Mercado Zona 30, horno crematorio

Locatarios del Mercado de Latón, llamado también Zona 30, no hallan a que santo encomendarse: el ascenso de la temperatura a 33 grados centígrados registrados el viernes y sábado, convirtieron en hoguera el “metálico” centro comercial. En un símil de horno crematorio.

Así, el calorón hace insoportable la permanencia de personas en la plaza comercial, en la que se aglutinó a los minicomerciantes desalojados de la vía pública. Afincarse ahí es comparable a exponerse al calor que emitiría una “gigantesca cocina” a cielo abierto.

“Y esto apenas empieza; el calor apenas comienza ¡nos vamos a rostizar!”, decían los locatarios, bañados en sudor, que intentaban quedarse en el mercado, mientras otros cerraban sus pequeños comercios. “No se puede estar aquí”, se quejaban.

Por la mañana y la tarde el ir y venir de los clientes en la Zona 30 disminuyó en un 70 por ciento. Nadie soportó el calor. La afluencia de clientes se redujo prácticamente a cero al filo del mediodía.

Los minicomerciantes planean ya cerrar sus negocios y lanzarse a la calle a exigir que se les reubique de nuevo en la vía pública, en donde, dicen, “nosotros nos las arreglábamos para tener frescos nuestros puestos”.

En los últimos meses de su administración a Arturo Duarte García le urgía que los minicomerciantes ocuparan la llamada Zona 30 para justificar la inversión.

Decenas de posesionarios de puestos fijos y semifijos fueron desalojados de las banquetas de la zona comercial más céntrica de Los Mochis, en un “plan de embellecimiento” del área. Algunos puesteros salieron de la zona convencidos de que les podría ir mejor en el Mercado de Latón; otros fueron sacados con el uso de la fuerza pública.

El costo del centro de abastos entró en la sordidez presupuestal y financiera. El precio del “metálico” centro comercial penetró en un laberinto: inició con una inversión inicial de 17 millones de pesos y continuó inflándose hasta rebasar, se dice, los 30 millones de pesos.

Hasta la introducción del sistema de energía eléctrico se manejó como una inversión adicional; la plaza se concluyó con una inversión “extra” de 8 millones de pesos.

La obra se edificó con micas y barras de acero inoxidable, a un costado del infuncional Mercado Cuauhtémoc. Los locales son de lámina. Son estrechos y carecen de espacios para colocar acondicionadores de aire.

Días después de entrar en funcionamiento, peritos en construcción –ingenieros civiles y arquitectos- llevados al Mercado de Latón -Zona 30- por personal de Proyecto 3, precisaron que su costo no rebasa los 20 millones de pesos: “Es un enorme cajón de lámina, que cubren otras láminas que hacen las veces de ‘locales comerciales’ colocados sobre una enorme plancha de concreto”, dijeron.

Los especialistas precisaron que la Zona 30 carece de protección para el azote de cambios climáticos: en la temporada invierno será una congeladora y en la de calor será un horno dado que en los Mochis las temperaturas llegan a alcanzar hasta los 50 grados centígrados.

Pronosticaron que sería imposible en la temporada de verano la estancia de personas en el interior de los locales: los artículos de plástico, telas y alimentos difícilmente serían preservados.

Una gigantesca techumbre de metal y de “plástico duro”, en forma de ola, deja entrar la luz y el viento caliente a los locales comerciales. Este tipo de techumbres y construcciones no son recomendadas por las autoridades de Protección Civil en las zonas expuestas a ciclones y huracanes.

El viernes y el sábado se registraron temperaturas de 33 grados centígrados. La Zona 30 se convirtió “en un infierno”. En una gigantesca rosticería. En un horno crematorio.

Si nos quedamos más tiempo aquí “vamos a morir achicharrados. Rostizados. Vamos a tener que llamar a los bomberos”, decían los locatarios. Los abanicos de piso y de techo despedían ráfagas de aire caliente sobre la humanidad de los locatarios. Y la temperatura sube y sube.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.