Decretos de Trump contra familias de mexicanos y refugiados musulmanes

 

El secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Kelly, confirmó que la Casa Blanca planea una nueva medida migratoria que separe a los padres de sus hijos cuando crucen la frontera ilegalmente desde México, bajo la justificación que de esa manera “desalentarán” el flujo migratorio.

“Sí, lo estoy considerando, para impedir más movimientos en esta red terriblemente peligrosa, estoy considerando eso exactamente”, afirmó Kelly, el polémico exjefe del Comando Sur que pretende “militarizar” la política antiinmigrante del presidente Donald Trump.

En entrevista con distintos medios de Estados Unidos, incluyendo CNN, Kelly no especificó cuándo ni cómo se implementará esta disposición.

La medida prevé que los menores sean puestos bajo cuidado del Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos mientras sus padres permanecen en custodia, según adelantó la agencia británica Reuters.

“Tenemos una enorme experiencia en casos de menores no acompañados”, afirmó Kelly.

Entre octubre de 2016 y enero de 2017, cerca de 54 mil padres con sus hijos fueron detenidos al pretender cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. La mayoría eran mexicanos o centroamericanos. La cifra duplica la cantidad de casos del periodo de un año anterior.

Henry Cuevas, congresista demócrata de Texas, calificó el plan de Kelly como un “atropello” a los derechos humanos.

Nuevo decreto contra refugiados de países musulmanes

El plan de separar a padres e hijos, al estilo de Herodes, se conoció el mismo día que se anunció el nuevo decreto de Trump que limita el programa de refugiados de Estados Unidos y prohíbe durante 90 días el ingreso de ciudadanos de seis países musulmanes. De la lista original del decreto ejecutivo del 27 de enero de este año, el decreto del 6 de marzo sacó a los habitantes de Irak.

El nuevo decreto suspende la posibilidad de ingresar a Estados Unidos a ciudadanos de Libia, Irán, Somalia, Sudán, Siria y Yemen, todos ellos de religión musulmana. Insta al gobierno a crear una lista de países adicionales que se considera aportan información insuficiente sobre sus ciudadanos.

El objetivo es continuar la reducción de 110 mil a 50 mil el número de refugiados.

Human Rights Watch advirtió que el nuevo decreto de veto migratorio contra ciudadanos de países con religión musulmana renovarán antiguos prejuicios contra migrantes y, en especial, afectará a los refugiados sirios porque “excluirá a muchas de las personas que más necesitan protección”.

“El nuevo decreto ejecutivo de Trump sobre refugiados es más de lo mismo. En nombre de la lucha contra el terrorismo, el nuevo decreto culpabilizará injustificadamente a los refugiados y transmitirá el mensaje de que las personas musulmanas no son bienvenidas en Estados Unidos”, afirmó Grace Meng, investigador de Human Rights Watch.

“Dejará desamparados a decenas de miles de refugiados que necesitan salir de situaciones precarias, y renunciará al liderazgo estadounidense en una cuestión global de suma importancia”.