Codesin, paleros en agonía

La insuficiencia presupuestaria del Consejo para el Desarrollo de Sinaloa ahogó varios de sus programas hasta suspenderlos, pero guardaron silencio
La sumisión del grupo empresarial a los designios del gobierno en turno es humillante. Cada quien su cruz. Sí.
Su entonces jefe visible, hoy Secretario de Desarrollo Económico de Quirino Ordaz Coppel, Javier Lizárraga Mercado, fue sumiso ante el Gobernador Mario López Valdez y el Secretario de Administración y Finanzas Armando Villarreal Ibarra como Presidente ejecutivo del Consejo para el Desarrollo de Sinaloa.
El presupuesto para la institución gozó de su calidad de limosna y se sirvió a cuenta gotas. Con pesadumbre. Nadie ahí alzó la voz públicamente. Todos se sometieron. Fueron ejemplo inverso de transparencia y competitividad. El dinero para el desarrollo del estado, no había duda, estaba comprometido.
Los documentos hacen prueba del sometimiento. Las minutas de las plenarias del 29 de septiembre del 2015, del primero de marzo del 2016 y de junio del mismo año del Codesin lo ratificaban.
Hoy admiten, a través de su nuevo Presidente Ejecutivo Mario Cadena Bórquez, que debieron interrumpir 25 de sus importantes programas por falta de dinero. La agonía los templa. Solo habían recibido el 53 por ciento del presupuesto del 2016. Todo fue en silencio. Con orgullo empresarial. Al final lo admitieron en un documento de disculpas para aquellos periodistas que confiaron en ellos para el premio periodismo y competitividad que no se realizó.

2015, pesadilla callada
El año 2015 solo mostraba el nivel de entrega que mantenían los empresarios integrantes del Codesin para el Gobierno de Malova.
La pesadilla presupuestaria era soportable solo para Lizárraga Mercado.
La minuta de la plenaria ya en septiembre de ese año advertía las deficiencias presupuestarias que seguían encubriendo. Del compromiso solo una parte se había entregado.
“En el tema de presupuesto de 64.2 mdp para este año, hemos recibido por parte de la Secretaría de Administración y Finanzas, alrededor 38.2 mdp a septiembre. Eso significa un 60% de avance. En realidad deberíamos de haber cobrado un 75% que equivale como a 48 mdp.”, registraba el documento instalado en el sitio oficial del Codesin.
“De acuerdo al Secretario de Administración de Finanzas, Armando Villarreal, lo que hizo fue dividir los 64 millones entre 12 que son 5.3 mdp que nos iba a depositar mensuales, hemos recibido 38, aun así estamos casi 10 millones por debajo, de acuerdo al plan del Secretario Villarreal”, ponderaban.
Por terminar el ejercicio 2015 faltaba el 40 por ciento del dinero para sacar adelante los proyectos. Era septiembre. Había desastre.

Nadaba de muertito
Como buen mazatleco, Javier Lizárraga Mercado si nadaba de muertito. Se ensanchaba en un mar en donde no se nada y al final no sé nada, podría haber dicho.
Por supuesto que no se habla mal de los muertos. Solo de los que se fueron sin hacer bien su trabajo. Javier Lizárraga Mercado podría ser, sin más, uno de ellos.
La minuta de septiembre del 2015 en poder de “Proyecto 3, Voces que rompen el silencio”, dejaba en claro el plan de Codesin que al final quedaría inconcluso. Era un año fallido batido por la complacencia de algunos medios que estaban pegados a la ubre presupuestal.
Pero no solo eso. La parsimonia era aún peor. Los jefes de Codesin planeaban también el presupuesto del 2016 y pretendían llegar a los 67 millones 356 mil 714.60 pesos. Solo que la realidad los abofetearía todavía más.
“Para los proyectos de desarrollo regional de las cuatro regiones el presupuesto es de 3, 232, 320.00 para cada uno. De los cuales 2, 173, 080.00 son para actividades de Fomento y Atractividad. Y 1, 059, 240.00 para el apoyo a la inversiones y proyectos regionales”, asentaba el documento.
“Para el proyecto de Promoción de inversiones que ejerce el CIT, el presupuesto es de 19 millones y medio, 14 para las actividades de promoción y 5.5 para apoyos directos a la inversión. Para el proyecto de Atracción de Inversión Turística son 4 millones de pesos. En total el presupuesto sería de 67, 356, 714.60, aproximadamente…”, y lo mostraban en una tabla.
La triste realidad en toda su gestión no la admitiría su presidente ejecutivo Javier Lizárraga Mercado. Tendría que abandonar el barco para que su sucesor viniera a delatarle en una carta de disculpas para periodistas.

El documento cadena
El panorama del 2016 era catastrófico pero ni así lo declararon sus directivos. Ni con el pétalo de una rosa tocarían a Mario López Valdez ni a Armando Villarreal Ibarra.
Javier Lizárraga Mercado guardaba un silencio apasionado. Fue hasta abril del 2017 que el nuevo Presidente Ejecutivo de Codesin admitió la crisis porque tuvo que suspender el premio “periodismo y competitividad” que se realizaba dentro del mes de la competitividad también interrumpido.
“Esta difícil determinación se acuerda en el contexto de haber recibido solo el 53% de su presupuesto aprobado para 2016, lo que nos llevó a cancelar 25 proyectos del plan anual de trabajo, por un monto de $23, 683, 860.08, entre estos el mes de la Competitividad, que se venía realizando desde hace tres años y el cual era el marco de entrega del Premio CODESIN de Periodismo y Competitividad”, decía textual el oficio enviado a los participantes del premio.
“Lo anterior después de que el Consejo realizara una revisión y balance de los proyectos y apoyos de inversión comprometidos en el ejercicio presupuestario anterior y que, por su relevancia en la creación de empleos, la generación de políticas públicas para mejorar la competitividad y el desarrollo de proyectos de alto valor para los sectores estratégicos de nuestra economía, deberán mantenerse para este año 2017”.
Firmaba Mario Cadena Bórquez. Sí, daba tristeza. La casta empresarial sometida tenía un gesto de honradez. Finalmente.

Confirmaciones
El documento lo confirmaría: El Consejo para el Desarrollo de Sinaloa tiene años sufriendo insuficiencia presupuestaria. Pero había otros escritos que delataban la crisis.
En la minuta de marzo del 2016 el director de Codesin Enrique Maytorena asentaba la situación del Consejo.

“Sobre el tema del presupuesto del CODESIN y su status, Enrique Maytorena dijo que en este año se cuenta con un presupuesto que se incrementa al 3% respecto al presupuesto aprobado para el ejercicio 2015”.
Ya habían perfilado suspender actividades del Consejo, pero aguantaron la decisión definitiva hasta la operación del nuevo Presidente Ejecutivo.
“Se ha dejado de recibir arriba del 18% del presupuesto lo que significa dejar de hacer cosas, y significa no estar preparados para proyectos que se deberían de apoyar..,” especificaría.
“En el 2016 el panorama ya se anunciaba que iba a estar peor que los años anteriores y esto es de una alta preocupación para la vida de la institución. La institución a diferencia de los organismos que tiene centralizados su gasto corriente, como las secretarías, el 50% de lo que se recibe responde al pago de renta, de electricidad, de gasolina, nóminas, costo del CIT, la oficina estatal y los cuatro comités regionales incluidos todo su gasto corriente, significa 2.7 millones”, se afirmaría.
La preocupación por la falta de ingresos desde la Secretaría de Administración y Finanzas los tenía con el Jesús en la boca para pagar el gasto corriente de cada mes.
“El 29 de febrero depositaron la diferencia de esa cantidad del mes de enero. Ahora la pregunta es qué va a pasar con el mes de febrero y lo de marzo, ya que hay una total falta de previsión porque no se sabe a ciencia cierta el monto, ni la fecha de lo que se va a recibir. Hay compromisos ya pactados para este año (2016), retos públicos hechos en noviembre (2015) y un programa operativo anual real basado en lo hecho de todo aquello que se debe solventar durante el año y que está muy apegado al presupuesto. Entonces la decisión que debemos tomar en el seno de este Pleno, es qué cosas vamos a dejar de hacer”.

Histórico
En la minuta de junio del 2016 la situación se dejó clara. Enrique Maytorena exponía que los compromisos jamás se cumplían por parte de las autoridades.
“Dijo que de 2011 a 2015 el presupuesto aprobado de fue de 302, 597,959.0, pero que se recibieron 246,930,153.89. Asimismo, que lo ejercido fue de 254, 838, 669.61. Concretó que en el 2016 CODESIN va bastante atrasado con el presupuesto y en el calendario”.
La falta de alrededor de 50 millones era definitiva. Casi 10 millones por ejercicio fiscal en ese periodo.
Sí, para el presupuesto del 2015 faltarían el 18 por ciento de lo comprometido, para el 2016 el 47 por ciento, del año que camina la incertidumbre se mantiene. Tan solo en estos dos años serían más de 30 millones perdidos.