Cada quien su Constitución

A cien años de la promulgación de la Constitución de 1917, cada quien celebró a su manera la vigencia o la necesidad de cambiar este texto fundamental del país que ha vivido tan sólo en los últimos 20 año, 334 reformas, 147 de las cuales se han realizado en los cuatro años de gobierno de Enrique Peña Nieto cuando se modificó el artículo 27 constitucional para abrir los recursos naturales del subsuelo a la inversión privada.

En el Teatro de la República de Querétaro, se reunió la “república de la clase política” para llenarse de autohalagos, marcar la “defensa” del gobierno de Enrique Peña Nieto frente “a la amenaza de nuestros vecinos”, como afirmó el mandatario de Morelos, Graco Ramírez, presidente de la Conago.

Sin sociedad civil, sin ninguna mujer en el estrado, bajo estrictas medidas de seguridad, el presidente de la República y los representantes de los poderes Legislativo y Judicial, junto con los integrantes del gabinete, gobernadores y mandos militares lanzaron discursos y retórica sin problematizar.

Para el presidente Peña Nieto, los cambios en la Constitución corresponden a una sociedad distinta a la de 1917 y que el texto fundamental del país “promueve el diálogo y el entendimiento”, algo que su gobierno no practica, según cientos de ciudadanos que salieron a marchar en contra del gasolinazo, las reformas estructurales o los intentos de privatizar el agua, como ocurrió este 5 de febrero en Mexicali.

En el Zócalo de la Ciudad de México confluyeron distintos contingentes de organizaciones ciudadanas y apartidistas, encabezadas por los promotores del Nuevo Constituyente y opositores a las reformas estructurales y al nuevo gasolinazo.

Ahí estuvieron el sacerdote Alejandro Solalinde, colectivos de derechos humanos, el actor Daniel Giménez Cacho, contingentes de Mexicali, de Hidalgo, de Chihuahua, de la disidencia magisterial que se han expresado a favor de una Nueva Constitución.

En Chiapas, integrantes de la CNTE, así como organizaciones campesinas, indígenas y empresarios convocaron al Congreso estatal para exigir la abrogación de las reformas estructurales del gobierno peñista porque “borraron prerrogativas y derechos históricos” establecidos en el texto original de 1917.

Desconocimiento de la Constitución

Una encuesta realizada por la UNAM reveló que el 84 por ciento de los mexicanos considera que la Constitución se cumple “poco o nada”, mientras que el 56.1 por ciento reveló desconocer los aspectos fundamentales de la Carta Magna y 52.7 por ciento desconoce el año en que se aprobó.

La Tercera Encuesta Nacional de Cultura Constitucional, elaborada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM entre 1,200 personas entrevistadas en sus viviendas, reveló también que el 46.6 por ciento dice que los miembros de una comunidad tienen derecho a tomar justicia por propia mano y 27.3 por ciento afirma que un funcionario público puede aprovecharse de su puesto si hace cosas buenas.

Nueva Constitución de Ciudad de México

Este mismo día se promulgó la recién redactada y aprobada Constitución de la Ciudad de México a las 8 de la mañana del domingo en presencia del jefe de Gobierno, Miguel Angel Mancera, del secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, del senador con licencia Alejandro Encinas, presidente de la Asamblea Constituyente, y sin ninguna mujer en el estrado para destacar los trabajaos de este documento “progresista y de avanzada”.

Encinas detalló que este nuevo texto constitucional se construyó con el consenso y la amplia participación de las fuerzas políticas. La Ciudad de México se define ahora como “intercultural, pluriétnica, asume el respeto a los derechos humanos, a la no violencia, a la función social, a la democracia directa, a la igualdad sustantiva, la dignidad del trabajo, el acceso a la justicia y el cuidado al medio ambiente”.

Para Porfirio Muñoz Ledo, veterano promotor de un nuevo texto constitucional y redactor de la nueva Carta Magna capitalina, el desafío es lograr que los preceptos se hagan realidad.