Ríos Estavillo hunde a Quirino Ordaz

Los vendedores de mentiras acosan al gobernador

 

La mentira y la simulación carecen de franquicia. No son monopolio de nadie. Las falsedades no son exclusivas de políticos y funcionarios de gobierno; son rico filón de oro o de ingresos de quienes las usan como moldes para fabricar imágenes de ensueño o de “fantasía”.

O de aquellos que usan la quimera para abrirse paso en la política, que no son pocos.

El gobernador Quirino Ordaz Coppel está metido en “líos de imagen” y pudiera ir a parar a los archivos de la historia como un político mentiroso y simulador si no corrige su discurso, el rumbo de su quehacer y su contacto directo con la sociedad toda.

La estrategia para intentar fabricarle una imagen “popular” a Quirino Ordaz no encaja con los tiempos de exigencia de justicia y transparencia, con en el estado de sicosis generados por la violencia y el crimen y el desasosiego social que provoca la alta tasa de desempleo y un gobierno estatal que da tumbos.

En el ambiente de crispación que vive Sinaloa no es nada positivo que el mandatario estatal pretenda hacerse el chistosito en sus encuentros o interacciones con la sociedad. No va con su personalidad. Lo que en verdad requiere con urgencia es transmitir una figura con muchas fortalezas.

¿Quién es su principal asesor de imagen? ¿Quién le cuida los más pequeños detalles de su personalidad y quehacer gubernamental?

Quizá alguien que piense que hay que volver a poner de moda la estrategia del alemán Joseph Goebbels que decía que “un mentira repetida adecuadamente mil veces se convierte en una verdad.” Exacto: alguien que confía todavía ciegamente en el efecto multiplicador de la falsedad.

O tal vez, suele suceder, un mentiroso redomado que ha envuelto en sus quimeras al gobernador Quirino Ordaz Coppel. Un especialista, pues, en “cantos de sirena”, que no entiende que en Sinaloa se viven nuevos tiempos y nuevas circunstancias.

Influencia retorcida

Mayo Eleuterio Ríos Estavillo, en su estatus de asesor publicitario y propagandístico, orientó en el 2010 a Mario López Valdez, en la línea del PAN-PRD-Convergencia, y le fabricó la imagen de víctima de “los corruptos” del PRI y del personaje que lucharía favor del pueblo, contra el rapiñaje de actores y funcionarios del PRI y del gobierno de Jesús Aguilar Padilla

Malova venía del PRI: de la alcaldía de Ahome y del Senado de la República. Aun así, parte de la sociedad se tragó el garlito. Sí, la estrategia le funcionó de cara al electorado, ávido de un cambio político-administrativo. Deseoso de la alternancia política.

La mentira y la simulación inundaron la campaña malovista. Los insultos y la intriga fueron enderezados contra todo aquel personaje que osara contradecir o desafiar a quien Mayo Eleuterio Ríos Estavillo hizo aparecer como “el candidato del pueblo”. Pegó la estratagema publicitaria y propagandística y con la suma del relleno de urnas Malova ganó las elecciones del 2010.

Ya en el gobierno Mario López Valdez impregnó su quehacer administrativo y político de engaños, farsas, ficciones, disimulos, invenciones y simulaciones. Mayo Eleuterio Ríos Estavillo le imprimió el sello  publicitario y propagandístico para que la sociedad “devorara” las mentiras malovistas.

Pero “tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe” o mejor dicho tan mal gobierno ejerció Malova que al final quedó al descubierto. No hay estrategia publicitaria y propagandística que lo salve del descrédito público o social y la exigencia de que sea investigado a fondo por sus irregularidades administrativas y latrocinios detectadas ya en la totalidad de las dependencias del que fuera su gobierno.

Mayo Eleuterio Ríos Estavillo ayudó también a su hermano Juan José Ríos Estavillo a mentir y a simular al frente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos y trajina ahora en un  afán de que Quirino Ordaz Coppel convierta a su carnal ya sea en Fiscal General del Estado o en Fiscal Anticorrupción.

Sin embargo, las cartas de representación de  Estavillo, en la CEDH, son pésimas.

Más aún: La injerencia de los pésimos oficios publicitarios y propagandísticos llevó al gobernador a plantear que  no tiene amistad con el ex titular de la CEDH, Juan José Ríos Estavillo, pues su relación -aclaró- “es solo institucional”.

Juan José Ríos Estavillo es hijo del priista y Notario Público Eleuterio Ríos Espinoza, quien fuera diputado local y líder del Congreso Local durante el régimen de Alfredo Valdez Montoya.

Ríos Espinoza fungió como secretario general de Gobierno con los gobiernos priistas de Alfonso G. Calderón y Antonio Toledo Corro. A su paso por esos cargos dejó un legado de represión contra universitarios y activistas sociales.

Toledo Corro gobernó Sinaloa de 1981 a 1986. Siempre protegió al padre de Juan José Ríos Estavillo y lo distingue aun con su amistad.

Quirino Ordaz Coppel es hijo de Quirino Ordaz Luna, en vida toledista de hueso colorado. Fue alcalde de Mazatlán de 1984 a 1986. La relación entre Quirino Ordaz Luna en funciones de presidente municipal, y Eleuterio Ríos Espinoza, éste en calidad de brazo derecho de Toledo Corro también fue “solo institucional”.

Pues bien. Mayo Eleuterio Ríos, ahora asesor de imagen de Quirino Ordaz Coppel, es uno de los promotores de su hermano Juan José Ríos Estavillo en la puja por la Fiscalía General del Estado o bien de la Fiscalía Anticorrupción.

Únicamente que el destino alcanzó a Juan José Ríos. Con 50 “servidores públicos” bajo su mando, que nunca sirvieron,  tendió un manto protector contra los violadores oficiosos y oficiales de los Derechos Humanos en Sinaloa, poniendo oídos sordos ante la crisis humanitaria por la que cruza la comunidad sinaloense en todos sus segmentos.

La  Comisión Estatal de Derechos Humanos con Ríos Estavillo al frente devino en agencia impartidora de impunidad, apéndice de Mario López Valdez.

El destino alcanzó a Juan José Ríos Estavillo porque sobre él pesa aun una denuncia penal por el delito de falsedad de declaraciones ante la autoridad judicial.

Según la averiguación previa número 046/2014, Ríos Estavillo dio declaraciones falsas para favorecer a Mayo Eleuterio, en un caso de divorcio: siendo presidente de la CEDH declaró en falsedad para impedir que su hermano otorgara a su ex conyugue y sus hijos una pensión alimenticia justa.

En la querella también se involucra al Notario Público, Eleuterio Ríos Espinoza, padre de los Estavillo.

La mentira no es gobierno

 “No se puede gobernar desde la multitud”, repetía Margaret Thatcher, menos sembrando incertidumbre social dilapidando mentiras. Por el hecho de ser un ejercicio político, gobernar no deja de ser un arte.

La sociedad sinaloense no es tan receptiva a la mentira como parece. El pueblo se ha convertido en analista y crítico del gobierno.

Dada las actuales circunstancias, los sinaloenses se han mutado, casi todos, en jurisconsultos y politólogos que no desaprovechan espacios y oportunidades para opinar acerca de cómo quiere y debería ser, de acuerdo a sus juicios, el gobierno de Quirino Ordaz.

Las opiniones fluyen de personas, grupos y sectores de acrisoladas intenciones, unas, otras, no tan santas, provienen de sectores interesados en dañar la imagen de Quirino, ya porque quedaron fuera del “reparto del pastel” o por pertenecer al grupo que se fue y que se ve acosado y de otros segmentos que buscan crear coyunturas rumbo al 2018, año eminentemente electoral.

Cada persona tiene un enfoque diferente de cómo ha o debe abordarse el quehacer gubernamental. Lo  deseable fuera que se pudiera complacer a cada ciudadano, misión imposible que remite a la emisión del voto, en la inteligencia de que se eligió a la persona que posee el discernimiento y la competencia suficientes para construir un buen gobierno.

“No se puede gobernar desde la multitud”, decía Margaret Thatcher. Tampoco es sano dejarse influenciar de “cantos de sirenas”. O de susurros al oído o por estrategias fallidas, incluidas las publicitarias y propagandísticas, que deben ser claves para mandar mensajes de fortaleza no para mentirle a la sociedad.

Quienes con Malova usaron la quimera y la simulación para crearle una imagen falsa que se “despanzurró” al final de su gobierno, persisten en usar, si no el mismo molde uno parecido al del ex gobernador, para fabricarle al actual gobernador Quirino Ordaz una imagen de “populachera”, de ensueño o de “fantasía”.

El horno no está para bollos….

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.