Morgan Rios, Felix Guerra y Yan Rubio: conspiración panista

El ex Secretario de la Función Pública en el calderonato, Rafael Morgan Ríos, no contento con encabezar junto con Heriberto Félix Guerra las cabezas de playa en Sinaloa para la campaña electoral (adelantada, hay que decirlo) de Margarita Zavala, a través de una fundación cuyo membrete reza: “Yo por México” y que ha iniciado sus labores de posicionamiento de la figura de la esposa del ex presidente Calderón, promoviendo supuestos valores políticos de la ex primera dama, que ha logrado colocar en la estructura del gobierno de Quirino Ordaz Coppel a la cuestionada ex funcionaria federal María Guadalupe Yan Rubio en la Subsecretaria de la Pequeña y Mediana Empresa, donde fungió como titular de Asesoría Integral de seguimiento de Proyectos aprobados por la Mypyme,  de la Secretaria de Economía, donde despachaba como Subsecretario  Heriberto Félix Guerra, allá en el año del 2008.

Yan Rubio, a pesar de ser denunciada por favorecer a una empresa propiedad de un yerno de Jorge Kawagi, mandamás de la CANACINTRA nacional, con recursos hasta por 465 millones de pesos, para el supuesto establecimiento, desarrollo y operación de 65 Centros  y 200 módulos de México Emprende, que nunca verificaron su existencia y mucho menos la correcta aplicación de esos recursos para la promoción y apoyo a la pequeña y mediana empresa mexicana, se mantuvo en esa privilegiada posición hasta que fue rescatada de Economía por Rafael Morgan Ríos.

Este la nombró coordinadora de asesores de la Subsecretaria de Control y Auditoría, cuando Morgan despachaba en esa cartera. Al asumir el ex administrador de Almacenes Zaragoza la titularidad de la Función Pública, Yan Rubio se quedaría a cargo de la Subsecretaria hasta finales del sexenio de Calderón. La triste historia de Rafael Morgan Ríos y el estigma que lacera su carrera política lo encontramos encarnado en ese monumento de la corrupción denominado Estela de Luz, cuyo coste inicial de 300 millones de pesos, se infló hasta llegar a los mil millones, sin que el tibio ex secretario Morgan haya tomado cartas en el asunto.

Es importante recordar que Félix Guerra inició su carrera política/ empresarial como Presidente de la CANACINTRA en Culiacan y que nunca, hasta llegar a encumbrados puestos en el gobierno federal, tuvo empresas construidas con su propio esfuerzo y peculio, salvo bodegas de su padre rentadas al gobierno de Juan S. Millan, siendo Félix Guerra a la sazón Secretario de Desarrollo Económico con el rosarense.

De larga data el fariseísmo y la hipocresía en el PAN ha tomado carta de naturalización.

Los dineros y las empresas del político, yerno también del extinto Manuel Clouthier del Rincón, “Maquío”, crecieron de forma exponencial de esa fecha al presente. La familia feliz no es un invento privativo del priismo, los panistas también disfrutan de la hermandad solidaria y filial en la corrupción. La historia de los moches por concepto de obras públicas, promovidas por diputados panistas a lo largo y ancho del país, sepultaron la carrera política de Gustavo Madero, a la sazón lider del PAN cuando se puso al descubierto la mega corrupción blanquiazul.

María Guadalupe Yan Rubio, a pesar del lastre que arrastra en lo personal y aunado a la pertenencia del  grupo político que encabezan en Sinaloa Morgan Ríos y Félix Guerra, tuvo la venia de Quirino Ordaz Coppel para alzarse con la titularidad de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas del gobierno de Sinaloa, dependencia de la más alta prioridad para el combate de la corrupción a la que se ha comprometido el mazatleco con la sociedad sinaloense.

Tal vez el gobernador Ordaz Coppel, en su pretensión democrática de inclusión,  favoreció con esa visión a Yan Rubio en la crucial encomienda, sin embargo, no son pocos los periodistas que señalan a la funcionaria de cepa panista, como un caballo de Troya dentro del gabinete quirinista, que mirarará por favorecer y dar inmunidad a los allegados de Heriberto Félix, como el Secretario de Obras Publicas en Sinaloa, José Luis Sevilla Suárez  y al propio ex gobernador Malova (no hay que olvidar que la candidatura por el PAN de Malova la operó directamente Félix Guerra ante Calderón). Según informes revelados recientemente, es la Secretaría de Obras Publicas una de las dependencias del malovato que tienen más cuentas oscuras.

Si a lo anteriormente dicho concatenamos las declaraciones de otra funcionaria especialista en la simulación, como es la nueva titular de la Auditoria Superior de Estado, Emma Guadalupe Félix Rivera, ex empleada de Malova , quien ha declarado que dentro de su radar de investigación, no se encuentra inodado el tristemente célebre fanfarrón de Los Mochis (el autor dixit), podemos colegir una burda maniobra confeccionada por los notables panistas la dupla Morgan Ríos / Félix Guerra para hacer del gobierno de Quirino Ordaz el paraíso de la simulación y la impunidad, todo esto a contrapelo de los mismos esfuerzos y declaraciones del gobernador de Sinaloa.

Las molestias del grupo político que encabeza el diputado federal  David López, tienen su fundamento en que el gobierno de Quirino, vaya usted a saber bajo qué asesoría perversa, se está alejando de los intereses del grupo Atlacomulco, que empiezan a sentir, que alguien o varios funcionarios de su gobierno, están conspirando en contra del peñismo, confiados en que según estudios de prospección electoral, el candidato del Presidente Peña Nieto, en cualquiera de sus versiones, no alcanzará Los Pinos en el 2018. Y tal vez tengan razón, pero eso es jugar con lumbre. A Peña Nieto le quedan casi dos años y con esa agüita le alcanza y le sobre para ahogar a más de un gobernador. ¡Cuidado, mucho cuidado!