Inmaculados llegarían a trabajar con Quirino

Los nuevos nombres que suenan para ocupar cargos en la administración de Quirino Ordaz Coppel confirman el recicle de viejos compromisos y artificiosos funcionarios señalados por casos de corrupción. Tres ejemplos del norte de Sinaloa pueden ser claves en el análisis. Ramón Ignacio Rodrigo Castro, Policarpo Infante Fierro y Daniel Guadalupe García Castillo. En todos se nota la mano de los antidiluvianos procedimientos dinosauristas del PRI…

Para describir la historia política del Municipio de Ahome no se puede dejar en el olvido el famoso caso de los Nachocheques, que no solo hundió al tricolor en la elección donde Mario Zamora Malcampo fue víctima de sus propios fantasmas y del hartazgo priista por los dedazos, sino que abrió el poder municipal al PAN y al primer alcalde de esas siglas Francisco Salvador López Brito. El enorme escándalo de Nacho Rodrigo provocó el descontento de los ciudadanos y la negativa en las urnas contra los candidatos del revolucionario institucional. Su historial es tremendo y está lleno de denuncias, pero por ellas jamás ha pasado por un ministerio público. Los conoce solo por su paso como Sub Procurador de Justicia en la zona norte de Sinaloa. Su nombre completo ya llegó a los oídos y escritorio del Gobernador Quirino Ordaz Coppel, solo su negro expediente no. Es Ramón Ignacio Rodrigo Castro, quien también fue Delegado en la entidad de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas,(CDI) con sede en la Ciudad de Los Mochis. Su expediente es claro. Se le acusó de desvió de recursos a favor del Partido Revolucionario Institucional para la campaña a Gobernador de Renato Vega Alvarado en 1992. En el ambiente electoral de 1995 esta denuncia se calentó para lograr que con el disgusto social logrado, Nacho Rodrigo y sus ‘Nacho cheques’ contribuyeran a la alternancia y al término del partido hegemónico en Ahome. En el año 2000, su imagen luego perjudicó la campaña de Francisco Labastida Ochoa al aparecer a su lado en un spot televisivo, cuando el primero buscaba la Presidencia de la República en contra del Panista Vicente Fox Quezada. Aun así, dice, lo contempla Quirino…

El ex alcalde Policarpo Infante Fierro tiene varios señalamientos desde su paso por la alcaldía de Ahome.  Se le señaló por haber recibido fuertes cantidades de dinero de una familia dedicada al negocio de los combustibles y al intentar poner una estación de servicio sobre el bulevard Centenario en Los Mochis le daría todas las facilidades en pago a los apoyos recibidos en campaña. Más tarde en su encargo como Director de Cobaes los señalamientos no pararían. Tras su salida, y verse involucrado en escándalos de espionaje telefónico donde exhibía su apoyo al candidato Jesús Vizcarra Calderón rumbo al Gobierno estatal, el arribo de Mario López Valdez lo metió en dificultades con la justicia. Tras las revisiones de la ASE las denuncias ante la Procuraduría General a cargo Marco Antonio Higuera emprendería la cacería que por poco lo pondría del otro lado de las rejas. Su experiencia como abogado lo salvó de pisar la cárcel, a pesar de las órdenes de aprehensión que estuvieron disponibles y vigentes. El ex alcalde Policarpo Infante Fierro “arregló” su situación jurídica a medias con una negociación en el pasado proceso electoral federal donde apoyaría a Bernardino Antelo Esper, candidato del gobernador Malova.  Se le perdonaría por su respaldo una orden de aprehensión, pero que le quedaría otra pendiente. Más tarde la negociación concluía, pero la duda se mantiene por siempre por desempeño irregular de la función pública y peculado…

El caso del hijo del eterno líder cetemista Nicolás García Castillo, Daniel Guadalupe García Castillo es aún más escandaloso. Su paso por la administración del ex alcalde Arturo Duarte García registró complicidades desastrosas que lo ubican como el operador más importante del peor atraco en la historia de las arcas de Ahome. Sus maniobras en el Comité de Compras y Adquisiciones y su acuerdo de reserva de miles de claves catastrales ante la coordinación de acceso a la información y transparencia, favorecieron el negocio millonario de la empresa “Defensores Estrategas Fiscales del Noroeste”. Además su actitud al impulsar su imagen personal con dinero público al implementar un programa de cobro de rezagos hacía pensar en una traición de altos niveles. Sí, el entonces Director de Ingresos del Ayuntamiento de Ahome Daniel García violaba la constitución. Se mantenía en las catacumbas operando los mecanismos de un posible arribo a una candidatura en el 2014.  El ex funcionario municipal usó sin permiso, recursos públicos para impulsar una promoción personalizada en pos de figurar en un proyecto político que apuntaba estar sostenido en la Dirigencia Regional zona norte de la Confederación de Trabajadores de México (CTM). El despliegue propagandístico y publicitario corría por todo el municipio, tal como lo hiciera el ex Presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa, quien mandó miles de cartas a los contribuyentes del servicio de administración tributaria (SAT) y por lo cual el Consejo General del entonces Instituto Federal Electoral ratificó que con ello violentaba la Constitución nacional. La historia de Ahome corrió por los mismos pasillos. García León personalizó cartas enviadas a los morosos del pago del predial urbano y las distribuyó con la aparente excusa de la ignorancia, pero con la todavía más fuerte estampa de la sospecha y la felonía…