Héctor Raúl García Fox, “Puestívoro y presupuestívoro”

El Director del Centro SCT en Sinaloa, sanea su pasado e intenta esconder sus triquiñuelas.

Sinaloa lo guarece lejos de sus escándalos de corrupción. Acá se abriga tras los miles de pesos que destina a la promoción institucional. Todos conocen su afición “puestívora y presupuestívora”. Ni él las niega.

Lo presume: se higieniza al pulso del dinero del erario para reparar su imagen para las nuevas aventuras políticas que emprenderá.

El saneamiento que pretende lo absorbe. Le apuesta al olvido. A la turbiedad de la política.

Le tira a que nadie recuerde su vergonzosa participación en el gobierno de Felipe Calderón como administrador de la Dirección de Aeronáutica Civil, en donde no tuvo empacho para socorrer intereses privados. Que nadie vislumbre sus enjuagues en su gestión ya como Director General del Centro SCT Sinaloa con los miembros de la CMIC nacional para beneficiar a empresas constructoras muy ligadas a sus provechos.

Es fácil la tarea. Le apuesta con todo al desgaste de la memoria.

Sus aspiraciones lo hacen pensar en la Gubernatura, ya inalcanzable, al menos que ganara la elección presidencial el Partido Acción Nacional y volviera por sus fueros de los regímenes foxista y calderonista.

Desde luego que no deja de especular en una probable candidatura a la Senaduría, por el Partido Revolucionario Institucional, ahora que se sacudió el yugo represor del ex Jefe de Prensa de Enrique Peña Nieto y Coordinador de los Diputados federales del tricolor por Sinaloa, David López Gutiérrez, que fungía como encargado de los enviados de Peña, los delegados federales en la entidad.

Su conexión a grupos cercanos al ex gobernador Mario López Valdez y la falta de pertenencia a un grupo de peso regional lo haría solo pensar en la Alcaldía del Municipio de Ahome, aunque tras la modernización de la mole de cemento del distribuidor vial de entrada de la ciudad de Los Mochis ya se siente con posibilidades.

Mil banderazos. No se resiste a los reflectores.

Los casi 375 millones de pesos invertidos en el distribuidor vial lleva más banderazos e inauguraciones, debido a su personalidad endiosadora, volátil y entreguista. García Fox ofrece desde hace dos años la cítara a todos los personajes y su dulce chabacanería se volvió imparable.

La farándula lo conectó perfectamente al ex Gobernador Mario López Valdez y para diciembre del 2015 montaba el escenario para los primeros espectáculos de la obra pública.
Tras 14 meses de construcción con continuas visitas de muestreo de parte del funcionario federal y llamados a jefes de redacción y edición de diversos medios, el distribuidor vial terminaba su primea etapa.

El eje Los Mochis- El Fuerte se comía 228 millones de pesos. Era un orgullo del erario público por la construcción de tres puentes que permitirían una circulación diaria en promedio de 5 mil 649 vehículos.

Ya en noviembre del 2016 inauguraría el Gobierno del Estado la moderna infraestructura que en unos días más recibirá la bendición del nivel federal con la presencia del Secretario de SCT, Gerardo Ruiz Esparza en la inauguración ahora sí oficial. Un nuevo banderazo acompañado ahora por el Gobernador Quirino Ordaz Coppel.

Héctor Raúl publicita muy bien los banderazos y esconde las denuncias por deficiencias en las obras. Los casos son muchos y variados. El más reciente es la carretera a Bellavista Guasave en donde los baches y los hundimientos son más que visibles a un mes de entregada la obra. Pero las ineficiencias abarcarían no solo el tramo de la carretera de la comunidad 27 de Noviembre a la 15 de Septiembre en el municipio de Salvador Alvarado, sino el libramiento del 20 de noviembre en Ahome y muchos más denunciados en su momento hasta por las propias autoridades municipales.

¿Constructores preferidos? El expediente negro es público.

Es una historia que se repite sin parar. Varias versiones periodísticas del estado de Veracruz lo remachan como compinche de las constructoras consentidas de altos directivos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción.

En el reporte del Periódico Veraz se establece que el Director del Centro SCT Sinaloa, Héctor Raúl García Fox habría firmado un convenio de colaboración CMIC-SCT de fecha de 13 de marzo del 2013 en el cual a petición expresa de los líderes camarales de la construcción dio preferencia y trabajo a las empresas: ARDASH Constructora SA de CV, Constructora BOFIL S.A. de C.V. y Constructora YAPO S.A. de C.V, con quien esos representantes nacionales guardan ciertas afinidades.

El caso comprometía la honorabilidad del primero de bordo de la CMIC nacional en 2014, Luis Fernando Zárate Rocha, al Vicepresidente de infraestructura, Ángel Macías y al secretario, Gustavo Adolfo Arballo con un soterrado acuerdo para que el director del Centro SCT Sinaloa contratara con preferencias a estas empresas.

Como ya se divulgó en “Proyecto 3, Voces que rompen el silencio”, la publicación veracruzana hacía referencia a un documento enviado por el funcionario federal radicado en Sinaloa, del 20 de noviembre del 2014 en donde informaba a los representantes y miembros de la CMIC de las delegaciones de Culiacán, Mazatlán y Los Mochis de las acciones que tomaría la SCT.

“Me refiero al acuerdo de colaboración y la ratificación de la Comisión Mixta SCT-CMIC que se suscribió el día 13 de marzo del 2013, instrumento que contempla la colaboración entre empresas de la CMIC y la SCT para alcanzar las metas establecidas en el programa Nacional de Infraestructura entre otros objetivos, mismos que entre el Centro SCT y las tres Delegaciones de CMIC en el estado de Sinaloa se están llevado a cabo…”

El texto del periódico digital dejaba entrever que “derivado de lo anterior, el Centro SCT celebró contrato de obra con tres empresas avaladas por Ángel Macías Garza, Vicepresidente Ejecutivo de Infraestructura de CMIC Nacional, que son: ARDASH Constructora SA de CV, Constructora BOFIL SA de CV y Constructora YAPO SA de CV”.

Lo peor del caso, es que en el mismo documento enviado a los integrantes de las delegaciones de la CMIC en Sinaloa les aseguraba que las empresas recomendadas, y que ni siquiera integran el padrón de la cámara, tenían un retraso en sus trabajos.

“Estas empresas presentan un atraso considerable en la ejecución de las obras, toda vez que a la fecha se tiene un promedio del 65 por ciento de avance y ya concluyó el periodo de ejecución contractual, por lo que se está afectando el ejercicio de los recursos, poniendo en riesgo el cumplimiento de las metas establecidas por este Centro SCT para este ejercicio fiscal”, menciona.

“Por lo anterior, solicito la intervención de las Delegaciones a su cargo, a fin de conminar a las empresas en mención para que cumplan con los contratos respectivos, independientemente de las sanciones que se aplican de conformidad con lo establecido en los contratos respectivos”… Atentamente, Sufragio Efectivo, No reelección, Director General, Lic. Héctor Raúl García Fox…
La sorpresa fue grande: esas empresas ni siquiera eran miembros de la CMIC, pero si fueron recomendadas por los altos directivos camarales.

Un botón negativo

A pesar de esa información la doble cara del Director del Centro SCT Sinaloa Héctor Raúl García Fox lo hizo mantener sus acuerdos con los dueños de la CMIC a nivel nacional y un ejemplo del dicho fue que el 11 de marzo del 2014 había celebrado un contrato con la empresa ARDASH Constructora S.A. de C.V. bajo una adjudicación directa que tendría que concluir en junio de ese año sin cumplir.

Según el portal de obligaciones de transparencia de la SCT el número de contrato de esa operación por más de 74 millones 398 mil pesos es el 2014-25-CF-D-034-W-00-2014.

El objeto del contrato es por la remoción de la carpeta asfáltica, retiro y acarreo de base y sub base, aplicación de riego de liga a la superficie llenando con mezcla asfáltica, extendido de la mezcla, compactación y areneo camino Caimanero- El Tigre-Constituyentes-Colonia Independencia Tramo del km 0+000 al km 23+000, Municipio de Mocorito, Estado de Sinaloa.

La adjudicación directa dejaba muchas dudas sobre García Fox y los entonces jefes de la CMIC.

Fox pues

Todos ya lo conocen. Es Héctor Raúl García Fox. Se habla de tu con la corrupción y parece compartirla con sus jefes inmediatos.

Como ya lo publicamos en “Proyecto Tres, Voces que rompen el silencio”, su caso fue ventilado en 2009 a nivel nacional por la reportera Fátima Monterrosa para la Revista “Emequis” y retomado en tribuna del Congreso de la Unión por el Diputado Alberto Amaro Corona.

En su tiempo el legislador expuso en un punto de acuerdo que una vez más los funcionarios por circunstancias de la aviación civil mexicana, responden a intereses privados y nunca, ni por asomo, a los intereses públicos.

Las verdaderas historias de la desgracia nacional, estribaron en la participación del hoy Director General del Centro SCT Sinaloa, Héctor Raúl García Fox, quien en el año 2006 fungiera como flamante Administrador de la Dirección General de Aeronáutica Civil para favorecer a la empresa Alma de México tras su quiebra.

En su reporte la “Revista Emequis” asegura que el Director General de Aeropuertos y Servicios Auxiliares,(ASA), Gilberto López Meyer, le permitió a Héctor Raúl García Fox, de Los Mochis Sinaloa, mantenerse como apoderado de la empresa de bajo costo ‘Alma de México’( Aerolíneas Mesoamericanas) y como funcionario por varios meses de enero a junio del 2006, sacrificando los intereses públicos en su quiebra, que fueron con cargo al erario de la SCT nacional.

El reportaje, publicado por la reportera con varios premios nacionales de periodismos y que actualmente trabaja para Televisa y el noticiero de Denise Maerker, presentó un panorama de la situación que provocaron los funcionarios responsables de ampliar las concesiones para nuevas aerolíneas de bajo costo.

“La aerolínea de bajo costo, que inició operaciones el 8 de junio del 2006, propiedad del empresario Carlos Peralta Quintero, no pudo solventar sus operaciones y se declaró en quiebra el 7 de noviembre del 2008”, asienta.

Era juez y parte…

“De acuerdo con el acta constitutiva de Alma de México, desde el 16 de enero del 2006, Héctor Raúl García Fox formó parte del comité de Recursos Humanos de las Aerolíneas Mesoamericanas”, precisa el reporte.

Además agrega, “García Fox se desempeñó como director de administración de la DGAC, del 1 de abril del 2003 al 30 de junio del 2006.

“El 15 de junio del 2006 ocupó de manera pública el cargo de director de operaciones de la línea aérea”.

El dato principal, es que de enero a junio de 2006, García Fox fue funcionario público —director de Administración de Aeronáutica Civil— y directivo de Alma de México a ciencia y paciencia de su jefe López Meyer, pese al conflicto de intereses que tal situación implicaba, denunció en su momento el Diputado Alberto Amaro Corona.

“En la reunión de accionistas —agrega el reportaje— también se nombró al administrador de la Dirección General de Aeronáutica Civil de la SCT como apoderado legal ‘A’ de la sociedad de Alma de México para ejercer la facultad de pleitos y cobranzas, actos de administración (y) operaciones de crédito, entre otras facultades”.

Solo mudez. Nadie en el Centro SCT Sinaloa refuta nada. Gerardo Ruiz Esparza ahora tiene la palabra o comparte en silencio su complicidad.