¿Tu también Pablo?

Las traiciones a Malova….y el abandono del barco 

¿Tú también Pablo? El ex titular de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, Juan Pablo Yamuni Robles -elevado a diputado local del PAN, por instancias del ex gobernador Mario López Valdez-, escribió, en el clásico escape del barco en hundimiento, una accidentada lección de deslealtad política.

Traición por la que desfilan un ejército de panistas y priistas que en el 2010 rendían pleitesía a Mario López Valdez, en su figura de candidato del PAN-PRD-Convergencia, al gobierno de Sinaloa.

Los desleales juraron respeto y obediencia: a partir del 2010 y 2011 y todavía algunos hasta el 2016, “colgándose” de la popularidad de Malova o de su control político, llegaron a ocupar alcaldías, diputaciones locales, diputaciones federales y cargos en el gabinete estatal.

En los idus de Marzo (el augur etrusco Espurnia ya le había dicho a César la célebre frase: “Cuida de los idus de marzo”) un grupo de senadores, con Bruto entre ellos, con engaños llevaron al emperador a  un lugar para darle muerte.

En la obra “Julio César”, Shakespeare dirige su mirada y  sus últimas palabras a Bruto: Tu quoque, Brute, fili mi (Tú también, Bruto, hijo mío) o también Et tu, Brute (¿También tú, Bruto?). En el momento de reconocer a Bruto…César dejó de defenderse.

¿Tú También Pablo? Juan Pablo Yamuni Robles fue un fiel -infiel-seguidor de Mario López Valdez. Confiado en su lealtad, Malova lo convirtió en titular de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, y operó para que fuera nominado candidato a diputado por el V Distrito Electoral Local, por la ruta del PAN.

Durante su sexenio, Malova mantuvo el control del Comité Municipal del PRI en Ahome, con el hoy diputado Marcos Osuna en la presidencia, y jugaba su carta, Juan Pablo Yamuni, en el PAN municipal y estatal, buscando un blindaje político seguro en el Congreso Local.

En simbiosis con un ala del PRI y todo el PAN y activistas de la Universidad Autónoma Intercultural de Sinaloa, se fraguó la derrota del candidato del tricolor, Aldo Prandini. El “sacrificio” llevó al Congreso Local a Juan Pablo Yamuni.

Pero el barco se hunde…y es hora de abandonarlo. Es tiempo de la traición.

En su primer informe del estado contable-financiero-administrativo del gobierno del Estado, el tesorero Carlos Ortega Carricate, sostuvo que en el proceso de entrega y recepción del Gobierno se les negó información sobre las observaciones y acciones que realizaron las instancias fiscalizadoras.

Ante la negativa de información, la actual administración requirió los datos a través de solicitud de información posterior y acudir a otras fuentes.

Dijo que en su interés por no dejar rastro de las irregularidades, en 2015 y 2016 la extinta Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, entonces a cargo de Juan Pablo Yamuni Robles, ahora diputado local panista, no realizó auditorías a la administración de su ex jefe Malova.

Y sólo revisó el sector de obra pública de 2014 a 2016, por obligación con la Federación, denunció Ortega Carricarte.

“Durante los años 2015 y 2016, no se tiene registro de que se hayan ordenado auditorías propias”, precisó.

Así, las violaciones a la Ley de Responsabilidades de Funcionarios Públicos y a la normatividad de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas podrían conducir al Congreso Local a encauzar un juicio de desafuero contra Juan Pablo Yamuni.

Pero se mueve. Se apresura. Y en su graciosa escape da tropiezos tras tropiezo…

El 22 de febrero del 2016, Juan Pablo Yamuni  Robles renunció como Jefe de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas del Gobierno de Sinaloa,  para ir tras una candidatura por la diputación local por el municipio de Ahome por el Partido Acción Nacional, y el apoyo de su amigo Malova que tejió una red de complicidades al interior del PRI.

El sábado 25 de febrero del 2017, Yamuni dijo que “quiero aclararles que en parte mi decisión de separarme del Ejecutivo fue eso, la falta de seguimiento y cumplimiento de los procesos correspondientes (contra la corrupción)”.

En noviembre del 2015, en la clausura de los trabajos de LV Reunión de la Comisión Permanente de Contralores Estados-Federación (CPCE-F),  Juan Pablo Yamuni Robles, señaló que existe voluntad y actitud de servicio  para aplicar las estrategias del Sistema Nacional Anticorrupción, en el propósito de consolidar la rendición de cuentas, la transparencia y  el combate a la corrupción.

Ahora, en plena fuga de responsabilidades, en una entrevista de limpieza de imagen, justifica que “mi función no estaba acreditada ni para difundir, procesar, ni para hacer más”.

El hoy diputado del PAN ubicado como el “hilo de la madeja” que hay que jalar para llegar a procesar a los “peces gordos” de la administración de malovista, explicó que su trabajo fue vigilar que el manejo de los recursos públicos se hiciera con transparencia y que se fiscalizaran hasta donde “hasta donde nuestra competencia lo permitía”.

Juan Pablo Yamuni, planteó vertientes de sus contradicciones. Dijo:

1.- Hubo casos de corrupción, y lo señalamos, pero de eso a que haya habido una acción concertada, de corrupción generalizada, aceptada y dirigida institucionalmente, hay mucha diferencia.

2.- Con el tiempo pude observar cómo los expedientes de las investigaciones que la dependencia a mi cargo integraba, no avanzaban, se acumulaban en el despacho de la Procuraduría. Ahí se quedaban.

3.- El gobernador sí estaba enterado (de los casos de corrupción) y los reprobaba.

4.- Había deficiencias en los procesos, las facultades eran limitadas, incluso me querían imponer el mote de Fiscal Anticorrupción, pero eso solo en las películas. Acá la función es más limitada.

En un ejercicio para concatenar una “acción concertada” de los actos de corrupción atribuidos al gobierno de Mario López Valdez y solapados por Juan Pablo Yamuni, de la Unidad de Transparencia, es pertinente encadenar las funciones de dependencias estatales.

La Procuraduría de Justicia de Sinaloa es una entidad que depende del Ejecutivo Estatal. Del gobernador en funciones.

La Institución jurídica  del  Ministerio  Público  se  deposita  para  su ejercicio en la Procuraduría General de Justicia del Estado de Sinaloa. Y Compete  al  Ministerio  Público la  investigación  de  los  delitos  y  resolver  sobre  el ejercicio  de  la  acción  penal  en  la forma  establecida  por  la  ley,  y en  su  caso, ordenar  las diligencias  pertinentes  y  útiles para  demostrar  o  no  la  existencia  del delito y la responsabilidad de quien lo cometió o participó en su comisión.

También es su responsabilidad investigar y perseguir los delitos en forma eficiente, eficaz, expedita y científica para combatir la impunidad en observancia del principio de legalidad y pleno respeto a los derechos humanos.

Juan Pablo Yamuni precisó que el gobernador fue enterado de los actos de corrupción y los reprobaba, hasta ahí.

El Reglamento Interno de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, en su artículo 8, especifica: “Son facultades del Titular de la Unidad, las siguientes: denunciar las presuntas responsabilidades penales observadas como resultado  de las investigaciones efectuadas en el ejercicio de sus funciones o instar al área jurídica de la Dependencia a que formule las denuncias o querellas que hubiere lugar, cuando así se requiera, y coadyuvar con las autoridades correspondientes en las investigaciones complementarias necesarias”.

Del área jurídica partió Emma Guadalupe Félix Rivera a la Auditoría Superior del Estado. Y de la titularidad de la Unidad salió rumbo al Congreso Local, Juan Pablo Yamuni.

¿Dónde se rompió el silencio? ¿Dónde falló el acuerdo de las complicidades?

Juan Pablo Yamuni se dibuja a sí mismo como un hombre de valores, que practica la honestidad, la transparencia, como parte de su vida diaria, como padre de familia y servidor público. Se describe como un ciudadano y servidor público congruente.

Para Malova sería el desleal. El malagradecido. El Juan Pablo que busca su propia salvación, su blindaje publicitario, que se esmera en intentar aparecer como político inmaculado, al igual que otros panistas y priistas, que impulsaron en el 2010 su candidatura y que si no han abandonado ya el barco malovista están por tirarse al agua “oxigenada”.

“Tú también Pablo”, define el perfil de Juan Pablo Yamuni.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.