5 buenas razones para comer más despacio

Uno de los problemas que casi todos padecemos es el andar de prisa, nos quejamos de no tener tiempo para nada, ni siquiera para descansar.

En mi opinión ésta es una de las razones por las cuales nos es tan difícil llevar una dieta sana y equilibrada, porque estamos atrapados en la rutina de estrés y exceso de actividades, que cocinar y sentarse a la mesa para comer con calma, es un lujo. Estamos cansados y mal alimentados y en consecuencia, enfermos.

¿Sabías que con el simple hecho de comer más despacio, puedes comenzar a sentirte mejor?

Sí, ya sé, si lo que tienes es prisa: ¿Cómo te sugiero ahora que comas más despacio?

Sí, tomar bocados más pequeños, masticar más lentamente cada uno de ellos y disfrutar la comida por más  tiempo. Te tomará unos minutos más hacer cada comida pero los resultados y efectos en tu cuerpo, salud y hasta estado de ánimo serán profundos.
Ya sea que adoptes el estilo de vida o no, existen razones importantes para que consideres el simple acto de comer más lentamente:
 1. Bajar de peso: Existen muchos estudios que demuestran que al comer más lentamente, uno come menos (por lo tanto, comes menos calorías). Lo suficiente como para perder unos 8-10 kilos en un año sin hacer nada más que comer más despacio. ¿La razón? Nuestro cerebro tarda unos 20 minutos en registrar que hemos comido suficiente y estamos satisfechos, si comes rápido, puedes comer más allá del punto en el que de otro modo estarías satisfecho.  Si comes más despacio, te darás cuenta de que estás lleno y podrás parar a tiempo.  Si además, incorporas alimentos saludables, el beneficio será aún mayor. – Considéralo.

2. Mejor digestión:  Si comes más lento, masticas mejor, lo que obviamente conduce a una mejor digestión. Ésta comienza en la boca, el trabajo que hagas allí, se lo ahorrarás a tu estómago. Con un bono extra:  Si masticas más lento y masticas mejor, tu aparato digestivo no tendrá que utilizar energía para hacer el trabajo que no hiciste y te sentirás mucho mejor.

3. Disfrutar la comida:  Ésta me parece una de las razones más importantes para comer más despacio. ¿Cómo vas a disfrutar lo que comes si no lo saboreas, si no lo masticas, si estás pensando en la junta que tendrás, si estás respondiendo correos en tu teléfono, etc? Además, si decides comer comida rápida porque te parece riquísima: ¿Cuál es el gusto de comerte la hamburguesa y las papas fritas de McDonald’s sin disfrutarlas ni saborearlas? Es ilógico. ¿No te parece?  Piénsalo:  Si ya decidiste que vas a comer comida rápida (y/o chatarra), pizza, frituras, postres porque te gustan y te parecen deliciosos, cómelos más despacio y así comerás menos y le ahorrarás a tu cuerpo azúcar y grasa.

Haz de tus comidas un placer gastronómico y no algo que sucede de prisa entre cosas “importantes”.

4.Menos estrés: Comer lentamente puede ser una buena forma de tomar conciencia de la importancia del momento, de vivirlo plenamente en lugar de hacerlo a las carreras y pensando qué es lo que tienes que hacer después. Come cuando tengas que comer, sólo come. Inténtalo.

5. Rebelarte contra la comida y la vida rápidas:Nuestra caótica, complicada y estresante -vida rápida-  nos conduce a comer comida rápida y a comerla de prisa.  Este estilo de vida nos está deshumanizando, nos está enfermando y nos está haciendo infelices. Corremos a lo largo del día, cumplimos una tarea tras otra sin prestar mucha atención a lo que en realidad importa, sin darnos tiempo para vivir la vida y disfrutarla, para relacionarnos con los demás, para ser humanos.

No comas comida rápida, no comas de prisa.  Mejor, ve a un buen restaurante, deja que te atiendan, te consientan, tómate tu tiempo o mejor aún, prepara tu comida y disfruta el momento.

Haz de tus comidas un placer gastronómico y no algo que sucede entre cosas más importantes.