Consejo de Seguridad en Sinaloa: las trampas de la ciudadanización

El jurista y periodista Ernesto Villanueva, uno de los personajes públicos más informados sobre el tema de la transparencia y rendición de cuentas y políticas públicas en país, escribió un artículo para el periódico Noroeste  (12/02/17 ) donde denuncia la falsedad en la conformación ciudadana del Consejo Estatal de Seguridad Publica en Sinaloa (falsedad que en Proyecto 3 hemos denunciado durante meses), todo ello a contrapelo de la complicidad omisa de la línea editorial de Noroeste, que se resiste a criticar abiertamente a uno de sus columnistas, quien a la vez es presidente ciudadano del mencionado consejo, el Dr. Ambrosio Mojardín y que sirvió como tapadera del desastre que en materia de seguridad pública dejó el gobernador Malova, ya que solamente en el rubro de homicidios doloso el fanfarrón de Los Mochis implantó un récord histórico de más de 8 mil crímenes (no 7 mil como incorrectamente consigna otro de los alcahuetes de ese consejo, el también “columnista”, Ernesto Hernández Norzagaray).
Ya en distinto artículo habíamos evidenciado el entreguismo de ese consejo al gobierno cuando, tratando de dorar la píldora al público, propusieron una terna al gobernador Quirino Ordaz Coppel, para que este nombrará al Secretario Ejecutivo del Sistema de Seguridad Publica y en la terna incluyeron a un ex subordinado del actual gobernador, en la persona de Rigoberto Mojardin, ex subsecretario de Administración cuando Quirino fue Secretario de Administración y Finanzas en la gestión de Jesús Aguilar Padilla; sin embargo, ante ese atropello, Noroeste y sus columnistas estrellas (Terán, Rojo, Santamaría, Hernández) hicieron un sospechoso mutis para proteger a Ambrosio Mojardín del evidente entreguismo “ciudadano”. Mojardín es parte de ese roster de columnistas ex universitarios que tomaron por asalto la linea editorial de Noroeste y que mantienen al rotativo en el quicio de la bancarrota ética y económica.
En otro artículo periodístico, el experimentado periodista Alejandro Sicairos, había llenado de infundios al licenciado Jorge Julián Chávez Murillo, ex consejero del Consejo Estatal de Seguridad, sosteniendo Sicairos que la Notaría que hoy ejerce Chávez Murillo, se la ganó por en virtud de sus buenos oficios a favor del gobierno y ponderó en ese mismo artículo las virtudes de Ambrosio Mojardín y poniéndolo como ejemplo de probidad

“ciudadana”. Quienes conocemos la dilatada vida pública y larga carrera jurídica de Chávez Murillo a favor de las mejores causas ciudadanas, tanto en Patronato de los Bomberos, como en el Banco de Alimentos, en detrimento de su mismo tiempo profesional, advertimos con claridad la injusticia en contra de Chávez Murillo.
Sin embargo, Sicairos ha dado marcha atrás al apoyo otorgado a Ambrosio Mojardín  (es de sabios rectificar) y en Noroeste (14/ 02/ 17) , el periodista en su artículo titulado “El CESP en la era de Mojardín”, afirma que Mojardín “es la pieza perturbadora de CESP, de cuya estructura se queja por ser pro quirinista, señalando Sicairos (lo que aquí hemos denunciado también) que Ambrosio Mojardin le alzó la mano a Rigoberto Monjardin,”  legitimando el primer disimulo de participación ciudadana”. “El CESP, con la actual estructura pro quirinista soportada por Ambrosio Mojardín Heraldez y Rodrigo Monjardín Zazueta, no es garantía de neutralidad, mucho menos de efectividad”.

En otro párrafo de su artículo, Sicairos se pregunta: “¿por qué no llevar el procedimiento con la coordinación ciudadana de Ricardo del Rincón? Y el periodista se responde: “Es obvio: Ambrosio Mojardin ha emparejado el terreno para que emerja quien desee el gobernador y no quien tenga el mejor perfil y el aval ciudadano para desempeñar un cargo de tal envergadura”. En otro apartado de su artículo, Sicairos remata lapidario en referencia a Mojardin: “ahora para completar la obra y ganarse alguna recompensa, rehabilitará el circo de la falsedad gubernamental, para que se escenifique allí la comedia del Fiscal General del Estado”.
Pero veamos también parte del artículo de Villanueva titulado: Fiscalía General del Estado.
“He leído como se ha procesado el tema de la reforma de la Procuraduría General del Estado. Casi todos lo ven como un proceso “de ciudadanización” y por ende, una panacea. Por supuesto no sé si esas reflexiones abrevan de la ignorancia o de la colusión” (es evidente la colusión, digo yo).
En otra parte de su artículo Villanueva sostiene: “El artículo 57 fracción primera de la Ley Estatal de Seguridad establece que el gobernador es el Presidente del Consejo Estatal de Seguridad … De las propuestas que realicen las organizaciones el Presidente del Consejo Estatal (es decir, el gobernador) hará la designación de los nueve consejeros ciudadanos…”
Y luego se pregunta Villanueva: “¿Alguien cree con dos dedos de frente que el gobernador del estado seleccionará -porque es su atribución- a ciudadanos que garanticen conocimientos en la materia, critica razonada e independencia de criterio? ¿Ha visto que alguien vaya y, más en el ejercicio del poder público, contra su propio interés? En el mejor de los casos, habrá una representación de independientes siguiendo la vieja conseja de Don Jesús Reyes Heroles, el gran ideólogo del PRI: “Lo que resiste apoya”. Es decir, tener algunos críticos legitima la decisión con la tranquilidad de que no son mayoría y generan una ilusión óptica en la percepción ciudadana” (hasta aquí la cita).
Ilusión óptica que hizo posible que el actual Consejo de Seguridad actuara con el mayor de los cinismo para simular una representación y un compromiso ciudadano del que siempre careció y carece, actuando en los hechos como una triste caja de resonancia del gobierno de Malova y hoy se preparan para recetarle al respetable la misma medicina.
Lo lamentable de todo es que hoy que el periódico Noroeste, por boca de su director Adrián López Ortiz, en declaración hecha en Mazatlán este domingo 12 de Febrero, definió al periódico como un vector de participación ciudadana, dejando de lado la crítica precisa y fundada que dos de sus columnistas produjeron en contra de la vergonzosa simulación del presidente Ciudadano del Consejo, el columnista Ambrosio Mojardín, poniendo al descubierto una clara agenda política y económica a favor del gobierno y la oligarquía sinaloense, cuyos empleados y familiares están sentados en el fraudulento consejo ciudadano; pero a pesar de la demagogia periodística que López Ortiz produjo en su propio periódico, que no aguanta el mínimo análisis objetivo sobres los hechos aquí vertidos, más que en el delirante mundo de los hechos alternativos y la posverdad, muy a tono con lo predicado por el Hitler Neoyorkino.
Para mayor abundamiento de las trampas declarativas de Ambrosio Mojardín, quien en noticia publicada en Noroeste ese mismo 12 de febrero y a pregunta expresa de un periodista respecto a la salvaguarda de eventuales conflictos de interés, el tramposo consejero declaro: “No, no hay mecanismos para detectar conflictos de interés”. Una enorme mentira, porque si existe ese mecanismo, que consiste en constatar las currículas de los postulados y su participación en los centros de poder. Y eso fue precisamente lo que no quiso hacer cuando avalaron a Rigoberto Monjardín como presidente Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad, quien había sido subordinado del Gobernador.
Un dato adicional, pero revelador: El próximo Presidente o Coordinador “ciudadano” será Ricardo Jeney del Rincón, nieto de Jorge del Rincón, uno de los accionistas de Noroeste, cuyo Presidente del Consejo de Administración es Carlos del Rincón Jarero, hijo del referido. No son pocos los eventos, incluso en campaña, donde se vio a Jorge del Rincón en amena convivencia con el gobernador Quirino Ordaz Coppel. ¿Coincidencias o diosidencias de la divina providencia?
Con el dato anterior, con los hechos duros de la realidad comprobable y no de la especulación periodística, la palabrería de López Ortiz se difumina con la brisa pegajosa de la demagogia mediática barnizada de periodismo independiente y plural. Dos golondrinas no hacen verano.

A otro perro, con ese hueso.