Suárez Andujo, cacique de ANUR

Se aferra al cargo y evade la obligación de transparentar 600 MDP

La Asociación Nacional de Usuarios de Riego incubó el huevo de la serpiente de la corrupción causando inexplorados daños patrimoniales a la nación al suministrar agua a zonas prohibidas del estado, operado por funcionarios y exfuncionarios de los módulos de riego y políticos que se mecen al compás de la impunidad y la inobservancia del buen derecho.

En Sinaloa, más 120 mil hectáreas están siendo explotadas ilegalmente mediante distorsiones a la ley federal de derechos y el contrabando de agua aterrizó con fuerza durante la funesta travesía de Quintín Suarez Andujo como presidente de la Asociación Nacional de Usuarios de Riego.

Aunque el periodo regular que señalan los estatutos del organismo nacional es de una duración de dos años en el cargo, Suarez Andujo extendió hasta cuatro años su estancia y se asoma a una nueva reelección colocando asesores a modo y sabor que le cepillan las cuentas en las que esconde el destino que se ha dado a los fondos de la organización.

En el llano social los usuarios desconocen el uso que se le da a alrededor de 600 millones de pesos que en cada ciclo productivo ingresan a la  ANUR y cuyos destinos no se ven en la fisonomía de drenes, canales y obras hidráulicas de los módulos de riego.

Originario del municipio de Ahome, Suarez Andujo le ha dado un manejo tóxico al trato con los productores privados y sociales y de la mano de los módulos de riego y la Comisión Nacional del Agua-CONAGUA- pudrieron más de 400 hectáreas de terrenos parcelarios ubicados en la desembocadura del dren Juárez, ya que no dragaron oportunamente esa descarga de agua por donde escurren las aguas residuales de la ciudad de Los Mochis.

Esas tierras afectadas por inundaciones de aguas negras fueron a principios de los noventas fértiles predios algodoneros en donde la fibra cosechada rivalizaba en calidad con las de otras naciones y ahora solo sirve de punto de anidación de patos y garzas que realizan paradas en sus travesías en la región norte de Sinaloa.

NEGOCIO OSCURO: DAN RIEGO FUERA DE DISTRITOS DE RIEGO

Otro punto crítico se lee en la historia de despojo que se escriben con el contrabando de agua para uso en zonas fuera de los distritos de riego del estado Sinaloa.

En el ejercicio de distorsión de la ley nacional del agua el anterior coordinador de CONAGUA en el Pacífico Norte, Saúl Sánchez Félix, fue advertido con puntos y comas del desvió del vital líquido a más de 120 mil hectáreas diseminadas en el estado y operadas ilegalmente a través de los módulos de riego en favor de especuladores y políticos especialistas en rodearle a la legalidad. No hizo nada para detener este fenómeno ni tampoco fue enjuiciado. Fue omiso y cómplice.

Luego de su turbulenta travesía por CONAGUA, Saúl Sánchez Félix fue abortado del proyecto federal aplicado en Sinaloa y en su relevo llegó José Rosario Peñuelas, quien ha recorrido un tramo de apenas un año y tampoco ha tenido los arrestos para arrancar el motor de encendido de la ilegalidad.

De hecho, el ahora titular de CONAGUA regional no ha diseccionado el montaje que han construido funcionarios de la dependencia y su papel como policía del agua sigue siendo en blanco y negro, pues no se le ha dado color a la lucha anticorrupción que fertiliza el robo cometido en contra del patrimonio nacional.

El robo del recurso hídrico, a través del contrabando fuera de las zonas de riego, se realizan utilizando permisos de otras parcelas en zonas prohibidas por no estar dentro de los distritos regulados. Es decir, la concesión de agua esta desvirtuada para ensanchar bolsillos particulares y reducir los ingresos a las arcas gubernamentales.

Operar de esta manera seria como utilizar concesiones del servicio urbano de Culiacán en otras ciudades, lo que resulta ilógico y sobre todo, ilegal.

Tomando en consideración que el permiso de agua está colocado en 100 pesos por hectárea como mínimo, es un hecho que los ingresos legales del país se ven mermados en la medida de la corrupción que se aplica en connivencia de la ANUR con la dependencia federal y distritos de riego.

Si en Sinaloa se vende riego por cuenta de Suárez Andujo en 120 mil hectáreas, el desvío es de 12 millones de pesos en cada ciclo de producción y tomando en cuenta que en Sinaloa son dos ciclos productivos el menos cavo económico a la federación sería de 96 millones de pesos durante los cuatro años de la actual dirigencia de la ANUR.

Se trata de un enorme negocio de muy pocos, lo que explica la terquedad de Quintín Suárez en mantenerse en el cargo, que hasta la fecha ha escapado a la mira de políticos y líderes agrarios en cacería permanente de negocios como el que acapara el representante de la asociación de usuarios del agua.

La hoja de ruta de los funcionarios de los módulos de riego, Comisión Nacional del Agua y ANUR tiene como cuadrante las operaciones de traspatio, haciendo manejos en lo oscuro sin descuidar la retaguardia a través de funcionarios federales dispuestos a tenderles la mano para seguir robándole al país.

Todos están dispuestos a ser engrasados. Desde el más pintado hasta el más descolorido, con pleno conocimiento del Organismo Cuenca Pacífico Norte, que se supone defiende los intereses federales en Sinaloa.

La ANUR surgió de un contrasentido porque inicio jugándole las contras a la CONAGUA y ahora juegan en el mismo tejado para buscar controlar con destino oscuro los ingresos ilegales del uso del agua.

En el país los estados que conforman a la Asociación Nacional de Usuarios de Riego son principalmente Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Tamaulipas, Coahuila, Veracruz, Tabasco, baja california norte y sur, entre otros y aglomera a poco más de 500 módulos de riego de distintos tamaños, que operan alrededor de 4 millones de hectáreas de zonas de riego y todas ellas tiene la obligación de amamantar la burocracia de la ANUR mediante el moche forzado de 120 pesos por hectárea para las funciones del organismo.

De estos ingresos Quintín rinde cuentas claras y sostiene una representatividad más apreciada fuera de Sinaloa que en su terruño. No es profeta en su tierra, pero no lo necesita con sus utilidades.

Mientras la ANUR fertiliza sus finanzas mediante cuotas impuestas innecesariamente porque opera con corazón prestado, ya que no tiene razón de ser debido a que no participa en la defensa de la agricultura.

Los problemas del riego se resuelven entre los módulos, las redes mayores y la representación del Organismo de Cuenca, sin necesitad de ninguna otra organización, que como en el caso de la ANUR sólo es recolectora de cuotas a cambio de nulos servicios y solapadora de negocios corruptos con el recurso natural, propiedad de la nación.

CNC QUIERE HACERSE DE LA ANUR; KORENFELD APOYA A QUINTÍN

En Sinaloa está el caso de la Liga de Comunidades Agrarias pelea por codicia en contra de la mencionada asociación que controla como director Suárez Andujo. Los dirigentes cenecistas pujan porque la ANUR explique el sentido de su acta de nacimiento y las razones por las que los agricultores privados y sociales tienen que sostener su burocracia, ya que es como sostener un cadáver improductivo que no le da respiración al bolsillo de cada uno de los productores.

El directivo que trata de mantener en el estado un bajo perfil para no ser atacado en su parcela, asegura protección dentro y fuera de la CONAGUA, afirmándose en esta dependencia que uno de sus más importantes aliados es el todavía influyente ex director de esa dependencia encargada del agua, David Korenfeld.

Desde el cuadrante de los productores la Asociación de Nacional de Usuarios de Riego opera con sabor a fraude.

También despide una apariencia con tufo de estafa y solo sirve para trasquilar la economía de quienes hacen producir la tierra para volver ricos, riquitos y ricotes a los integrantes del consejo de administración de este organismo tripulado por Suarez Andujo.