Periodismo a favor de la mentira

La verdad es un derecho fundamental, incluso de mayor jerarquía que la misma libertad de expresión.

-El autor.

Parte del título del presente artículo lo tomo (en sentido contrario) del dossier de la revista “Letras libres” del mes de abril, cuyo título reza “El periodismo contra la mentira”, y que plantea que la labor incómoda, autocritica, comprometida con la verdad, es más necesaria que nunca.

El director de “Letras Libres”, fundada por Octavio Paz, es Enrique Krauze, escritor, historiador, ingeniero, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua. Es director también de Editorial Clío.

En la revista de abril periodistas mexicanos y extranjeros se refieren a la necesidad imprescindible para la manufactura de un buen periodismo que periodistas y medios de comunicación haciendo acopio de ética y en elemental respeto al contrato que tienen con los lectores, se obsesionen por perseguir a como dé lugar la verdad de los hechos

La búsqueda de la verdad aun en detrimento de las propias agendas políticas y económicas que reporteros y medios de comunicación pudiesen tener. De no ser así, concluye el equipo de analistas de “Letras Libres”, periodismo que no se acoja a esa premisa, será un periodismo deleznable, mal periodismo, pero periodismo al fin.

Para estar en consonancia con lo que escribo y sostengo líneas arriba, veamos los siguientes hechos o noticias periodísticas de NOROESTE para intentar demostrar que ese diario favorece el periodismo que se nutre de mentiras:

La iniciativa del Partido Sinaloense para reformar el código civil y el familiar para establecer una nueva y más exhaustiva normatividad que dé cause procesal a eventuales demandas de los ciudadanos que se sientan agraviados en su honor y su buen nombre en la categoría jurídica correspondiente al daño moral, (por escritos periodísticos e información entre particulares que lesionen ese patrimonio jurídico intangible) generó una reacción de los medios escritos.

Oposición que busca, periodística y jurídicamente, dejar en la indefensión a los ciudadanos ante ataques calumniosos, difamatorios, que no se apeguen a la verdad. Que caminen a contrasentido al periodismo que lucha contra la mentira.

El principal periódico que se dedicó, con inusitada agresividad e insistencia “editorial”, a descalificar la iniciativa fue y es NOROESTE, sin que sus “columnistas” hubiesen concentrado análisis concienzudos y profesionales, como el lector exige, procediendo a su descalificación a ultranza, utilizando el lamentable recurso de recurrir a los dichos y declaraciones (dijimos en el argot periodístico) de los actores políticos del variopinto partidista, para desde esas arenas movedizas tratar de construir una narrativa para descalificar social y políticamente al Partido Sinaloense.

Es precisamente este tipo de periodismo poco profesional y de sesgo político basado en dichos y no en hechos, el que ha hecho de NOROESTE un diario de dudosa credibilidad y muy próximo a la jubilación.

A los hechos duros e inobjetables me remito:

El día 19 de abril del 2017 el periodista Marcos Vizcarra escribió una nota titulada: “PAS, Reviven Iniciativa de daño moral”. A continuación transcribo la redonda mentira escrita por el periodista y avalada por el consejo editorial de ese periódico:

“Apenas el lunes el PAS retiró una iniciativa sobre el mismo tema, que establecía una regulación en publicaciones periodísticas, para que estas fueran cuidadosas y no se denostara, agrediera o denigrara a las personas a las personas elevando ese delito ( sic) a una categoría que podía ser juzgada con posibilidad de cárcel (recontra sic)” . Hasta aquí la cita.

La nota transcrita parcialmente está basada en una mentira monumental y con independencia de la penosa sintaxis y la ignorancia supina del periodista que confunde un hecho ilícito civil con un delito de orden penal; el periodista miente con evidente dolo, en virtud que la reforma para actualizar las acciones civiles (no penales, porque la difamación periodística salió del código penal hace muchos años) que presentó el PAS estaba encaminada a reformar el Código Civil y el Código Familiar, pero nunca el código penal.

Es increíble que un medio de comunicación, que ha hecho de su supuesta lucha contra la corrupción su estrategia mercantil para venderse como el adalid de la democracia y la rendición de cuentas, permita y fomente esta malversación de la verdad, incurriendo por ese simple hecho en un acto de corrupción, porque viola la primigenia vocación de todo medio de comunicación que es buscar la verdad por encima de sus fobias y filias políticas o intereses mercantiles.

Es vergonzoso como NOROESTE, candil de la calle y oscuridad de su casa, permita el envilecimiento del quehacer periodístico en aras de satisfacer los evidentes intereses políticos del triunvirato Manuel Clouthier Carrillo/ Jorge del Rincón Jarero/ y el cuñado del primero Heriberto Félix Guerra, quienes pretenden limpiar el camino de adversarios políticos de cara a los comicios concurrentes que celebraremos el año 2018.

NOROESTE, campaña electoral tras campaña, sufre esa transformación en su línea editorial. Lo hizo en 2004 apoyando irrestrictamente a Heriberto Félix Guerras a la gubernatura de Sinaloa (a la familia se le ayuda, Clouthier ipse dixit); en 2010, también, en encarnizada guerra sucia en contra de Jesús Vizcarra Calderón y a favor Mario López Valdez, a quien finalmente entronizaron en el palacio de gobierno, con catastróficas consecuencias financieras y administrativas.

El día 21 de abril del presente año en las páginas de ese diario, su principal accionista Manuel Clouthier Carrillo, tripulando la nave del olvido, escribió un artículo donde exige cárcel a los gobernadores corruptos que están en la picota, incluyendo en la lista a su antiguo protegido, Malova, a quien en un acto vergonzoso en el 2010 le levantó la mano en señal de triunfo.

La famosa foto del recuerdo de esa definición política de Clouthier a favor de Malova se ha viralizado en los medios digitales como indeleble probanza y recordatorio de la hipocresía del hoy diputado ego-dependiente y suspirante a una Senaduría en los comicios del año que viene.

No nos engañemos, donde mandan los intereses políticos y económicos, no imperará nunca la verdad objetiva, menos en el diario de la oligarquía. Esa y no otra es la tragedia de NOROESTE. Como reza la canción: Su final se acerca ya. El diario está en quiebra.

Entre tanto su director, Adrián López Ortiz, se ríe de los lectores jugando al líder social de causas nobles y democráticas, olvidándose que el buen juez por su casa empieza.