La ASE, cueva de Alí Babá

Cualquier semejanza con la realidad no sería mera casualidad. Emma Guadalupe Félix Rivera, responsable de la Auditoría Superior del Estado, se juega su futuro, nadando entre pestilentes aguas, ora, otra vez, en calidad de cómplice.

De la semejanza: Alí Babá es un personaje de ficción descrito en el cuento de aventuras Alí Babá y los cuarenta ladrones de Las mil y una noches.

Son legendarios el “ábrete sésamo” y el “ciérrate sésamo”. En la historieta, Cassim, el avaricioso hermano de Alí Babá, se quedó encerrado al olvidar la fórmula para salir de la cueva en la que los ladrones escondían el producto de sus hurtos y muere asesinado.

Pero lo que relatamos aquí no es un cuento. Es la realidad. Ahí, en el olvido, de sus responsabilidades, podría quedar enclaustrada y sujeta a proceso Emma Guadalupe Félix Rivera, integrante del gabinete de Mario López Valdez, a quien ahora, por ley, le toca “investigarlo”.

Emma Guadalupe Félix fue la favorita de Malova como titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas. Fue una de las simuladoras en el combate a la corrupción del gobierno de Mario López Valdez.

Ante ella los diputados del PRI y del PAN y de otros partidos descargan sus exigencias de investigar a fondo a Malova y a funcionarios de su gabinete.

Bien. La rueda de la fortuna de las complicidades se fracturó. La no aprobación de las cuentas públicas de Mario López Valdez comenzó a actuar como bumerang contra esos  aliados e impulsores de la candidatura de Malova en el 2010, cómplices pasajeros vestidos ahora con el ropaje de justicieros anti-corrupción.

La fractura pone en riesgo un proyecto gatopardiano: mantener el control de la Auditoría Superior del Estado, con la empleada favorita de Malova como titular. Ese es el plan que amenaza con quebrarse. Que los mantiene inquietos. Desesperados.

Emma Guadalupe Félix Rivera conoció por su cercanía con Malova y su estatus de “experta en asuntos jurídicos” en la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas de las denuncias penales enderezadas por la Auditoría Superior del Estado contra funcionarios del gobierno de Mario López Valdez.

La responsable ahora de la Auditoría Superior del Estado intimó con los casos de corrupción como el de las  “NaloPatrullas”, 90 patrullas compradas por el “padre económico” de Malova, Leonardo Félix Gutiérrez por 50 millones de pesos.

Conoció de las denuncias penales interpuestas por el fallecido ex titular de la ASE, Marco Antonio Fox Cruz, en torno a la compra del avión Falcon, aeronave adquirida sin licitación por 1.8 millones de dólares, y la compra de mil juegos de placas a la empresa china Cangnan Riwong por la cantidad de 331 millones de pesos.

En la transacción figura el ahora ex diputado del PRI, Marcial Liparoli.

La responsable de la ASE, en su estancia en la Unidad de Transparencia y Rendición de Cuentas, revisó y archivó 13 denuncias por el uso de documentación falsa en la adquisición de bienes y servicios, que salieron relucir en la primera auditoría practicada al ejercicio del primer semestre del 2011 del gobierno malovista. No exigió jamás a la Procuraduría de Justicia del Estado actuar contra los responsables de estos ilícitos.

Supo de otras 11 denuncias interpuestas por la ASE ante la PGJE al cierre del 2011 y de que abrió otras 7 más en el primer semestre del 2012. Emma Guadalupe Félix Rivera trató los casos pero no presionó a la Procuraduría, en su calidad de titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la UTyRC, para llevar a la cárcel a los autores de los delitos.

En total, ya en el 2015, se registraban contra el gobierno de Sinaloa  88 denuncias canalizadas a la Procuraduría de Justicia de Sinaloa, pero solo un 20.5 por ciento de los casos habían sido consignados. De la Unidad de Transparencia solo partió el ejercicio de la simulación o el desenfado.

En la no aprobación de las cuentas públicas del primer semestre del 2016, ya con la filtración de Emma Guadalupe Félix Rivera en la ASE, salieron a flote pasivos sin fuente de pago por más de 4 mil 500 millones de pesos, que reflejan una escandalosa corrupción: el saqueo descarado del presupuesto estatal y de créditos contraídos.

De los nuevos millonarios del sexenio, de su enriquecimiento inexplicable, se guarda total reserva en el Congreso Local.

No en balde en el PAN previamente se reservaron el año pasado algunas candidaturas a diputaciones y alcaldías para los amigos de Malova y no gratuitamente Rosa Elena Millán Bueno, operadora de Malova en sus primeros 3 años de gobierno y presidenta estatal del PRI en el 2016, repartió también candidaturas a diputados locales y alcaldes a connotados malovistas, todos dotados con cualidades para encubrirlo.

Atributos de los que goza también Emma Guadalupe Félix Rivera, metida en la ASE, especie de símil de la Cueva de Alí Babá, en cuyo interior cocina su destino, precisamente ella, la favorita del ex gobernador Mario López.

Emma podría tener la misma suerte de Cassim, el hermano de Alí Babá… políticamente.

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.