La SPP, fábrica de bellacos

Entre nuestras reliquias manuscritas (cuando en el paleolítico nos disponíamos de los entonces inimaginables ingenios electrónicos), encontramos tres cartulinas tamaño media carta con los siguientes nombres y algunas generales:
Tomás Jesús Yarrington Ruvalcaba (Matamoros, Tamaulipas). Estudios: Licenciatura en economía en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Cargos administrativos en los gobiernos federal o estatal…: 1979, analista de la Dirección General de Política Económica y Social de la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP). El titular de esa dirección era Carlos Salinas de Gortari.
Cuando elaboramos esa ficha, Yarrington era diputado federal priista por Tamaulipas ante la LV Legislatura.
Manuel Cavazos Lerma (Matamoros, Tamaulipas). Estudios: Licenciatura en economía (ITESM). Cargos administrativos, etcétera…: 1979, asesor en la Dirección General de Política Económica y Social (SPP). El mismo jefe, Salinas de Gortari.
Cuando elaboramos la ficha correspondiente, Cavazos era por primeras vez senador por Tamaulipas.
Rogelio Montemayor Seguy (Ciudad de México). Estudios: Licenciatura en economía (ITSEM). 1979. Cargos administrativos: Subdirector general de Política Económica y Social (SPP). Director general 1981-1982. Mismo jefe, Salinas de Gortari.
Cuando elaboramos la ficha, Montemayor Seguy era senador priista por Coahuila.
Cavazos Lerma y Montemayor Seguy fueron diputados a la LIV Legislatura federal (1988-1991). En San Lázaro destacaron como defensores de la iniciativa de reprivatización del sistema de banca y crédito presentada en mayo de 1990 por el secretario de Hacienda de Salinas de Gortari, Pedro Aspe Armella.
Aspe Armella, egresado del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), había sido el primer presidente del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi), cuya cabecera de sector era la SPP; de la que fue más tarde fue subsecretario de Planeación y Control Presupuestal y titular en 1987-1988, cuando Salinas salió a hacer campaña presidencial.
Yarrington, Cavazos Lerma y Montemayor Seguy acreditaron militancia en el PRI desde sus mocedades. Cada uno en su turno, llegaron a los gobiernos de Tamaulipas y Coahuila.
Recuerdos del Pemexgate
Montemayor Seguy fue con el presidente Ernesto Zedillo (titular antes de la SPP), director general de Petróleos Mexicanos (Pemex). Cobró celebridad por su implicación en el Pemexgate de 2000; llamado así al trasiego, al través del sindicato petrolero, de recursos financieros de la paraestatal a la campaña presidencial de Francisco Buenaventura Labastida Ochoa.
Labastida Ochoa, entre 1979-1982, fue subsecretario de Programación de la SPP. Pasó a la secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal, de donde fue “lanzado”… como candidato del PRI al gobierno de Sinaloa.
En su equipo de gobierno, Labastida Ochoa incorporó a Esteban Moctezuma Barragán como secretario de Administración. Moctezuma Barragán llegó hasta la subdirección de Instrumentos de Política Regional; por supuesto en la SPP.
En Planeación y Desarrollo Labastida Ochoa colocó al paisano Gustavo Adolfo Guerrero Ramos. Estuvo en la SPP en el área de Desarrollo Social. Obvio, una de sus títulos profesionales lo obtuvo en el ITSEM.
Al guerrerense Marcos Augusto Bucio Mújica le dio primero la subsecretaría de Programación y Presupuesto de donde lo pasó a la secretaría particular,
Le hicieron bolas el engrudo a Labastida
Emilio Gamboa Patrón que había pasado por la secretaría particular de Miguel de la Madrid en la SPP y luego en Los Pinos con el propio de la Madrid; con él, Moctezuma Barragán y Bucio Mújica, armaron todo un irigote en el PRI tratando de controlar la campaña presidencial de Labastida Ochoa.
Por el Pemexgate, la PGR de Vicente Fox indició al menos a diez personas. No logró ninguna sentencia condenatoria. El último exonerado (acusado de peculado) fue, en noviembre de 2006, el citado Montemayor Seguy.
Uno de los implicados en el Pemexgate fue el guasavense Carlos Fernando Almada López, hombre cercano al mexiquense Alfredo del Mazo González, de quien fue director adjunto en el Banco Obrero y lo acompañó en su gobierno como secretario de Administración. Se encargó de las finanzas en la campaña de Labastida Ochoa.
Alerta contra Los tres tamaulipecos
El titular de la PGR, general Rafael de la Concha no dio una en el caso Pemexgate, pero fue muy eficaz para el desafuero del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador.
En abril de 2012, la Procuraduría General de la República (PGR) solicitó a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) emitir una alerta sobre la salida o entrada por aeropuertos o puertos fronterizos de Cavazos Lerma, Yarrington Ruvalcaba y Eugenio Hernández Flores, sucesivos gobernadores de Tamaulipas.
El tercero de los nombrados, fue ca-sual-men-te, alumno también del ITSEM. En la campaña de Yarrington fue presidente del comité de financiamiento. Ya como gobernador, sonsacado por Elba Esther Gordillo Morales, promovió en 2006 votos para Felipe Calderón Hinojosa.
En esa primavera, Cavazos Lerma hacía campaña por el PRI para enforarse de nuevo en el Senado. Ahí permanece.
Otros renglones torcidos del PRI
Ese repaso a vuelo de pájaro no da idea de cómo la Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP), creada por José López Portillo en 1976, fue un verdadero vertedero de mugre.
El segundo dato, es el reclutamiento de “cuadros de excepción” para la SPP, egresados de centros de estudios superiores privados; mencionamos ya a los institutos de Estudios Superiores de Monterrey (ITSEM) Tecnológico Autónomo de México (ITAM). Por lo pronto, aquí lo dejamos porque transitar por Harvard y Yale es un poco más espantoso.
Básicamente, los hombres listados en esta entrega, aunque de diversa trayectoria burocrática, convergieron circunstancialmente en el salinismo; muchos otros fueron o son hasta la fecha activos operadores del Salinato transexenal.
Sin agotar la nómina y dicho sólo a manera de ilustración, del sexenio 1988-1994 son Ángel Heladio Aguirre Rivero, el ex gobernador ex priista-perredista de Guerrero, desaforado, después de los macabros sucesos de Iguala.
De aquel sexenio, es el ex priista Agustín Francisco Basave Benítez, devenido dirigente nacional del PRD y hace unos meses defenestrado.
El ya citado Gamboa Patrón, Manlio Fabio Beltrones Rivera, Diego Fernández de Cevallos, quien como coordinador de la bancada panista en San Lázaro, consintió en la quema de los paquetes electorales de la elección presidencial de 1988.
Marcos Castillejos Escobar, padre del actual consejero jurídico de la Presidencia; Arturo Montiel Rojas, tío de Enrique Peña Nieto y ex gobernador del Estado de México.
Los Ruiz Massieu: José Francisco, Mario y Armando. El primero asesinado después del crimen contra Luis Donaldo Colosio; Mario fue subprocurador para la investigación de la ejecución de su hermano. Terminó “suicidado” en una cárcel de los Estados Unidos.
El presunto actor intelectual del crimen contra José Francisco Ruiz Massieu, Manuel Muñoz Rocha, era diputado priista por Tamaulipas. Ya está de nuevo en su rancho en esta entidad.
De aquel mismo periodo es el ex gobernador priista de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, recién repatriado después de haber permanecido reo en una prisión de Nueva York, convicto y confeso de lavado de dinero del narco.
Son, apenas, unos cuantos recuerdos del porvenir. Si vencemos el asco, posiblemente demos un segundo llegue a esas historias. Es cuanto.