La impunidad en el “Caso Malova” ¿Lo necesita Quirino para el 2018?

La impunidad en el “Caso Malova” ¿Lo necesita Quirino para el 2018?

 ¿El gobierno de Enrique Peña Nieto necesita al ex gobernador Mario López Valdez para que el PRI gane en Sinaloa las elecciones presidenciales del 2018? ¿O es Malova un factor que pudiera, por su cercanía o complicidades con el PRI, inducir la derrota del futuro candidato del tricolor? ¿Qué papel jugó el ex mandatario en el triunfo electoral de Quirino Ordaz Coppel?

En la contestación de estas interrogantes que parecen simples pudieran encontrarse las “debilidades” del gobernador Quirino Ordaz Coppel en el “Caso Malova”, medusa de mil cabezas de la corrupción simbiótica PRI-PRD-PAN.

Para analistas y politólogos del PAN, para efectos electorales Mario López Valdez es “pólvora quemada”, una influencia nociva que pudiera conducir a catastróficas derrotas en los comicios del 2018, dado que su gobierno estuvo plagado de actos de corrupción y represión.

En ese sentido y por conveniencia política no por el deseo de combatir la corrupción, sino por asepsia política, se registra la desvinculación de personajes del PAN que ayudaron a Malova en su carrera por la gubernatura en el 2010 y que colaboraron en su gabinete o bien llegaron a alcanzar alcaldías y diputaciones bajo su mandato.

En un tiempo record de menos de 2 años, esos políticos panistas, en su tiempo promalovistas, hoy aparentes renegados de esta corriente, pretenden alcanzar el olvido y el perdón del electorado para intentar volver a ser reelectos, unos, y otros más postulados a puestos de elección popular y ser aceptados por la sociedad.

En el PRI los diagnósticos son encontrados:

1.- Se sopesa la fuerza y presencia del malovismo en el norte de Sinaloa y en los municipios del centro y sur del estado. Valoran los “rescoldos” que dejaron “el Gobierno en Movimiento” y la “Feria de los Servicios Institucionales”, con los que penetraron y se posicionaron en el ánimo de familias de escasos recursos económicos a todo lo largo y ancho de Sinaloa.

2.- La injerencia del malovismo en el proceso electoral del 2016 a favor de Quirino Ordaz Coppel, desde el control de los órganos electorales hasta el trabajo de brigadas en tierras en tareas de acarreo de votos, ante la falta de capacidad operativa y de movilización de aguilaristas, malovistas y vizcarristas y grupos de Sonora y del estado de México, traídos exprofeso para “impulsar” la campaña quirinista. Conclusión: la de mayor efectividad fue la de Malova.

3.- El trabajo coordinado y estratégico que realizó el malovismo con David López Gutiérrez, diputado del PRI y ex coordinador de comunicación social, para impedir una alianza del PRD y Morena con el PAS, primero, y luego del PAN con el PAS. Y el reparto de premios y posiciones claves en diputaciones a quienes participaron en el rompimiento de las alianzas.

Quirino premio a Francisco Frías Castro usado como “candidato independiente” contra el PAS.

4.- El apoyo económico que habría salido del gobierno estatal y de algunos ayuntamientos de corte malovista a la campaña de Quirino Ordaz Coppel.

En este contexto, los analistas del PRI miden las consecuencias que tendría implicar a Mario López Valdez en delitos graves, por las secuelas políticas e incluso del orden penal, también, que podría ocasionar a algunos priistas que le sirvieron a Malova del 2011 al 2016 en posiciones claves

Son pues muchas las complicidades y los “pactos”. Sin embargo, para Quirino Ordaz Coppel el maremoto de irregularidades, saqueos, créditos y acciones sin fondos, lo mantienen en un callejón sin salida: o actúa o caerá sobre él la acusación pública de complicidades y solapamientos, y un señalamiento más grave: que le debe el cargo de gobernador a Mario López Valdez, operador de las maquinaciones políticas detectadas incluso en el conteo de los votos.

Pese a los costos en dinero para el gobierno de Sinaloa y de imagen para el gobernador Quirino Ordaz Coppel, Malova es necesario para el PRI en las elecciones del 2018, de ahí la protección que se le brinda, la “tibieza” con la que se tratan las denuncias interpuestas en su contra y las acusaciones de alta corrupción derivadas de las auditorías de la ASF y la ASE.

No hay que echar en saco roto lo dicho por las  bancadas del PRD y PAN en el Senado: sólo con una elección de Estado, apoyada en la corrupción, el PRI podrá ganar en las elecciones de 2017 y 2018. Sí, pero en el caso del PRD, en los estados y a nivel nacional, los amarillos están al mejor postor.

Dos de las más importantes expresiones de la Elección de Estado, son la compra-venta de votos y la mal llamada “trashumancia electoral”. En ambos casos está implicado el dinero, y los dos son promovidos por mafias electorales que utilizan los presupuestos públicos para beneficio propio.

Mario López Valdez y el equipo con el que gobernó Sinaloa son especialistas en fraudes y megafraudes electorales. La estructura malovista le ganó al PRI en el 2010 con las siglas del PAN-PRD-Convergencia. Gobernó con y para el PRI y repartió migajas al PAN y al PRD, aliados del pasado.

Quirino necesita a Malova y por eso no lo toca…

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.