Atentado contra Mazatlán

El único deber que tenemos con la historia es reescribirla. Oscar Wilde

Aunque parezca una exageración el título, creo que no es exagerado porque de permitirse la realización del proyecto para edificar una torre de condominios en una de las zonas mas emblemáticas de Mazatlán se estaría abriendo la puerta para que, a título del progreso económico y turístico, continúe la depredación de sitios de gran atractivo para visitantes y lugareños.

Mazatlán, llamada desde fines del siglo antepasado La Perla del Pacífico, tuvo como uno de sus primeros atractivos antes del despunte del turismo su malecón de Olas Altas, que data de mediados de la centuria antepasada.

A principios del siglo pasado ese malecón tenía bulevar y hasta una réplica de la estatua de la Libertad, que un alcalde mandó retirar para enviarla a una sindicatura de ese municipio en donde se pierde su huella.

Ese paseo viene a ser la parte mas antigua del malecón que se presume como uno de los mas largos, si no el de mayor longitud del mundo con casi 23 kilómetros que parten desde el extremo sur de Paseo del Centenario para concluir en Cerritos.

Malecón que si mal no recuerda el reportero, fue construido en el periodo del Gobernador Alfredo Valdez Montoya y vino a marcar el despegue de la nueva oferta turística con una hotelería de primera.

Al oriente del paseo Olas Altas se ubica el viejo Mazatlán, hoy conocido como Centro Histórico que ha sido rescatado gracias al empuje de un grupo de vecinos que después de muchos años de gestiones, planes y presiones encontraron eco en las autoridades estatales y locales.

A fines de los 80´s el Gobernador Francisco Labastida Ochoa atendió las demandas de los vecinos de ese sector y rescató el teatro Angela Peralta, hoy una verdadera joya para orgullo de los mazatlecos y Sinaloa.

Pero en los 80´s fue construido ahí un edifico del Banco de México, para algunos en esa época una “joya arquitectónica” pero para muchos mas un adefesio que vino a romper el paisaje del viejo Mazatlán.

Olas Altas es la entrada al Centro Histórico, único entre los destinos playa del Pacífico mexicano, que comienza a unos cuantos metros, aunque bien puede considerarse como parte de él ya que tiene edificaciones que vale la pena conservar y admirar.

A partir del año 2001 entró en vigor la Ley (federal) de Monumentos Históricos que protege las zonas consideradas y oficialmente denominadas históricas, como lo es el Mazatlán viejo o Centro Histórico del puerto.

Dicha legislación prohibe erigir construcciones de mas de 10 pisos en zonas laterales del Centro Histórico.

En el caso de Mazatlán quedan excluidos los edificios del Hotel Freeman, primer “rascacielos” del puerto, construido a mediados del siglo pasado y el adefesio del Banco de México construido antes de la expedición del decreto de referencia.

Pese a ello, el delegado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Francisco Rios Avendaño, lejos de defender el patrimonio histórico y arquitectónico de esa zona, protegida por la Ley antes citada, dio autorización al desarrollador Carlos Rivera Vega que pretende levantar esa torre en pleno Paseo Olas Altas.

El citado desarrollador tramitó en la oscurito, a finales de la administración municipal de Carlos Felton, y le fue otorgado el permiso de construcción. Refiero en lo oscurito porque no existe dato alguno de ese permiso en los expedientes municipales.

Los vecinos del Centro Histórico y de Olas Altas han emprendido una férrea lucha en defensa del patrimonio mazatleco que es ese sector, pero el empresario Rivera Vega insiste en realizar el proyecto que consiste en una torre de 12 pisos para condominios.

El proyecto, al decir del empresario requiere de una inversión de alrededor de 70 millones de pesos y daría, al abrirse, empleo a 45 trabajadores.

Obviamente esa torre no solo acabaría por romper el entorno de la zona, sino que abriría la puerta para la llegada de mas construcciones que irían “comiéndose” los paisajes turísticos de la llamada “Perla del Pacífico”.

Por ello, los vecinos integrados en el Patronato del Centro Histórico, que preside Alfredo Gómez Rubio y en la asociación civil Todos Somos Sinaloa presidida por el periodista Mario Martini Rivera, que desde hace años vienen luchando por la preservación y mantenimiento de la zona, se oponen abiertamente a la realización del proyecto.

Pero no solo ellos. Vecinos mazatlecos y extranjeros avecindados en el puerto han levantado la voz y reunido cerca de doce mil firmas de apoyo a la oposición.

Se han reunido con el empresario Rivera Vega quien se ha manifestado cerrado a bajar la altura de su proyecto y ajustarlo a la arquitectura de la zona.

En la reunión que los vecinos tuvieron con el empresario aquellos le expusieron las razones de su oposición.

El Presidente del Patronato, Alfredo Gómez Rubio expresó, como lo citamos en lineas anteriores que esta torre abriría la puerta legal para construir otras edificaciones similares en la zona, mientras que Mario Martini se pronunció por la defensa jurídica y demandó una investigación al delegado del INAH.

Vecinos nacionales y extranjeros que viven en ese sector manifestaron que pudieron invertir en Miami pero decidieron hacerlo en Mazatlán, y muy particularmente en la recuperación de fincas antiguas del centro histórico por el valor cultural e histórico de esa zona.

Sin embargo, el empesario Rivera Vega fue contundente en su respuesta: “podemos negociar el diseño de la fachada y algunos detalles de la obra, pero los 12 niveles no están a discusión”, con lo que cerró la posibilidad de una nueva reunión.

Los vecinos ya se reunieron con el Alcalde Fernado Pucheta exponiendo sus argumentos y presentándole documentos donde se demuestra la ilegalidad de la proyectada obra.

Pucheta los escuchó y pidió unos días para revisar los fundamentos legales y decidir si se cancela en caso de existir permiso de construcción, o si no lo hay rechazar su expedición.

La pelota, pues, está en la cancha de la autoridad municipal.

Mientras tanto, la amenaza de otro adefesio que rompería el paisaje de uno de los lugares mas emblemáticos de Mazatlán, está latente.

El empresario no cede y amenaza con seguir.

Pero los mazatlecos tampoco cederán.

José Ángel Sánchez López

Con 59 años de experiencia periodística, fue director de El Debate de Culiacán, El Diario de Culiacán y El Sol del Pacífico. Ha extendido su experiencia a varios noticieros de radio, aportando sus analisis y reflexiones.