zamora por consolidar su ambicioso proyecto de ser senador y luego, en 2021, contendiente por la candidatura del PRI al gobierno de Sinaloa.
Echa mano de cualquier recurso para deshacer la oposición a sus planes que representa el vapuleado alcalde de Culiacán, Jesús Valdés Palazuelos, y de la secretaría estatal de desarrollo social, Rosa Elena Millán Bueno.
Pretende aprovechar la circunstancia de que Ordaz Coppel es proclive a identificarse con los encargados de las finanzas públicas, como lo demostró en su acercamiento con Luis Videgaray Caso cuando estuvo a cargo de esa cartera, antes de recibir Quirino la unción de parte del presidente Enrique Peña Nieto.
BOTÍN, LOS MUNICIPIOS MÁS DESFALCADOS
Otra innovación en este proyecto es la descarada servidumbre política que se impone a los municipios víctimas del mayúsculo desfalco de que fueron víctimas en el pasado que conectó con las actuales administraciones.
No se trata solamente de explotar las necesidades de la población rural de relanzar su economía, dañada precisamente por el gobierno que ha ocasionado sus peores problemas y que ahora los explota para inducir las preferencias electorales para la próxima sucesión.
Procura también impulsar figuras sin raíces populares, que no representan identidad con la ciudadanía y que buscan aprovechan el escenario como oportunistas para armar un proyecto propio que, hasta diciembre pasado, habría sido imposible de considerar en Sinaloa, como el de Mario Zamora, quien opera en busca de una revancha del malovismo.
Zamora, aún vinculado al aguilarismo, sueña con ser un ariete contra el ex gobernador y toda su estructura operativa, dentro y fuera del gobierno. Es una competencia entre figuras con similar repudio de los sinaloenses.
El desquite que promueve es la extinción de su grupo rival en el territorio ahomense en especial y en el estado en un plano más amplio.
Alvaro Ruelas ya abraza esta causa y prefiere ocultar su conflicto de intereses, por la correspondencia que lo obliga con Mario López Valdez y el ex alcalde Arturo Duarte García, que lo introdujeron a la política para convertirse en su sucesor por coincidencia política y comunidad de intereses. Zamora Gastélum no encajaba en el mapa de Ruelas mientras no llegó con miles de millones de pesos para derramar en el estado. Hasta ahora fue otro bisoño frustrado en el elenco que encabezó Jesús Vizcarra Calderón.