El ocaso de Heriberto Galindo y David López

No siempre beber agua envenenada produce efectos de inmediato; hace falta que el líquido sedimente los ingredientes tóxicos y, al tiempo, el laboratorio se encargará de dar los resultados, acaso irreversibles.

Se puede aplicar ese peritaje, político, a la pareja que se sintió “atómica” y pasa ahora por una etapa que, dados los años de convalecencia, puede ser terminal: El dúo Heriberto Galindo Quiñones-David López Gutiérrez.

Con su proverbial indiscreción, en diciembre de 2015, Galindo se aventó el boleto de escribirle de puño y letra un mensaje al periodista Federico Arreola, director de SDPnoticias, tratando de enmendarle la plana.

Arreola- dicho sea de paso amigo de Luis Donaldo Colosio y autor de una informada narrativa sobre su muerte- había escrito una columna tratando la sucesión en Sinaloa y poniendo como punteros, en este orden, a Quirino Ordaz Coppel, López Gutiérrez y el propio Galindo.

El guamuchileño sostenía entonces que “no hay nada para nadie” y podría surgir un caballo negro.

El lance de Galindo se prestó a que otros comentaristas sacaran al sol trapitos de Quirino, recordándole sus servicios en el Issste, cuando la franquicia estaba en manos de Elba Esther Gordillo. Incluso, se puso en entredicho el proceso electoral del que el mazatleco saltó como diputado federal, precisamente en 2015
Peor aún: Es sabido que, confirmada la nominación tricolor en favor de Quirino, Galindo y López Gutiérrez blasonaron su condición de padrinos de la candidatura.

Metido al callejón de la amargura, Galindo quiso flotar en Sinaloa vendiendo asesoría “política” a quien quisiera comprársela.

En enero de este año, Galindo anduvo merodeando los accesos a la secretaría federal de Cultura, cuando María Cristina García Cepeda suplió al difunto Rafael Tovar y de Teresa.

El guamuchileño pretendió hacer valer la memoria burocrática. García Cepeda había fungido como directora de la Unidad Cultural y la dirección de Relaciones Internacionales del CREA, cuando Galindo fue director general, cargo con el que le brindó oxigeno el secretario de Educación Pública, Jesús Reyes Heroles. Hasta ahora, no se sabe que el blof de Heriberto haya dado resultado.

Alguien lo vio en febrero comprando chorizo en Toluca y, ya que andaba por allá, intentó ser recibido por el entonces aspirante a la candidatura tricolor, Alfredo del Mazo Maza. Pero ya estaba encima la cargada mexiquense y Galindo se perdió en el montón.

El “compañero de fórmula” de Galindo, David López Gutiérrez ha tenido mejores primaveras. De “mala uva” el paisano, tuvo un infortunado desliz que le fue grabado cuando, en torno a una mesa de cantina, despotricó contra su ex jefe y amigo Enrique Peña Nieto. Su interlocutor fue el ex gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo González.

Más allá del bien y del mal, Del Mazo González escuchó el etílico entripado de David cuando éste acusó a Peña Nieto de actuar con desdén ante las críticas contra los gasolinazos.

Alternando su residencia entre la Ciudad de México y Oaxaca, el diputado y coordinador de los representantes sinaloenses en San Lázaro, no siquiera se anima a pedir salvoconducto para acercarse al municipio de Metepec.

No sería esa una visita turística. Gozando todavía de máxima influencia en Los Pinos, López Gutiérrez logró que su hijo David López Cárdenas fuera premiado con la alcaldía de ese municipio.

Pero la debacle inició: fueron corridos los delegados federales en Sinaloa, Regino López Acosta, de Sedesol, y Jorge Abel López Sanchez, de la Profeco. Pende la guadaya sobre las testas de otros personajes vinculados a David López Gutierrez

Graves señales se enviarían al hijo, López Cárdenas, que sus colaboradores en Metepec, empezaron a sufrir una rara pandemia: Sucesivamente fueron cesados de sus cargos los directores de área Máximo Quintana Hadda; Felipe Quintero Rincón, y el regidor Jair Garduño, quien incluso renunció el PRI para aceptar la presidencia del comité municipal del PVEM.

Apenas hace unos días pintó su raya Ernesto Neimer Monroy, quien prefirió aires más respirables, eventualmente en la campaña de Del Mazo Maza.

Saben los ornitólogos que los cisnes suelen emitir peculiares graznidos anunciando su muerte. Es absolutamente posible que Heriberto Galindo Quiñones y David López Gutiérrez estén entonando el fúnebre canto del cisne. Suele ocurrir, cuando se le está secando el agua al bule.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.