Cómplices de corrupción, buscan la Rectoría de la UAIS

Aspirantes a la máxima representación de la casa de estudios, involucrados en caso de corrupción por titulación ilegal de la hija del ex Rector Guadalupe Camargo

Su ascensión busca confirmar la desaparición de la UAIM, los latrocinios operados por Camargo y el despojo a la comunidad indígena de su impulso educativo

Se trata de mantener el caos que dejó Guadalupe Camargo Orduño. Remachar la evaporación de la UAIM, ocultar los latrocinios tramados por el ex rector y concluir el desvalijamiento a la comunidad indígena de su impulso educativo y apoyos federales.

El plan prevé abrir las puertas de la máxima representación de la casa de estudios para dos incondicionales del ex Rector, impuesto por la administración estatal pasada.

Los aspirantes para suceder a Camargo ya asoman la cola. Uno actualmente es Secretario General y cubrió cada desmán de Camargo con total impunidad, luego de sustituir a Rosa Martínez Ruiz. Isidoro Beltrán Verduzco se volvió pieza clave para la mudez y la sordina.

El otro, fue Comisionado Presidente de la Comisión Estatal para el Acceso a la Información Pública del Estado de Sinaloa, Alfonso Páez Álvarez. Fue el presidente del jurado calificador del examen de la hija en el primer trimestre del 2016 y asesor de su tesis.

Ambos participaron en la envestidura de Bianca Idolina Camargo Armenta a pesar de las irregularidades que le impedían obtener el grado de maestría.

Fueron comparsa reglamentada del ex Rector para encumbrar a su hija con todo y sus materias reprobadas y no presentadas. La documentación no miente. Las actas de las asignaturas lo ratifican.

El favorzote para la niña

La alegría la rebosaba sin duda.

Y como no. Cuando estaba parada enfrente a los sinodales de su examen para lograr la maestría, ya habían quedado atrás sus malas calificaciones y su violación al reglamento de estudios para postgrados de la entonces UAIM.

El poder de su padre, el Rector Guadalupe Camargo Orduño, había purificado sus ineficiencias en las asignaturas “Pueblos Indígenas y Paz”, “Métodos de Investigación Cuantitativa” y “Paz, conflictos y violencias” con la complacencia del Coordinador de Investigación y Postgrado Gustavo Enrique Rojo Martínez y del más tarde Secretario General Isidoro Beltrán Verduzco.

Habían desaparecido de su expediente oficial las notas reprobatorias y de no presentación. Ahora el historial estaba limpio a pesar de que todo el claustro universitario conocía la situación. Solo las copias de las actas, (ya en poder de Proyecto 3, Voces que rompen el silencio) podían desmentir la infamia.

Sí, su alegría era grande. Bianca Idolina Camargo Armenta estaba hinchada de la emoción. Y como no estarlo si ya podía ostentar el grado de maestra, regalado por  su padre con el respaldo de Rojo Martínez, Páez Álvarez y Beltrán Verduzco.

 Hijita mía

Claro que el amor paterno fue grande. Tan inmenso que olvidó y dejaría de lado la normatividad de su Universidad.

En el caso de su hija Bianca Idolina Camargo Armenta, el Rector le entregó de manera arbitraria e ilegal un nombramiento como facilitadora educativa B de tiempo completo, a pesar de haber obtenido calificaciones reprobatorias al cursar el grado de maestría y por las cuales no debía de titularse.

Bianca Idolina, como lo demuestra el acta de la materia “Pueblos Indígenas y Paz”, impartida por el profesor Mindahi Crescencio Bastidas Muños del 26 de junio del 2012, no aprobó los contenidos.

También en el documento de la asignatura “Métodos de Investigación Cuantitativa” de la maestra Laura Mota Díaz del 17 de mayo del mismo año, se confirma que no presentó el examen o trabajo final respectivo.

Además en otra acta del 23 de marzo del 2012 se asienta que la alumna matriculada, hija del Rector, obtuvo la calificación de cinco en la materia “Paz, conflictos y violencias” del profesor Juan Miguel Espinoza Cid.

Todas las actas son copias fieles de su original rubricadas por el puño y letra del mentor en cada caso.

Aun cuando el reglamento para estudios de postgrado de la UAIM de octubre del 2011 contempla en su artículo 72 que la universidad solo otorgará el grado de maestro a un titular académico si obtiene calificaciones por encima de 8, no fue de esa manera.

“Una calificación inferior a 8.0 (ocho punto cero) dejará al Titular Académico de Maestría en Ciencias sin derecho a obtener el grado”, concluye ese artículo del reglamento.

La entrega del grado de parte del Rector Camargo a su hija fue a todas luces ilegal y el otorgamiento de la re categorización aún más. Sin violentar el reglamento Bianca Idolina no habría podido recibir el grado de maestría. No hay duda.

“Con las facultades conferidas en la fracción VII y VIII del artículo 18 de la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de México y en atención a sus merecimientos profesionales y a su distinguida trayectoria académica, tengo a bien otorgarle nombramiento de Facilitador Educativo B tiempo completo”, enunciaba el documento por medio del cual el Rector favorecía truculentamente a su retoño femenino, firmado el 5 de abril del 2016.

Así se consumaba la ofensa educativa. El regalo paterno.

 Examen a modo

La fluidez en el examen inflamó la sala de sospechas. Bianca Idolina se movía con gran naturalidad ante sus sinodales a modo.

Alfonso Páez Álvarez, Isidoro Beltrán Verduzco y Gustavo Enrique Rojo Martínez parecían hinoptizados con la presentación de la titular académica, a pesar de haber aprobado su Tesis de la Maestría para la Paz, la Interculturalidad y la Democracia nombrada “Influencia de los Mitos sobre Violencia en la conceptualización de la misma en las Mujeres”. Los tres habían firmado como consejo particular su aprobación en septiembre del 2015.

Unos meses después se encontraban de nuevo para el examen. Ya habían pasado por alto sus plagios y falta de rigor técnico metodológico en la tesis como requisito parcial para regalarle su maestría. Ahora debían terminar el acuerdo con su jefe y darle el grado a su “niña”. Bianca Idolina debía ser maestra en ciencias a pesar de todo.

Así, la hija vestida de negro con un discreto collar se convertiría en la figura entronizada del poder del entonces Rector Guadalupe Camargo Orduño.

La actuación del cuerpo académico ya era recompensada: Enrique Rojo Martínez ordeñaba al menos el 10 por ciento de cuanto proyecto con recursos federales tenía vista, Isidoro Beltrán se envolvía en el destino manifiesto de endiosar en la Universidad y para julio del 2016 sería nombrado secretario general y así enfilarse junto a Alfonso Páez como probables candidatos a sustituir a Camargo Orduño, y además fungir como tapadera de sus irregularidades por haber compartido muchas de ellas.

Era un plan bien definido.

Plagio de tesis

El poco rigor técnico y metodológico de la Tesis de Bianca Idolina no resiste la menor comprobación, por lo que descubre a cuerpo entero la voluntad de su director y asesores de empujarla rumbo a la Maestría.

Tan solo en la página uno de su documento “Influencia de los Mitos sobre Violencia en la conceptualización de la misma en las Mujeres”, alojado en la página https://drive.google.com/file/d/0B3tidJTiCU5eM1VsLXpUWXhmVkE/view y del que ya se tiene una copia, se advierte el plagio de al menos un párrafo.

De esa manera al tejer el escrito no solo abusa de cita sin referenciar la bibliografía, sino que toma prestados textos al solo cambiar un par de palabras para no entrecomillar de nuevo.

Así en el penúltimo párrafo de la página de la “Justificación” enuncia: “La mayoría de las mujeres en esta situación niega ser víctima de una relación destructiva y prefiere esconderse de amistades y conocidos, antes de reconocer lo que vive, a pesar de sufrir el maltrato, están convencidas de que les es imposible abandonar a su agresor o, en la mayoría de los casos, ni siquiera desean abandonarlo”.

Mismo texto que se encontraría en el blog http://dinoviolencia.blogspot.mx/2013/07/caracteristicas-de-la-mujer-maltratada.html con un pequeño cambio: “La mayoría de las mujeres maltratadas niega ser víctima de una relación destructiva y prefiere esconderse de amistades y conocidos antes de reconocer lo que vive. A pesar de sufrir el maltrato, están convencidas de que les es imposible abandonar a su agresor o, en la mayoría de los casos, ni siquiera desean abandonarlo”.

De la misma forma plagia en su tesis en la página 2, sin entrecomillar la encuesta nacional de las mueres del sitio estadistica.inmujeres.gob.mx/formas/convenciones/Nota.pdf”, al tomar sin cita varios textos, entre ellos: “Para conocer la incidencia del fenómeno de la violencia contra las mujeres en México, contamos con una aproximación bastante certera: las encuestas. Las encuestas proporcionan una estimación confiable de la ocurrencia de los eventos cuando no se cuenta con un registro puntual de ellos.

Para conocer y analizar información sobre violencia de todos los tipos contra la mujer, a nivel nacional y por entidad federativa, la mejor aproximación es la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH), en sus tres levantamientos: 2003, 2006 y 2011. Esta encuesta nos permite un acercamiento a los distintos tipos de violencia contra las mujeres mayores de 15 años -emocional, económica, física y sexual-, y a sus componentes. Adicionalmente nos ofrece datos sobre su ocurrencia en diversos ámbitos: de pareja, patrimonial, familiar, escolar, laboral y comunitario. Así mismo, indaga sobre las características de las mujeres que han sido víctimas de violencia y las consecuencias derivadas de estos actos” (página 4).

Por su puesto, Bianca Idolina todo se lo debía a su “director de Tesis, Doctor Gustavo Enrique Rojo Martínez, por haberme brindado su apoyo, en todo este trayecto de formarme como Maestra en Ciencias, siendo siempre un ejemplo en dedicación y trabajo arduo, que Dios lo bendiga siempre a Usted y a toda su familia”. Y al poder de su padre.

Con la inminente aspiración de Isidoro Beltrán Verduzco y Alfonso Páez Álvarez a la Rectoría de la UAIS, podría cerrarse el círculo del plan Camargo. Sería la promulgación de la impunidad.

El destino manifiesto apocalíptico habría vencido: remachar la evaporación de la UAIM, ocultar los latrocinios tramados por el ex rector y concluir el desvalijamiento a la comunidad indígena de su impulso educativo y apoyos federales.

Ellos ya pagaron con la entrega del grado de maestría para su hija, ahora al llegar solo les restaría un silencio encubridor.