El malagradecido de Trump

Sin duda Trump es malagradecido: no agradeció a Peña Nieto que lo invitara a venir a México cuando su campaña había caído y hasta le dio trato de Jefe de Estado y nuevo impulso, que desafortunadamente lo llevó a la Casa Blanca.

Sólo busca su interés de presidente, y que Estados Unidos y el mundo rueden. ¿Cómo van a importarle México, los migrantes, los daños que nos cauce con desaparecer el TLC y el baldón de su ridículo y xenófobo muro.

Ni tratar a México y a su presidente con desprecio y amenace las bases del mundo libre con ligereza inconcebible y haberse ganado el repudio mayoritario de la comunidad universal.

De ahí que el presidente de la Cámara de los Comunes John Bercow anunció que no permitirán que hable en el parlamento británico al visitar Londres, invitado por la primera ministra Theresa May, y 3 jugadores de los Patriotas de Nueva Inglaterra, que ganaron el Superbowld, no irán con el equipo a saludar al discriminador la Casa Blanca.

La Corte de apelaciones frenó su veto migratorio para personas de 7 países islámicos. Él desafió: “Nos vemos en el Tribunal Supremo”. Mas esto  tardará, pues por ahora no le conviene llevar el caso a la Corte, porque hace poco murió un magistrado, y necesita designar uno a su gusto, ya anunció su nombre, pero debe esperar que el Congreso lo apruebe.

El impresentable se jacta en decir que enviará sus tropas a México a combatir a los narcos; mejor que lo haga contra los mafiosos de su país que venden enervantes a millones de drogadictos. ¿Qué ellos no son delincuentes?

Por otra parte, Féderic García, presidente del Consejo Ejecutivo de Empresas Globales, dice que es inviable la desintegración comercial de América del Norte que busca Trump; éste no les preocupa, a lo sumo se estarán expectantes y 50 de aquéllas no dejarán México.

“Wall Street Journal” reporta que muchas manufactureras de EU resisten sus presiones y mantienen sus planes de venir a México, pues les genera ahorros y costos más bajos.

Claro, disgusta a Donald que en los últimos 10 años México haya duplicado el envío de vehículos a su mercado y que lideree el top 5 entre productores de partes automotrices.

Otro revés para el impresentable es que el embajador de Canadá Pierre Alarie declaró que si EU deja el TLC, su país y México lo conservarán como acuerdo binacional y darán más vida al Tratado Transpacífico (TPP) reducido a 11 países porque Trump sacó a EU en una de sus primeras acciones.

Y dejó campo libre para que lo domine China, con la que EU tiene deudas billonarias en dólares, que si se las hiciera efectivas metería en jaque al ignorante y arrogante magnate, quien además puso más distancia para un posible arreglo con Corea del Norte y sus bombas nucleares, por ser del área de Beijin.

En otras cosas, el Departamento de Estado dio bajísimo nivel a la visita del canciller mexicano Luis Videgaray.

No hubo imágenes del secretario Rex Tillerson con él; sólo un vocero interino del Departamento, Mark Toner leyó unas líneas sobre lo tratado: “Tuvieron una conversación constructiva sobre los temas de colaboración EU-México que incluyen procuración de justicia, migración y seguridad. Acordaron que el secretario Tillerson visitará la Ciudad de México”; lo hará este miércoles.

Fue muy distinto el trato de Tillerson a la canciller canadiense Chrystia Freeland, quien lo visitó el mismo; mientras Videgaray dijo que tuvo una “reunión constructiva”, ella desenvainó la espada y advirtió que si EU impone impuestos a exportaciones de su país, Canadá le dará una sopa de su propio chocolate.

Eso prueba que a Trump hay que frenarlo con sus propias argucias, con determinación y firmeza, como dice Peña Nieto, y ojalá así lo haga.

Por lo pronto, Trump desató redadas contra indocumentados mexicanos en California, Texas, Virginia, Florida, Kansas y Nueva York. En contrapartida, los mexicanos bajaron sus copras en los comercios gringos fronterizos: en la garita Tijuana-San Isidro el cruce de autos cayó 80 por ciento; igual en Ciudad Juárez-El Paso y el resto de la frontera.

El gringo déspota empieza a entender que la división de poderes es un gran obstáculo para su autoritarismo con los pesos y contrapesos de la democracia. Tiene un Congreso de mayoría republicano, plegado a él, pero a veces legisladores de su partido se le oponen.

Por ejemplo, 3 senadores se opusieron a ratificar a Rex Tillerson, por sus nexos con Vladimir Putin, como secretario de Estado; precisó que el vicepresidente Mike Pence (que constitucionalmente preside el Senado, aunque falta a veces por su otra responsabilidad) desempatara la votación con su voto de calidad.

Los jueces son otro fuerte contrapeso para el sátrapa y la última salvaguarda para que no involucione tanto la democracia gringa que se vuelva irreconocible.

Qué puede esperarse de quien gran parte de su fortuna proviene de casinos de Nueva Jersey, dominados por las mafias criminales, acostumbrado a sacar raja de todo, como en una empresa suya que fábrica ropa marca Donald Trump Signature Collection y compra en el Estado de Hidalgo embarques de telas.

Con la mexicana Premium Brand Footwear creó una fábrica de zapatos en Tulancingo para beneficiarse del libre arancel para  importar textiles de México con el TLCAN, que –arguye- perjudica a EU, pero él sí se beneficia.

No extrañó, pues, que criticara a la firma  Nordston Inc. por retirar de sus aparadores la línea de vestir de su hija Ivanka, cuyas ventas cayeron 37%. Que Ivanka venga  a Tepito, a ver qué logra.

Conclusión obligada: El aprendiz de dictador no reconoce fronteras para sus caprichos; poco a poco le van apareciendo y llegará el día en que lo paren en seco. Igual debe hacer el gobierno mexicano, si quiere salir airoso del bache actual, el mayor en la relación de los dos países desde cuando nos robaron más de la mitad del territorio.