Agoniza Hospital del IMSS

Omisión criminal del Delegado del IMSS en Sinaloa Ariel Almeida y de varios funcionarios a nivel nacional ponen al borde del colapso al HGR 1 de Culiacán

 

El dictamen llegó a sus manos el 10 de marzo del 2016. No había duda, la estructura del edificio del Hospital General Regional Número 1 de Culiacán estaba agonizando.

Ariel Leyva Almeida sabe del peligro inminente. Una carga viva extraordinaria o un sismo podrían desencadenar una nueva tragedia. No apto ya para ser hospital.

A pesar de la urgencia por la prioridad roja y la recomendación del reporte del formato para la evaluación del dictamen técnico, que indicaba que las condiciones estructurales, muros, losas de entrepiso y/azotea ameritaban una descalificación automática y se recomendara realizar un peritaje especializado, mientras que la cimentación presentaba asentamientos, humedad o salitre que no garantizaban la seguridad estructural, todo se mantuvo igual y bajo una reserva criminal.

El entonces nuevo Delegado tenía unos días en el mando y ya ignoraba una situación delicada que lo ponía muy lejos de una validación dentro del sistema nacional de certificación de establecimientos de atención médica que en Sinaloa prácticamente solo tienen hospitales privados.

El extenso y determinante expediente de la compañía “Construcciones y Diseños Copérnico SA de CV” elaborado por el DRO 011 Armando Zambada Abitia le hervía en las manos y solo dio lugar a una mala práctica del funcionario: archivar los resultados aún y con todas las recomendaciones que prevendrían una condición de riesgo para médicos, pacientes, visitas y todos los trabajadores.

Por el contrario en lugar de reforzar la estructura la orden sería embellecer el edificio y salir de la situación de crisis por la muerte de varios menores en la sala de cuneros de ese nosocomio.

Caos

Las grietas, corrosión, humedad y diversos líquidos que habitan las entrañas del Hospital General Regional Número 1 de Culiacán ubicado en el bulevar Francisco Zarco y Jesús G. Andrade de la capital de Sinaloa tienen en agonía su esqueleto.

Sus estertores sotaneros se ambientan en medio de líquidos cansados de rayos X, restos de alimentos perecederos de su cocina, fugas constantes de aguas negras, muestrario de aguas residuales de hemodiálisis y fauna nociva. Una joya de la insalubridad.

La Coordinación estatal de Protección Civil y la Comisión Federal y estatal para Protección contra Riesgos Sanitarios de seguro ya se sumaron a las malas prácticas de los funcionarios de ese hospital. ¿Qué dirán sus peritajes si es que los tienen?. Si no están coludidos ¿Qué le impide actuar?.

Eso sí, existen una cadena de complicidades en donde, de ocurrir una desgracia, el principal culpable sería el Director General del Instituto Mexicano del Seguro Social Mikel Arriola y todos sus órganos de control.

No habría más.

Los resultados

“Es particularmente importante que un hospital sea una edificación resistente y habitable para salvaguardar a médicos, pacientes, familiares, trabajadores y demás visitantes al establecimiento. Para garantizar esto, los directivos se aseguran de contar con un dictamen estructural vigente emitido por un Director Responsable de Obra, corresponsable en seguridad estructural o perito verificador autorizado por la reglamentación local”. Así es en teoría, según la página 27 del expediente. En la práctica se contradice. El dictamen fue desconocido y se mantuvo en secreto.

En el documento en poder de “Proyecto 3, Voces que rompen el silencio”, se establece que el resultado del análisis estructural con base a la inspección visual y evaluación de condiciones, es que “el bien inmueble no es apto para el uso solicitado” (HOSPITAL), pero deberán de atenderse recomendaciones prioridad roja. Es decir atención inmediata.

Así el documento precisa que se deberá de “reforzar losa del sótano (con vigas-IPR 10” 22.3 KG/M) para disminuir el claro de 7 metros aproximadamente a 3.50 metros”.

La antigüedad del edificio y la corrosión de los trabes requieren de cuidado pronto.

También dice, se debe “reforzar con cubreplacas y encamisar vigas y columnas dañadas o demoler y reponer losa de concreto en estado (prioridad roja), descubrir acero, cardear, limpiar con solventes químicos ( prioridad roja), eliminar costras y escaras, cubrir con esmalte alkidálico o similar, reponer recubrimiento en acero descubierto”.

Recomendaciones que la fecha no han sido atendidas a pesar de la prioridad roja.

El expediente

El dictamen estructural que le encargaron a la empresa Construcciones y Diseños Copérnico SA de CV consta de alrededor de 140 páginas de las cuales 46 reúnen la información técnica, 68 los anexos fotográficos generales y el resto de un anexo con la propuesta de fortalecimiento del cuerpo C.

El informe lo solicitó el entonces Director del HGR 1 Doctor Gilberto Amézquita Romero y es un recuento de los problemas que a la fecha ya deberían de haberse atendido.

“No se nota a simple vista fallas de cimentación, pero suponemos que debido a los altos contenidos de cal en los sustratos subyacentes y aledaños, debe, estar también corroído el acero de refuerzo”, se concreta en la página 28.

Con respecto a las columnas: “A cada 7.50 mts.(en área bajo elevadores de urgencias que presenta fallas por corrosión de acero; angular cubreplacas y solera aproximadamente en el año dosmil ya presenta evidentes daños por corrosión, además de algunas grietas y acero de refuerzo con costras y escaras al descubierto, en los niveles superiores no se encontró fallas ni desplomes”.

Los trabes del sótano, que son vigas de concreto que sirven para reforzar la construcción, indica el estudio que se encontró un “tablero de trabes resaltadas hacia abajo de una losa maciza de concreto ( aproximadamente 0.25 mts bajo losa) con fallas evidentes, grietas y con muchas reparaciones anteriores…”

Además en esa zona se detectaron “concretos especiales, forrado con angulares y solera de un cuarto con visible daño por corrosión en acero de reparación, además de acero de refuerzo bastante dañado con costras y escaras que no garantizan ni la tercera parte de la sección de acero neta proporcionada”

En la revisión de los niveles de las bóvedas del cuerpo (ala norte) a pesar de tener un buen estado de mantenimiento existe una cotidiana sobrecarga que en algún momento de crisis podría volver peligrosa esa área.

.. únicamente se encontraron concentraciones de carga viva fuera de lo común en área de laboratorio cerca de 300 personas aglomeradas en los pasillos de laboratorio de análisis clínicos”.

No todo es desastroso en la supervisión de las inclinaciones y desplomes no se percibieron elementos considerables, pero sí pequeñas fisuras en todas las losas con filtración de humedad y grietas en losas por todos los elementos principales, columnas y trabes.

Lo más grave es que en la examinación de los materiales de construcción se checaron elementos de soporte y subestructura con esclerómetro (instrumento de medición de resistencia), “encontrándose valores bajos de resistencia, concretos de cerca de 60 años con resistencias menores a las proporcionadas, se anexa reporte de laboratorio”.

Según ese estudio efectuado en las losas del sótano de urgencia por “Integral Opus SC, Consultores en Ingeniería Civil”, de seis puntos analizados solo cuatro estuvieron por encima de los 200 kilogramos por centímetro cuadrado de resistencia.

El cuarto de máquinas presenta “daños severos en estructura de soporte, columnas con aceros de refuerzo con bastante corrosión, concreto de recubrimiento explotado, estribos acabados por la corrosión…”

El dictamen ahí es apocalíptico (página 30):

construcción no segura y con colapso probable ante cualquier combinación de esfuerzos o ante la presencia de cargas accidentales (huracanes o sismos)”.

¿Hospital Seguro?

Dentro del reporte del formato para la evaluación del dictamen técnico se deriva que las condiciones estructurales, muros, losas de entrepiso y/azotea ameritan descalificación automática y se recomienda realizar un peritaje especializado, mientras que la cimentación presenta asentamientos, humedad o salitre que no garantizan la seguridad estructural.

Ya en el página 44 del documento se asienta la evaluación final en donde la calificación mínima aprobatoria era 65 por lo que al obtener 50 puntos el resultado del dictamen se determinó como no aprobatorio.

El informe sí es lapidario.  A ese edificio, no solo se le asocia a la desdicha de la muerte de más de veinte menores de edad por una aparente contaminación del ambiente del área de cuneros en ese hospital. Ahora se abre de nuevo una puerta a la desgracia y mismo infierno en la tierra.

Otra denuncia

La preocupación del área de seguridad e higiene del mismo instituto por los resultados del estudio de seguridad estructural reclamaron la atención del Delegado Ariel Leyva.

El 10 de marzo en las instalaciones del auditorio del HGR 1 del IMSS de Culiacán el Doctor Gilberto Amézquita Romero le entregaría el documento y sus anexos. Sería como tirarlos a la basura.

En un correo electrónico que sirve como denuncia para los órganos de control y que genera aparentemente investigaciones de parte de ellos, se establece claramente la actitud del entonces nuevo delegado.

…para el delegado lo importante era lo que se veía, lo que se podía difundir en los medios, finalmente el escandalo ya había alcanzado al IMSS y se trataba de ser mediático”.

Solo se trataba de acallar la crisis por la muerte de alrededor de 20 menores en el área de cuneros.

…realmente a Ariel lo que le importa es su grupo y la continuidad, finalmente todo lo que realizó lo hizo en remozamiento, en mejoramiento de imagen, aunque la médula, el interior y la estructura se encuentren agonizando, tal vez pensando que se irá antes de cualquier hecho desafortunado”.

¿Y de no ser así? Claro sería una omisión criminal.

¿De que habría servido ejercer más del 700 por ciento del presupuesto anual del HGR 1 y que además no alcanzó para reforzar la cimentación y la estructura del hospital?.

Omisión criminal

Ya se escribió en Proyecto 3: Lo más lamentable es que según la denuncia que llegó hasta los órganos de control del IMSS en lugar de atenderse las recomendaciones del experto en seguridad estructural solo se realizó una cirugía estética del Hospital General Regional 1 de Culiacán, como lo asentaron algunos medios y en el que se gastaron varios millones de pesos para las distintas áreas.

No hubo acciones de reforzamiento del edificio hospitalario y contrario se realizaron obras de remozamiento que incluyó instalación de pisos cerámicos en los niveles 3 y 4 del inmueble , lo que trajo consigo una mayor carga estática al recubrir alrededor de 30 cuartos hospitalarios de la torre que precisamente es la más dañada y la que alberga el mayor número de servicios hospitalarios: urgencias, quirófanos, tococirugía, laboratorio, terapia intensiva, medicina interna, pediatría, cirugía, etc.

El peligro pudiera estar latente porque en lugar de reforzar las zonas que requerían atención en las losas del sótano, se le aumenta peso al edificio del año 1960.

“La carga que se suma a la ya existente es de 20.66 toneladas, lo cual aumenta el riesgo de colapso o deterioro del edificio que cuenta con más 400 camas hospitalarias”, concluye la denuncia.

El delegado Ariel Leyva y el Director del Hospital General Regional 1 del IMSS, Sergio Osvaldo Pacheco Calderón ahora tienen la palabra.

Ambos, acostumbrados, siguen jugando con la suerte y con la vida de muchos.

Solo que hoy ya toma tintes de omisión criminal, suficiente para su destitución inmediata.