No tarda un golpe de mano del Ejército en Culiacán; y Valdés se “congela”

Miente Calzada como Pedro: 3 veces, porque no paga deuda de 2015

Sergio Torres Félix se convirtió en un problema hasta para su sucesor en la presidencia municipal de Culiacán, Jesús Valdés Palazuelos.
Los problemas de inseguridad y de carencias en obras y servicios, tienen la etiqueta de procedencia de “El Cholo”, pero su compadre Valdés no actúa para sacudirse la sombra negativa del compromiso que lo ata al destino de Torres.
Al no deslindarse del lastre de esa amistad tóxica y perjudicial para la capital del estado, Chuy Valdés no ha enderezado el rumbo incierto que sigue la comuna desde el 2014.
Torres dejó una policía cómplice y protectora de la delincuencia, hasta confundirse con ella. Valdés sigue en la misma inercia. Por ello la preventiva es la corporación donde se anidan los peores peligros para la sociedad.
El Ejército no tarda en dar un golpe de mano sobre esta situación de riesgo, que afecta incluso a los militares, como se comprobó en la emboscada a un convoy militar en la entrada norte de la ciudad, en la entrega de 8 jóvenes al crimen organizado y en las complicidades que facilitaron la fuga de cinco reos de alta peligrosidad del penal de Aguaruto, en un escándalo nacional que afecta a Sinaloa y a su gobernador.
Valdés pierde terreno en sus aspiraciones. La lealtad a un pacto con su “cuate” le costará todo el capital político. Torres no irá a ninguna parte y el presidente en turno tampoco por no marcar distancias de la irresponsabilidad y de la codicia.
JOSÉ CALZADA ROVIROSA MIENTE A LOS PRODUCTORES AGRÍCOLAS SINALOENSES que siguen esperando el pago de compensaciones a cosechas de 2015, hasta por 500 millones de pesos.
El queretano ha mentido, como Pedro, en tres ocasiones. Y así alimenta sus ilusiones de protagonismo político en el proceso federal que ya se dibuja en el horizonte.
Pero miente también al país, al pintar un inexistente panorama color de rosa en el escenario de sus responsabilidades.
Calzada está en plena campaña, costosa y basada en el engaño, presentándose como el artífice de una época de abundancia, en cosechas y en derrama de utilidades. Se apropia del esfuerzo de los productores y exagera hasta el descaro al mencionar que la economía en el campo está mejor que nunca.
Nada más alejado de la realidad que viven los campesinos y pequeños propietarios de Sinaloa, para quienes el secretario de Agricultura es un mentiroso compulsivo, con un grado de mitomanía que requiere tratamiento y no credibilidad.
Miles de productores aún esperan el pago de 500 millones de pesos que les debe el gobierno federal, y que por lo menos son tres veces, de noviembre del año pasado a la fecha, que asegura Calzada que “ahora sí ya vienen los recursos”… y no acaban de llegar, seguramente porque siguen siendo “jineteados” o pagando la costosa campaña de imagen que se da el ex gobernador de Querétaro, que por algo no logró hacer que el PRI retuviera aquella posición.
SORDOS Y CIEGOS LOS DIPUTADOS LOCALES DEL PRI. No existe otra frase para explicar la salida fácil y comodina de Irma Tirado Sandoval, la agente de Quirino Ordaz Coppel en el Congreso, al deformar la percepción ciudadana y decir que no habrá impunidad para tanto hecho delictivo que ocurre en Sinaloa en las últimas tres semanas.
Tirado asume un papel de porrista y palero que perjudica más que beneficiar al gobierno.
Carece de argumentos para ser portavoz del régimen, porque todo lo encuentra justificable y necesario, hasta la violencia desbordada. Igual cuando considera que la naciente Fiscalía del Estado, con Ríos Estavillo al frente traerá las soluciones que urgen a Sinaloa.
Por si no lo sabe Tirado, el fiscal es herencia perniciosa de Mario López Valdez; es parte del problema de falta de ley, derechos humanos, justicia y orden que vive el estado de manera creciente desde el último año del gobierno de Juan S, Millán y en línea recta de aceleramiento en los dos siguientes sexenios, hasta el salto al vacío en los primeros 80 días del año actual.
Tirado Sandoval está conectada en automático al momento de hacer declaraciones para “tomar monte”, lo mismo cuando dijo que esta legislatura estaba reivindicando la política (imagínense que ridiculez) que ahora, al hablar de que el gobierno tiene lista la respuesta para la ola de criminalidad que nos agobia.
La jefa del Congreso tiene su propia responsabilidad, que no ha sabido cumplir, perdiendo con ello la credibilidad de los sinaloenses. Ella carece por lo mismo de calidad y autoridad moral para juzgar lo que agobia al ejecutivo. La fiscalización y la persecución de los malos funcionarios públicos que ya se escapan de la rendición de cuentas, es su primer compromiso con los sinaloenses y no ha sabido responder a esa prioridad en la medida de lo que ofrecieron los priistas que llegaron al poder gracias a la cargada malovista-priista, precisamente para cuidar las espaldas a los que de otra manera ya estarían compareciendo ante los tribunales.
La Auditoría Superior del Estado, manipulada por la mayoría priista en el Congreso local, no se atreve a tocar a los centuriones de la corrupción.
Por el contrario, dejaron puertas abiertas a la escapatoria de los funcionarios malovistas señalados por malos manejos, con muestras de enriquecimiento imposible de lograr con el sueldo, como el secretario de Administración y Finanzas, Armando Villarreal Ibarra; el titular del ISIFE, Bernardino Antelo Vilches; el presidente del Patronato del Deporte, Manuel Pérez Muñoz; el gabinete de Obras Públicas, encabezado por José Luis Sevilla Suárez; el secretario de Agricultura, Juan Nicasio Guerra Ochoa; el subsecretario de Gobierno, Jesús Antonio Marcial Liparoli; el subsecretario de Normatividad, Bernardo Cárdenas; el director general de Vialidad y Transportes, Domingo Ramírez Armenta, en la primera página de la larga lista.
SE agregan los 18 ex presidentes municipales sin excepción, destacando estos nombres: Sergio Torres Félix, Armando Leyson Castro, Arturo Duarte García, Carlos Felton González, Marco Vinicio Galaviz Serrano, Aarón Verduzco Lugo y Bonifacio Bustamante Hernández.
Ante tantos casos para ser perseguidos, el triunvirato que controla tanto la fiscalización como la auditoría, Tirado Sandoval, José Menchaca y Emma Félix, no es congruente con la promesa de combatir y castigar la corrupción, a pesar del cúmulo de pruebas que están en su poder para actuar con el rigor que esperan los sinaloenses.