Clouthier: Cólera y desajuste emocional.

El diputado federal egodependiente (el autor dixit), Manuel Clouthier Carrillo, padece de mesianismo crónico en una versión caricaturizada de su padre el extinto y carismático Maquío Clouthier. Para ello el ex Director del periódico Noroeste se regodea descalificando a tirios y troyanos del espectro político sinaloense y nacional.

Recientemente trató de hacer migas con el intelectual Jorge Castañeda Gutman para armar un proyecto independentista de cara a las elecciones del 2018, sin embargo los egos elefantiásicos de ambos narcisos de la política desbocaría en un enfrentamiento público.

Castañeda infectado por la misma enfermedad que Clouthier (mesianismo crónico) recientemente renunció a sus locas pretensiones de aspirar a la Presidencia de la Republica; Clouthier por su parte, prepara su candidatura al Senado de la república por la vía independiente, para luego aspirar a la gubernatura de Sinaloa en 2021.

La premisa política de Clouthier es que el sistema político está podrido y que es desde  el atalaya independentista donde se puede proyectar el México del futuro, en una suerte de calvinismo democrático.

Sin embargo el pretendido puritanismo ético/ político del vástago de Maquío no resiste siquiera un análisis político epidérmico. En el año 2006 gracias a su apellido Clouthier (no a sus inexistentes  blasones políticos) el ex Presidente Felipe Calderón favoreció la incipiente carrera de ” Manuelito” obsequiándole una diputación federal. Mas tardaría el usufructuario de nuestra mediocre democracia en sentarse en su curul, que en denostar al Presidente Calderón: entrevistado por la revista Proceso a propósito del inicio de la guerra calderonista contra el narco, Clouthier diría que Calderón era un “cabrón pendejo”, cavando con esa expresión su tumba política en las filas del PAN. No dilataría mucho el inestable político para declararse diputado independiente y deslindarse del PAN, pero eso sí, sin renunciar a las jugosas dietas y canonjías propias de una diputación federal. Lo decente hubiera sido llamar al suplente y dejar la diputación federal, pero la decencia en manos de Clouthier se cocina según fórmulas de las conveniencias personales.

En su nueva faceta de articulista, al ególatra, le ha dado por descalificar a los suyos. En reciente declaración a Noroeste, el colérico empresario arremetió en contra del abogado Luis Manuel Pérez de Hacha, cuestionando y denunciando al hermano de su esposa, recién nombrado comisionado ciudadano del Sistema Nacional Anticorrupción, como una persona que podría presentar conflictos de interés entre su nuevo encargo y la oficina legal de Pérez de Hacha, especializada en derecho fiscal y administrativo. Aunque no presento prueba alguna, la denuncia pública podría escalar de los medios locales a los nacionales por la gravedad difusa de las acusaciones de Clouthier.

Resulta obvio que Clouthier en su loco desvarío político, pretende engañar al público con una denuncia que huele más a estrategia política de aparecer como un incorruptible, que acreditar los extremos de sus dichos, que podrían afectar los intereses de la ” familia”, por eso cuestionado al respecto por los medios nacionales ha evitado ahondar en la demencial denuncia, sin embargo el daño a la reputación de Pérez de Hacha esta consumado ¿O será en verdad que Pérez de Hacha tiene conflicto de intereses que no ha manifestado, derivado tal vez de alguno de los multimillonarios evasores fiscales a los que el abogado sinaloense patrocina?

No contento con lo anterior, el periodista de ocasión de un manazo mediático destruyó la poca credibilidad que quedada del “periodista” Arturo Santamaría, autor de un infumable texto (que no libro) titulado: Juan S Millán, auge y declive del maximato en Sinaloa, texto sin ningún valor periodístico, histórico o literario, como lo ha señalado Ernesto Hernández Norzagaray antiguo socio político de Santamaría. Diferencias aparte, nunca había estado tan de acuerdo con el enemigo capital de la UAS.

En un artículo publicado en el periódico Universal y repetido en Sinaloa por Noroeste, Clouthier dice que no entiende como  Arturo  Santamaría (uno de los articulistas “estrellas” del diario de su propiedad), se convirtió en amanuense del ex gobernador de Sinaloa, rebajando la de por sí pigmea prosa periodística de Santamaría a los niveles de un escribiente por comisión. Lo extraño del asunto es que director del periódico  Adrián López Ortiz fue el presentador del seudo libro de Santamaría en Culiacán, lo que significa en los hechos que López Ortiz estaría favoreciendo que uno de los amanuenses o escribanos al servicio de Juan S Millán, se haya introducido cual caballo de Troya en el otrora sacro santo diario de la oligarquía sinaloense. Y tal vez esto, sumado a la precaria estabilidad emocional de Clouthier mantienen al diputado egodependiente al borde de un permanente ataque de nervios: Juan  S. Millán, su enemigo capital se mantiene invicto en esta pelea que ya va para 20 años. El estilista político se ha impuesto al fajador que anuncia todos sus golpes y que entiende la política en una versión pugilística. Machetazo a caballo de espada.