SAGARPA, brazo agrario del PRI, en lugar de la CNC

 

Levanta nuevo censo de productores y familiares adultos para asegurar controles sobre la clientela rural en 2018

Ante el descrédito y la pulverización de las organizaciones sectoriales del Partido Revolucionario Institucional, el gobierno de Enrique Peña Nieto utiliza a la SAGARPA como nuevo brazo operador de la estrategia política en el campo y comunidades pesqueras.

A través de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Naturales, Pesca y Alimentación, está levantándose un nuevo censo poblacional de productores agrícolas, pecuarios y pescadores, incluyendo sus familiares en edad adulta y de votar, a fin de manejarlos como clientela política cautiva en los comicios del próximo año para elegir ayuntamientos, congreso local, diputados federales, senadores y presidente de la república.

El plan perverso tiene el mismo trasfondo de explotar los problemas sociales con promesas de soluciones a través de la burocracia federal.

Como ocurre con los programas a cargo de SEDESOL, a través de los cuales los gobiernos federal y estatal ofrecen remedios a cuentagotas a cambio de que los receptores de la ayuda se presten a la entrega del voto al PRI, con la nueva oferta de SAGARPA se pretende que se actualice el censo de los pobres del campo.

El aparato gubernamental en pleno tendrá el mismo enfoque en este y el próximo año, pero con mayor énfasis en las de mayor contacto con los grandes sectores sociales. Además de SAGARPA y SEDESOL, son la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), Secretaría de Gobernación, Secretaría de Relaciones Exteriores, para atraer el voto de los mexicanos en el extranjero o en proceso de repatriación; y la Secretaría de Economía, así como los gobiernos estatales en manos de priistas.

CALZADA, EN CAMPAÑA PERSONAL Y DEL PRI TRAJO “CARNADA”

La SAGARPA tiene una misión política y claramente partidista en este año previo a la sucesión presidencial.

El titular de la dependencia, José Calzada Rovirosa, está desempeñando una tarea con claras intenciones de protagonismo político, incrementando la difusión de su imagen, sin apego a la línea de austeridad que dice promover el presidente Enrique Peña Nieto.

Una de las directrices de la entidad normativa del campo y la pesca, es atraer a la población dedicada a las actividades económicas primarias, con nuevas promesas de rescate financiero, que son señuelos para captar votos y luego olvidar los compromisos.

Con ese fin se levanta en el campo un nuevo padrón agropecuario y pesquero con fines partidistas, a fin de alimentar los listados de ciudadanos susceptibles de ser atraídos con el ofrecimiento de “ahora sí” una justa solución a sus necesidades. La “carnada” son más de 600 millones de pesos que adeuda la federación a los productores.

Se trata de un “gancho” oportunista, ofreciendo una vez más las respuestas largamente diferidas consistentes en la capitalización de ejidatarios, pequeños propietarios y pescadores, relegados por sistema impuesto desde el salinismo en la entrega de apoyos y compensaciones oficiales que se volvieron derechos privativos de los aliados políticos, dentro y fuera del gobierno.

En su reciente visita a Sinaloa, el secretario Calzada Rovirosa, en abierta campaña de posicionamiento de su imagen, sorprendió por la movilización de una parafernalia costosa, que desmiente los esfuerzos de austeridad del gobierno peñanietista, sólo para la difusión a nivel nacional del falso mesianismo del queretano como factor de solución de los viejos reclamos del campo sinaloense. En todos los noticieros de prensa escrita, radio y televisión de la capital del país, además de la cobertura estatal, se difundió con costo millonario el tierno paternalismo oficial del secretario hacia los productores.

Calzada Rovirosa tiene un claro proyecto político, que por lógica debe contar con la anuencia de su jefe en Los Pinos, para crecer su figura política y filtrar versiones de que el titular de SAGARPA puede ser al menos el próximo dirigente nacional del PRI o de plano una pieza de recambio donde lo necesite su partido en el 2018.

Como gobernador de su estado, no supo evitar la alternancia a favor del PAN, lo que implica su falta de control político hasta en su tierra y a pesar de sus grandes recursos financieros. Sin embargo, persiste en la demagogia como recurso político dentro del Revolucionario Institucional.

Así se manifestó en Sinaloa, al prometer que -ahora sí- ya estaban en la caja del gobierno los recursos para pagar deudas con los productores agrícolas, de maíz, trigo y algunos de sorgo, que datan de 2015 y 2016.

Esta afirmación es en realidad un juego inmoral de Calzada con las necesidades de los productores que viven una crisis financiera por el incumplimiento de los compromisos del régimen priista con ellos.

Lo que no se sabe de los 600 millones de pesos es si han sido “jineteados” por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público o son parte de un subejercicio intencional de la SAGARPA.

En cualquiera de las dos circunstancias, la morosidad se debe a insensibilidad oficial hacia los sectores productivos de los alimentos básicos, a una ineficiencia operativa que el actual titular de Agricultura no ha sabido resolver, sino es que a otra manifestación de las prácticas corruptas que se han manifestado en el campo sinaloense a partir de la llegada de Rolando Zubía y Cruz Alberto Uc Hernández a la delegación de SAGARPA.

Las expectativas con el actual delegado, Patricio Robles, son igualmente desalentadoras, porque éste realiza con lentitud el levantamiento del censo familiar con fines políticos, mientras que la desesperación de sus víctimas las hace más vulnerables a convenios que pueden quitarles no solo la libertad de votar, sino de rentar o malbaratar su tierra ante los protegidos del gobierno.

ENSEÑÓ EL DINERO Y LUEGO PUSO PRECIO A SU GENEROSIDAD

El truco que prepara SAGARPA es obvio. No hay ningún problema para que bajen los recursos que aún adeuda el gobierno a los campesinos rezagados en la lista de acreedores por su nula influencia política y porque la CNC dejó de representarlos.

Los líderes, los colosos del sector, los políticos metidos a productores y asociados con los propios funcionarios federales, no tienen rezago alguno. Ellos están al día en sus cobros gracias al derecho de picaporte, propio o de sus gestores.

El requisito que ya estableció Calzada para entregar el dinero que deben a los campesinos es que termine de realizarse ese enésimo padrón de productores, pero ahora incluyendo a esposa, hermanos e hijos en edad de votar, “para el momento en que alguno o algunos de ellos” requieran de un programa federal o estatal para algún apoyo especial de autoempleo o de capitalización.

Estos trámites ya son explicados en los centros de atención de SAGARPA. Se trata de levantar un censo “de lo más moderno”, deben explicar los burócratas, que incluya como requisito, además del acta de nacimiento, la credencial de elector, la CURP y el comprobante de domicilio, la identificación infalsificable que ofrece la retina o iris de los ojos.

Los campesinos están hartos de los cíclicos padrones de la secretaría del campo y de la pesca, porque ésta ordena un nuevo censo poblacional cada vez que impone condiciones para un nuevo programa de aparente y dudoso beneficio.

Las listas de empadronados en la dependencia, que se significa por ser la más reacia a la modernidad y la transparencia -porque favorece la corrupción-, se amontonan en cajas de cartón, en las oficinas regionales de SAGARPA.

Por el muto burocrático en torno a los esquivos recursos pendientes de llegar al agro, los productores que esperan el reparto de los 600 millones de pesos no saben a ciencia cierta cuando recuperarán ese dinero devaluado por los fenómenos financieros, siempre en su perjuicio, para los cuales carecen del blindaje que sólo está al alcance de los grandes empresarios del negocio agrícola y su fauna política y gubernamental de acompañamiento.

LOS DOS CUÑADOS, ROBLES Y HABERMANN, OPERAN LA ESTRATEGIA

Los dos cuñados que manejan en familia los programas del sector, el delegado federal Patricio Robles y el secretario de la SAGyP con Quirino Ordaz, Juan Habermann, actuarán de consuno para avanzar en las directrices que vino a impartirles Calzada a los funcionarios que sirven a los dos gobiernos priistas, el federal y el estatal.

Que dos parientes cercanos dirijan la política agropecuaria y pesquera en Sinaloa, es algo inédito e inaudito. Es una decisión que tomó el gobernador del estado sin consultar a ningún asesor ni revisar expedientes.

La formación del bloque familiar al frente de la Sagarpa y la Sagarpita se debió a la conveniencia política, a instrucciones de la cúpula federal para operar el laboratorio electoral del PRI en el campo sinaloense, con el fin de influir en lo posible en el resultado de los comicios del año próximo en la entidad, donde ya se vivió la experiencia de una elección de estado.

RÉPLICA DE LO QUE INTENTAN CON LA FUSIÓN OCULTA SEDESOL-PRI

Es una réplica de la operación de dependencias de gobierno claves por su importancia en los programas sociales de fomento y asistenciales, orientadas mediante un código secreto a operar en favor del maltrecho PRI en las próximas campañas electorales.

En el campo se copia lo que la Secretaría de Desarrollo Social y su homóloga estatal pretenden realizar mediante la instalación de la ex dirigente priista Rosa Elena Millán Bueno en esta dependencia local.

La línea, a pesar de mantenerse oculta, es evidente. En los gobiernos federales del PRI y del PAN, los programas sociales han sido impulsores del voto a favor del partido en el poder. Es una costumbre de entenados políticos.

Esta vez, la obvio se exalta hasta el descaro, al nombrar secretaria de esa cartera a la ex dirigente priista, con antecedentes en la forma de operar la ayuda federal con fines de partido y de imantar el voto ciudadano.  Lo que hace la SAGARPA no es nuevo, pero será la primera vez que haya manifiesta intención electoral a través de una dependencia de gobierno, debido a la pérdida de liderazgo de la CNC y la inexistente fuerza de las organizaciones de izquierda.

ENTONCES, ¿A QUÉ VINO CALZADA ROVIROSA?

La pregunta obligada es ¿a qué vino entonces el secretario de Agricultura a Sinaloa? A trazar la ruta priista.

Trajo más promesas que hechos concretos. Más de lo mismo que dejó su predecesor en el cargo, otro ex gobernador sin convicción social, Enrique Martínez, pero sí de apasionada defensa de su partido.

Con las circunstancias señaladas en torno a los motivos de la visita de José Calzada Rovirosa, que vino a mostrar carnada partidista, maquillando el texto de su discurso mentiroso con los fines políticos para operar las acciones de gobierno con una clara dirección hacia el tricolor, partido que necesita de toda clase de salvavidas para escapar a su desastre próximo.

Y el desfile de altos funcionarios que vienen a hacerle gordo el caldo que sólo es para Quirino Ordaz, ¿a quién beneficia realmente? Está visto que a Sinaloa no, ni al progreso ni al empleo o a la justicia.

La prioridad de los gobiernos priistas, el federal y los estatales, no es otra cosa que la sucesión presidencial y la renovación del Congreso de la Unión, no importa si deban pagarlo con municipios o legislaturas locales.