Espantosa violación a los Derechos Humanos en Sinaloa…

Disculpe usted señor presidente de la CEDH

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?. Disculpe por despertarlo de su galáctico sueño o de su retorcida simulación de su realidad virtual, José Carlos Álvarez Ortega, presidente de la CEDH.

Levantados y desaparecidos. Fosas clandestinas. Muertos con huellas de torturas. Acusaciones directas contra policías por “levantones”. Y lo que faltaba: niños de las Escuelas de Tiempo Completo, son sacados, al mediodía, de los planteles, todavía, negándoles las raciones alimenticias, por ser pobres, por no pagar la “tarifa Frías”, instituida como cuota para el suministro de la comida del mediodía

Los niños pobres de más de mil ETC son discriminados. Criminalizados por su baja condición económica y social. Los centros del saber, las escuelas, las han convertido en negocios, en rentables restaurantes.

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

Menores de edad y jóvenes entre los 18 y 30 años, desempleados, sin ninguna expectativa de vida, marginados, sin atención gubernamental, son reclutados en colonias, ejidos, pueblos y rancherías por emisarios del crimen organizado, y dotados de pertrechos militares, de pistolas, fusiles AK-47 y

M16, ametralladoras M240, y expuestos a ser acribillados por la Marina, ejército mexicano y los cuerpos policiacos estatales y municipales.

¿Y la Comisión Estatal Derechos Humanos?

Crece en Sinaloa la lista de niños huérfanos y de viudas, sin ningún apoyo gubernamental. Ellos son víctimas directas o colaterales de la guerra contra el narcotráfico, clon, símil, de la estrategia fallida contra los cárteles de la droga del panista Felipe Calderón Hinojosa.

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

En Sinaloa sí se tortura. Es la cruda y lacerante realidad. Realidad bruta, violenta. Cadáveres aparecen por doquier, en baldíos, calles y carreteras, entre el monte, agujerados por las balas, quemados o con huellas de tortura en rostro, brazos, manos, dedos, genitales, pies. Los muertos sin cabeza, mutilados de brazos o piernas, testifican el martirio, el suplicio.

Familiares de víctimas señalan a policías municipales y estatales de haber desaparecido a sus hijos, esposas o hermanos, cuyos cuerpos aparecen después destrozados o de plano nunca aparecen. Otros no tienen empacho en declarar o revelar que sus parientes “andaban en malos pasos” y que se los llevaron “los del grupo contrario”

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

En Sinaloa policías y cárteles y ahora la Marina y el ejército tienen “autoridad” para asesinar a diestra y siniestra, si  preocuparse de ser investigados mucho menos llevados a la cárcel. La Ley de la Impunidad rebasa cualquier precepto Constitucional. El “ojo por ojo y diente por diente” rubrica el cobro de facturas legales o las venganzas en el bajo y alto mundo del hampa.

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

A principios del 2011 humildes madres de familia del norte de Sinaloa emprendieron una batalla legal para proteger a sus hijos contra actos de discriminación dado que eran sacados de las Escuelas de Tiempo Completo por no pagar los alimentos que deberían de ser suministrados en forma gratuita, de acuerdo a la norma del PETM.

Las denuncias de discriminación sacudieron la estructura de la SEPyC y el programa alimentario de las Escuelas de Tiempo Completo: salió a relucir que el proyecto se había mercantilizado

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

La CEDH reconoció la discriminación de los niños y ordenó proporcionar alimentos a todos los niños pagaran o no pagaran la “Tarifa Frías”, pero nadie le hizo caso, reculando y recomendando a los padres que les proporcionan lonche a sus hijos para introducirlos en las ETC.

Los atropellos a los niños pobres continúa. En el 2017 el problema subsiste. Los alumnos que no pagan la cuota alimentaria en las Escuelas de Tiempo Completo son discriminados, tratados con desdén, sacados de los planteles mientras los otros niños cuyos padres sí tienen dinero para pagar paladean las raquíticas raciones de comida que les venden en los restaurantes escolares.

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

Organizaciones de la sociedad civil detectan fosas clandestinas. Desentierran cadáveres. Rebasan en sus investigaciones a la PGJE y a la PGR y localizan huesos o cuerpos putrefactos. Exacto: familias con hijos, hermanos o esposas o esposos desaparecidos se organizan para localizar a sus parientes.

¿Y la Comisión Estatal de Derechos Humanos?

Usted disculpe José Carlos Álvarez Ortega, presidente de la CEDH ¿Cree usted o no que es momento para dejar de dormir? ¿Cree usted o no que es tiempo de dejar a un lado la simulación y enfrentar la realidad en materia de violación a los derechos humanos que lacera a la población de Sinaloa?

 

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.