Noroeste contra López Obrador

 

La ultra derecha sinaloense aglutinada en un periódico filo panista como es el diario Noroeste enderezó sus “baterías ideológicas” en defensa de los privilegios de la oligarquía política y económica que domina el país, atacando sin ambages la opción política de izquierda mejor posicionada, como es Morena y su líder Andrés Manuel López Obrador.

La estrategia para descalificar a esa formación política de izquierda desde distintos espacios periodísticos, es liderada por lo más representativo del fascismo vernáculo y sinaloense: El empresario concesionario de la agencia Nissan en Culiacán y accionista del rotativo Jorge del Rincón Bernal y el CP Rafael Morgan Ríos, fallido ex Secretario de la Función Federal en el gobierno de Felipe Calderón y cancerbero de mil y una fechorías que se perpetraron en contra del erario público.

Veamos sola una sola perla que dibuja de cuerpo completo la cobarde hipocresía del ex funcionario federal, que ha hecho del tabasqueño su villano favorito:

El 27 de marzo de 2013 el periódico el Economista publica una nota referente a una de las obras más emblemáticas de la corrupción calderoniana: La Estela de Luz, mole vertical de cemento que se yergue en paseo de la Reforma en la CDMX, cuyo precio se elevó en 192 por ciento del presupuesto programado, cuyo costo final fue de mil 304 millones de pesos. La Auditoría Superior de la Federación ( según el Economista) señaló que la falta de coordinación de las instancias que participaron en el comité técnico del fideicomiso entre ellas la Secretaría de la Función Pública a cargo de Rafael Morgan Ríos, fueron los responsables de los daños provocados al erario público.

De lengua larguísima y memoria estrecha, Morgan Ríos pontifica virtudes de las que no dejó huella en su penoso desempeño como Secretario de la Función Pública, aprovechando para ello el conveniente silencio de sus compañeros de periódico, que no han dicho esta boca es mía ante las omisiones de Morgan que propiciaron ese expediente de corrupción. Que la corrupción se cumpla en los bueyes de mis enemigos políticos, pero nunca en los de casa, parece ser la nueva conseja dictada desde los espacios editoriales del diario derechista.

Morgan Ríos, al igual que Del Rincón Bernal, tratan de asustar a sus exiguos lectores con el petate del muerto (literal) pretendiendo comparar las historias políticas de López Obrador con las del Hugo Chávez y Nicolás Maduro, el hoy Presidente Venezolano, produciendo ridículos artículos, sin el mínimo contenido analítico sobre las realidades políticas y fortalezas o debilidades institucionales entre México y aquel país sudamericano.   De esa histeria de confesionario no vale la pena ocuparse. Mejor hablemos de datos con registro público.

La intención de la ultraderecha fascistoide es reeditar la campaña que en 2006 los oligarcas mexicanos confeccionaron desde las cúpulas empresariales y los cenáculos del poder, encabezados por el recién fallecido Lorenzo Servitje, dueño de Grupo Bimbo,  quien tuvo la osadía de diseñar una campaña engañosa de corte comercial, que se repitió en todos los medios de comunicación y que se denominó “El PAN de cada día” en franca referencia al partido del entonces candidato presidencial Felipe Calderón.

El día 27 de febrero el periodista Ernesto Villanueva escribió un artículo en Noroeste, donde critica ferozmente la hipocresía y el doblez de buena parte de la clase política empresarial sinaloense, que tiene intereses comerciales inconfesables con el gobierno en turno ( en este caso con el de Quirino) y que impide que estos empresarios y actores políticos desarrollen una crítica al poder de una forma eficiente y pormenorizada, decantándose por la cómoda costumbre de realizar interminables foros y seminarios que han sido históricamente nulos (muy en la línea del Director de Noroeste Adrián López Ortiz, la cita es mía), en el incremento de las capacidades de control en materia de políticas anti corrupción y transparencia de los recursos gubernamentales o en la disminución de los niveles de violencia y criminalidad que ahoga la vida comunitaria sinaloense; aludiendo el periodista defeño que a los empresarios sinaloense les fascina invocar en los hechos a Lampedusa y a su obra seminal “El gato pardo”, acaso, para que todo cambié, pero las cosas sigan igual.

No se equivoca en su aserto Villanueva. La línea de Noroeste para con Quirino, es de una suavidad que invita a pensar en cuantos automóviles Nissan estarán esperando ser adquiridos por el gobierno estatal para continuar esa luna de miel, con ciertos elementos distractores de una crítica insustancial, porque como dice Villanueva, rememorando a Jesús Reyes Heroles: “todo lo que resiste apoya”.

Lo mismo se puede decir con el evidente interés de Manuel Clouhtier por llevar la fiesta en paz con el gobierno del estado, en virtud de sus inversiones inmobiliarias, las que son favorecidas con información privilegiada que solo el gobierno tiene. Clouhtier cerró casi todos sus negocios (los agrícolas que eran el bastión económico familiar)  para dedicarse de lleno al lucrativo negocio de la política. Y parafraseando al inefable “político”: Perro que come huevo, aunque le quemen el hocico

Esta es la gran hipocresía que critica López Obrador y que lo convenció de poner tierra de por medio con Manuel Clouthier a quien el año pasado descalificó en Mazatlán para contender por Morena para la gubernatura, en virtud de los soterrados acuerdos que Clouthier sostiene con las cúpulas priistas y panistas y que de acuerdo con la panista Giovana Morachis, ex candidata a diputada federal por el PAN, llevó a Clouthier a ganar la diputación independiente, en una jugada en donde los priistas locales como Sergio Torres y Aarón Rivas descarrilaron la candidatura del joven priista Ricardo Hernández.

 

De la sabiduría popular.

 

“Son extremadamente católicos, rezan dos veces al día; en la mañana le piden a dios para encontrar un pendejo a quien chingar y por la tarde regresan a dar gracias porque lo encontraron”