Tres Ríos

La praxis está demostrando que el Congreso del Estado ha sido tomado como pasatiempo por aquellos diputados priistas y panistas que por obra y gracia del dedazo y la compra de candidaturas se convirtieron en políticos sin vocación.

Todo ello para perjuicio de la entidad.

Ahora Sinaloa está pasando un trago amargo porque vive una crisis derivada de la corrupción política en la que los diputados han jugado prácticamente a los dados y no se han colocado el traje de estadistas para propulsar la recuperación económica.

Por su parte, el poder judicial se encuentra anestesiado jugando al dominó con los casos jurídicos de los que se ocupan sin velar por el respeto de los tratados internacionales que tiene que ver con la dignidad humana y sus derechos y con el cumplimiento de las obligaciones que los gobernantes tienen con los ciudadanos.

La única salida que los ciudadanos pudieran encontrar se encuentra en las puertas del poder judicial que de manera oficiosa debe llamar a cuentas a los gobernantes y políticos que se robaron el dinero público para enriquecerse personalmente, cargándoles el costo de la quiebra a los contribuyentes.

La otra salida de los ciudadanos sería pedir la intervención de cortes internacionales de las que el país sea integrante porque los tres poderes de gobierno están fallando.

Decir lo contrario sería prevaricación.

La impunidad del sexenio de Mario López Valdez parece ser el destino de la deuda pública que descargó el ex gobernador sobre el hombro de los sinaloenses, porque además de haber domesticado y bailado cumbia sobre los “curuleados” del Congreso del Estado supo construir desde un principio una cueva de Alibaba en la que distribuyó beneficios a políticos y empresarios ambiciosos que fueron beneficiados con una riqueza de temporada que contrasta con la pobreza generalizada que vive la entidad.

Hay que recordar que el dos veces diputado local Gomer Monarrez y otros de la anterior legislatura pasaron por alto las señales de alarma que se activaron desde un principio sobre el gobierno de Mario López Valdez, ya que surgieron funcionarios que se volvieron ricos de la noche a la mañana y nunca fueron llamados a cuenta a pesar de que mediáticamente se señalaban la vida de príncipes negros que se estaban dando y que siguen gozando sin ser molestados, dentro y fuera del país.

Otro que dejó las cuentas oscuras a su paso por las tribunas es el ex diputado local Francisco Solano Urías, que pasó de panista decoroso a militante indeseable por aquello de que traicionó al estado a cambio de obras que le fueron asignadas a sus familiares para construirlas y cargarlas al bolsillo de los sinaloenses.

Ambos exdiputados locales se mostraron como tahúres de la política.

En el telón de fondo también se encuentra la figura de otra personalidad que barbechó y sembró en el terreno de la corrupción política. Se trata ni más ni menos que de Nubia Ramos Carvajal, que durante la anterior legislatura hizo más daños que la mosquita blanca a la economía estatal, ya que también se dedicó a jugar baraja con los pronósticos políticos a futuro que en darle sabor al caldo señalando los malos manejos del gobierno del estado.

Su sociedad oscura con los más altos funcionarios estatales ha sido perniciosa para El Fuerte y para Sinaloa.

Compro así su candidatura a la presidencia municipal del Fuerte en donde se encuentra colocada como campeona de la corrupción a pesar de que dijo que era toda una dama y que no caería en la tentación.

Compró sin necesidad alguna un costoso vehículo en plena crisis del erario público y con ello envía la señal de que el despilfarro y la corrupción será la marca de la casa durante su periodo como presidenta municipal.

Estos son unos cuantos ejemplos de que no quieren hacerlas bien en estos partidos políticos.

De hecho, la presencia de muchos mercaderes del templo político, priista y panista, se encuentra también en la actual legislatura del Congreso del Estado y muchos de los engendros que están empaquetados como legisladores fueron concebidos y dados a luz por el gobierno que encabezo Mario López Valdez.

Ante tal situación no es de extrañar que los diputados tiren para el monte y apoyen el saqueo económico orquestado y bailado por Malova ya que le deben la gracia de sus puestos.

Ya acabe.