Sinaloa y Trump

 

La semana pasada, en la frontera estadounidense, fue detenido un embarque de más de cien toneladas de aguacate michoacano pues, supuestamente, incumplía los requisitos para su internación a ese país.

Supuestamente.

Lo menos que debemos de hacer en Sinaloa es poner las barbas a remojar, si bien Trump en unos pocos días se ha consolidado como un excelente chivo en cristalería, al punto que hasta los propios gringos están anticipando un atentado, tampoco podemos atenernos a la buena suerte, es decir, repito: o ponemos las barbas en agua o mandamos un gatillero a Washington. Lo último francamente no me convence, nuestro enviado puede querer aprovechar la ocasión para de una vez “llevar algo” y nos lo van a torcer; creo que nuestros vecinos nos van a volver a sorprender en caso de que se deshagan de Trump, me huele a diagnóstico siquiátrico desfavorable para el paciente, algo así como “Atrapado Sin Salida”, aquella memorable película que catapultó a Jack Nicholson; no estaría nada mal, que el ahora presidente acabara en una  celda con camisa de fuerza y electrochoques antes y después de cada comida, sé que puedo sonar cruel pero admitámoslo, a Trump lo podremos acusar de muchas cosas pero de simpático nunca.

Organismos como CAADES y gobierno del estado, deben avocarse y anticipar posibles conflictos que afecten a nuestras exportaciones agrícolas, aunque si nos remitimos a las experiencias de los últimos veinte o treinta años, más vale y nuestros valles los habilitemos como canchas de ulama para ofrecer solaz y esparcimiento a los turistas, porque los éxitos de nuestras autoridades y de los supuestos líderes de los hombres del campo, apenas han logrado una senaduría, diputaciones sobre todo locales y, claro, alcaldías, todo esto con costos a cargo del sector y de la economía regional: desaparecieron varias actividades agroindustriales que ahí la llevaban en cuanto a integración vertical, como las industrias arrocera y la aceitera. Y esto es más que nada respecto a los privados, porque fregado, lo que dice fregado, el sector social que ahora dedica tres meses del año a la siembra de maíz y los otros nueve a suplicar le paguen…en el mejor de los casos. Esto apunta a que no muy lejos estaremos produciendo puro nopal.

Son muchas las personalidades públicas, que insisten en advertir no debemos confundirnos sobre nuestro enemigo real, el mal gobierno, no Trump, los gringos o el oro de Moscú…y sí, no les falta razón.

Jodidos y agujereados del medio, solía sentenciar mi santo padre (QEPD)…bien merecido por pendejos, era su colofón.

Jorge Aragón Campos

Jorge Aragón ha ejercido el periodismo radiófonico, televisivo y escrito. También ha publicado novelas, ensayos y artículos científicos. Sus columnas tocan temas que van desde lo político hasta lo cultural.