Antiquirinistas hacen futurismo: pelean delegaciones

 

Realizan auditoría al PIDS de Manuel Pérez Muñoz

Intentan aclarar manejo de apoyos de cervecerías

 

Los malovistas-panistas de ADN antiQuirino tratan de tomar por asalto espacios del poder por el que no trabajaron en la campaña. Y van por todo, en diversos municipios. Ejemplos claros: la diputada Fernanda Rivera y su esposo, ex regidor Carlos Bloch Artola, en Ahome, y los pupilos de Domingo Ramírez en Guasave.

En el primer caso, Rivera trata de imponer delegados estatales en el norte del estado para favorecer sus ambiciones políticas cifradas en 2018, consistentes, primero, en hacer diputado federal a su cónyuge, para hacer su propio juego en el proceso siguiente. Y para ella, como aseguran algunos de sus cercanos, sería la presidencia municipal. Ambos cargos van por primera vez en un mismo paquete electoral.

Para dar el primer paso en esa ruta, la diputada local que llegó por consigna y sin méritos de trabajo político, reclama la Delegación de Alcoholes para su protegido Julio Sánchez, que tampoco se identifica como quirinista que se haya justificado en la contienda.

El recomendado de la señora Rivera de Bloch pretende cobrar -y muy bien- favores de campaña no prestados al ahora ejecutivo del estado. Lo mismo que la legisladora, de Sánchez sólo se conoce su cercanía al “establo” malovista, suficiente plataforma, suponen, para engañar al gobernador y al secretario General de Gobierno.

La segunda etapa de este proyecto es colar al ex regidor Carlos Bloch Artola, esposo de Rivera, a la diputación federal en el 2018, a pesar de que este prospecto ya “destapado” es menos priista que el actual representante de ese distrito electoral, Bernardino Antelo Esper.

Los huérfanos de Mingo Ramírez también pretenden apoderarse de cargos estatales en su municipio, con el fin de blindarse contra cualquier acción judicial orientada hacia su grupo, debido a los cientos de abusos que cometió el ex director general de Vialidad y Transportes, sobre todo al final del sexenio.

Eleazar Cervantes y Miguel Angel Robledo, son dos de los pupilos de Ramírez que buscan chamba, así como un yerno y un sobrino del ex funcionario que en aquella dependencia dejo huella honda por sus desmanes, que por supuesto seguirán saliendo a la luz pública. Son demasiado “gordos” para pasar desapercibidos.

MANUEL PÉREZ MUÑOZ, EL ZAR DE LA VENTA NOCTURNA DE CERVEZA en Sinaloa desde el Patronato Impulsor del Deporte, se aferra con todo a la influencia de su empresa radiofónica para librar la auditoría oficial que está realizándose a sus manejos al frente de ese organismo, que utilizó como fuente de grandes negocios con el vicio más arraigado entre los sinaloenses.

Las denuncias de Proyecto 3, voces que rompen el silencio, sobre la administración de los recursos entregados por las grandes firmas cerveceras al PIDS, ejercida en forma discrecional y sin rendición de cuentas, han logrado romper el blindaje oficial que protegía al magnate, que contó con libertad para crear un feudo autónomo que le permitió operar con recursos del estado y que por lo tanto deben ser transparentados.

Desde esa posición de influencia, le fue posible manejar otros programas vinculados con el deporte, como la construcción y rehabilitación de espacios destinados a esa actividad que debe ser, con la educación, la seguridad y la salud, de las más transparentes en todo gobierno.

La Auditoría Superior del Estado debió movilizarse para auditar al PIDS ante la presión de la opinión pública indignada por el libertinaje protegido por el telón que cubre los asuntos del PIDS y de Pérez Muñoz, removido finalmente del cargo, luego de un vano intento por conseguir que lo ratificara el gobernador Quirino Ordaz Coppel.

El órgano auditor del estado pretende clarificar cifras que se mantuvieron ocultas durante la gestión del también magnate de la construcción, sobre las aportaciones “para fomento del deporte” que recibió por concepto de la venta de cerveza en los 18 municipios del estado, realizada entre las 10 de la noche y las 4 de la madrugada.

El mencionado patronato, lo hemos documentado en este espacio periodístico, recibe el 10 por ciento del comercio de la cerveza en el mencionado horario, y de ese porcentaje, una tercera parte se destina a “gastos administrativos” que el titular del patronato aplicó sin la mínima transparencia, aplicando la fórmula mágica para evadir toda aclaración: lo que entró, salió. Y no hay más que añadir al respecto.

Con la llegada de José Oscar Sánchez Osuna al frente del patronato, nada ha cambiado, pero cabe conceder el beneficio de la duda en torno al impacto del trabajo que ya realizan auditores en ese organismo que, por conveniencia de saqueadores, opera como si fuera de filantropía privada.

EL PROYECTO MÁS VIABLE PARA LA AUDITORÍA SUPERIOR DEL ESTADO era Miguel Angel Ochoa Aldana, ex vocal ejecutivo del órgano electoral federal, hasta que apareció en la lista de registros el contador Víctor Manuel López González.

Con experiencia acumulada al más alto nivel en el país, como administrador de la Comisión Federal de Electricidad y asesor financiero por muchos años del Congreso de la Unión, el guasavense Víctor López ha carecido de respaldo político en su estado para construir aquí una trayectoria importante.

Primero se le hizo poca cosa la presidencia de su municipio, en el sexenio de Francisco Labastida Ochoa; luego, se cimentó en la CFE para pensar en algo más alto que Sinaloa; después, cuando quiso ser diputado federal, no contó con el apoyo del gobernador Juan S. Millán, obligado a pagar facturas a los Leyson, dándole la diputación federal a “El Kory” en 2003.

Al final, pagando consecuencias de su independencia de criterio político, se fue a la banca, pero siguió con una labor discreta, sosteniendo un paquete de 200 jóvenes estudiantes de escasos recursos, becados por un fideicomiso creado por el asesor del Senado de la República en sus mejores épocas, con apoyo de empresarios regionales.

Llegar a la ASE es un intento que puede provocar ruido en el estado, por el perfil más técnico que político de Víctor López. Pero los jaloneos por la posición pueden generar otra sorpresa.

Aquí la definición depende más que nada del nivel del “padrino” de cada pretenso.

Está de por medio el rescate de la ASE, para convertirla en la piedra angular del sistema anticorrupción, si es que este proyecto va en serio y no sólo como un andamiaje hueco para disfrazar la impunidad indignante.