Sana alimentación + 30 minutos de ejercicio + 2 lts. de agua = Vida saludable

Despertarse en las mañanas feliz, pleno, con ganas de disfrutar el día y las actividades cotidianas es lo ideal en cualquier ser humano. La Organización mundial de la salud define salud como un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente como la ausencia de afecciones o enfermedades.

México tiene el primer lugar en obesidad infantil y segundo lugar en hipertensión y diabetes en adultos. Algo tenemos que hacer porque sin duda estamos haciendo mal las cosas en cuanto a hábitos alimenticios y de salud en general. Y de hecho el gobierno ha realizado acciones importantes para cambiar estos referentes como prohibir la venta de comida chatarra en los kinders, primarias y secundarias. En nuestro estado, la Universidad Autónoma de Sinaloa, a través de su Unidad de Bienestar Universitario, tomó al toro por los cuernos e inició desde hace más de un año el programa “Escuela Promotora de la Salud” en coordinación con la Secretaría de Salud y la Comisión Estatal para la protección Contra Riesgos Sanitarios de Sinaloa todo esto con el fin de construir en la comunidad educativa una nueva cultura alimenticia. Han estado trabajando arduamente y hoy en día ya se cuenta con la preparatoria Dr. Salvador Allende como escuela Certificada como Promotora de la Salud así como siete prepas más que están en proceso de lograrlo. Una vez lograda la meta con los bachilleres se continuará con la educación superior. Ha sido un trabajo en equipo en donde maestros, estudiantes y padres de familia se han concientizado para reforzar estos hábitos.

En mi experiencia cambiar de hábitos me ha servido para desarrollar mi potencial al cien por ciento y debo decirles mi motor fueron mis hijos. Antes de esto, entre mi trabajo y la atención de hijos,  casa y marido pues no me daba tiempo de cuidar mi salud; siempre andaba estresada y regularmente con dolor de cabeza. Aunque siempre he hecho ejercicio, lo cierto es que no cuidaba del todo mi alimentación y no tomaba suficiente agua. Lo más triste es que, según yo, me desvivía por tener todo resuelto y me estaba perdiendo de lo importante.

El pasado diciembre un comentario de mi hijo mayor calo muy hondo, estábamos de vacaciones, una paraje de amigos se estaba divorciando y esto impactó mucho a mi pequeño de cinco años. Cuando de repente después del desayuno me dice, mamá si tú y mi papá se divorcian yo me quiero ir con él. No exagero si les digo que mis ojos se llenaron de lágrimas y mi corazón sufrió. Esto me hizo reflexionar en por qué mi hijo había llegado a esa conclusión si yo le he dado todo, le di chichi por tres años, me desvivo por ellos en fin, me azoté y sufrí. Pero esto me llevó a la siguiente conclusión después de platicar con él “Mamá no es divertida”… el estar en casa queriendo estar limpiando siempre y que todo esté en orden aunado a que después de comer (una mega comida llena de carbohidratos) hacía una siesta larga mínima de dos horas y luego al despertarme (casi siempre con dolor de cabeza) hacer tareas, cenar y alistarnos para dormir estaba convirtiendo mi rutina en eso, una rutina aburrida y llena de responsabilidades y estar apresurados siempre cumpliendo con los deberes. Algo tengo que cambiar, algo no está bien. Y si, por fortuna tomamos la decisión como familia de ir con la nutrióloga, es increíble como al comer los alimentos adecuados nuestra vida cambia, nuestra actitud mejora y el día a día se convierte en un disfrute. Comiendo lo adecuado me siento satisfecha y ligera. Eliminé la siesta de la tarde y ahora me alcanza el tiempo para jugar y disfrutar con mis hijos. La infancia es fugaz, la casa puede esperar, un poco de polvo no es tan importante. Me siento tan agusto. Beber agua, comer sano y hacer ejercicio está mejorando mi salud y la relación con mi familia, especialmente con mis hijos. ¿Cómo no lo hice antes?… arteyculturabrenda@gmail.com

Brenda Rodríguez

Es periodista, locutora y conductora con 14 años de experiencia. Ha trabajado en periódico Noroeste como reportera; TV Azteca Culiacán como conductora y reportera del noticiero Hechos Culiacán; el programa Nuestra Universidad de la Universidad Autónoma de Sinaloa en sus formatos de radio y televisión como conductora; es maestra de ceremonias y locutora de Radio UAS.