Réquiem político para David López Gutiérrez

 

La llamada del diputado federal David López con el hoy candidato del PRI al gobierno del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza, primo del Presidente Enrique Peña Nieto, fue una hecatombe política para el oriundo de Guamúchil, Sinaloa. Todo indica que la filtración vino desde los Pinos.   Las infidencias y la cizaña que allí expresó en contra del Secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong,  fueron suficientes para que desde Bucareli desmantelaran la red de negocios políticos que David López estaba construyendo en beneficio de su proyecto político.

El golpe fue seco y el línea de flotación. Hoy el navío político de López Gutiérrez hace agua. El cese del delegado federal de Desarrollo Social, Regino López Acosta, y la del delegado de la PROFECO, Jorge Alan Urbina Vidales, sobrino carnal de López Gutiérrez nombrado también de forma inopinada “coordinador” de comunicación de las más de 50 delegaciones federales en Sinaloa, corroboró el alejamiento de los afectos del Presidente Peña Nieto  por el ex comunicador de los Pinos.

En política no hay coincidencias. Luis Miranda el hoy Secretario de Desarrollo Social vino a Sinaloa a descabezar el cartel político de David López. Miranda es uno de los políticos más cercanos a Peña Nieto y fue Subsecretario de Gobernación con Osorio Chong, con quien hoy hace equipo. Miranda actúa con la venia de los Pinos. No se manda solo.

La imposición nepotista de un personaje menor como “coordinador” de todas las delegaciones federales provocó enconos soterrados en la clase política local e intrigas palaciegas.  El sobrino de David López de mediocrísima carrera en el servicio público venia de cargar el maletín de Abraham Velázquez, dos veces secretario de Comunicaciones y Obras Publicas en Sinaloa. Para desempeñar tan importante tarea, lo habían nombrado secretario técnico de ese ministerio local.

López Gutiérrez había sido relevado del importante cargo de la oficina de comunicación social de la presidencia, acaso por la impericia e incompetencia para manejar las nuevas formas de comunicación política  que corren en los tiempos de la era digital y las redes sociales. Acostumbrado no a comunicar, si no ha cooptar medios de comunicación a través del dinero público, el hoy diputado reveló su carácter provinciano al haber sido incapaz de diseñar una estrategia de control de daños que parara la caída del Presidente Peña Nieto en términos de aprobación ciudadana que hoy rosa el 88 por ciento de rechazo, según la última encuesta publicada por el periódico Reforma.

Despedido de los Pinos por incompetente, López Gutiérrez fue premiado con una diputación federal plurinominal y la coordinación de los diputados federales sinaloenses. Hace muchos años que no presenciábamos una camada de diputados más anodinos e improductivos. Encabeza la lista de mediocridad legislativa el mismo López Gutiérrez que ni por asomo ha tomado la tribuna en algún tema relevante en la política nacional y mucho menos la presentación una iniciativa de ley.

Una sola alocución pública en la tribuna legislativa no se le conoce al veterano político. Y esa medianía ha sido contagiada a todo el cuerpo legislativo federal sinaloense, excepciones hechas del Senador Aarón Irízar López que ha tenido una intensa labor legislativa en el Senado de la Republica, al igual que el Senador sin partido, el hiperactivo Manuel Cárdenas Fonseca

Hoy es ya evidente el repudio que siente la clase política priista por David López. Su grosera intervención para descarrilar a candidatos locales fructificó a partir de la relación directa que gozaba con Peña Nieto. La primera humillación fue obligar a todos los pre candidatos a firmar un acuerdo de unidad en donde de antemano se estaban plegando al dedo elector de los Pinos. Todos firmaron bajo la presión presidencial ejercida a través de López Gutiérrez.

Para los anales de la política local quedó registrada la llamada con uno de los secretarios técnicos del presidente, en donde el hoy defenestrado se regocija presumiendo que el ex gobernador Malova a instancias suyas fue a los Pinos a garantizarle a Peña Nieto que sacaría la candidatura del hoy gobernador Quirino Ordaz Coppel. Sin embargo cumplido el objetivo todo parece indicar que su influencia política en Sinaloa se ha reducido a la nada, ya que no pudo colocar a ninguno de sus lugartenientes en la estructura de primer nivel del gobierno estatal.

El experimento político de suyo fallido de enviar a Sinaloa a políticos sin el menor arraigo social en nuestro estado es síntoma de un desconocimiento de la historia política reciente, en donde queda claro que toda política es local. Y pensar que porque sacaron la elección a gobernador es un éxito que presumir, será un error de juicio, porque las condiciones del estado se prestaron en virtud de la cerrazón del PAN para hacer una alianza ganadora con el ex candidato del PAS Héctor Melesio Cuén, que siempre estuvo arriba en las encuestas.

Fueron las circunstancias del escándalo nacional que provocó la maquinación contra la diputada cosalteca del PAN relacionada -se dijo- con el Chapo Guzmán las que sirvieron de pretexto para dinamitar la alianza con el Partido Sinaloense de la que salieron beneficiados no solo el PRI-PVEM sino también los diputados Roberto Cruz Castro y Zenén Xóchihua, con sendas diputaciones pluris.

El triunfo del PRI en los pasados comicios fue un “accidente”, más que producto de una estrategia política. Que no se equivoquen.

Todas las encuestas al día, indican que el Secretario de Gobernación Osorio Chong será el candidato del PRI al gobierno de la Republica lo que no garantiza el triunfo desde luego , por ir no solo abajo en las encuestas tanto de Andrés Manuel López Obrador , como de Margarita Zavala, sino porque la marca PRI esta devaluada en el ánimo nacional; sin embargo en su carácter de candidato le tocará palomear la lista de diputados y senadores en el 2018 y muy difícilmente tendrá ánimo de escoger por ninguna vía, como candidato al senado al sedicente e intrigante David López Gutiérrez.  Réquiem político: que descanse en paz.