Una relación compleja

 

Este 23 de enero el Presidente Peña Nieto dio a conocer diez objetivos fundamentales para el establecimiento de las nuevas relaciones de política exterior con los Estados Unidos en materias de migración, desarrollo, remesas, comercio ilícito de armas y dinero, libre comercio, inclusión de sectores como telecomunicaciones, energía y comercio electrónico, mejores salarios, inversiones y una frontera incluyente.

Desde una perspectiva general están considerados todos los renglones que involucran una relación tan compleja como la México- Estados Unidos y como agenda para una negociación con el nuevo gobierno americano, es un buen punto de partida. Si se alcanzan acuerdos importantes en la mayoría de los renglones los inversionistas entrarán a un ámbito de certidumbre y se tranquilizarán los mercados. Podremos constatarlo en la paridad peso-dólar. En caso contrario, las consecuencias serán imprevisibles.

Desde una perspectiva general o macro puede haber lugar para el optimismo. Porque deja ver que existe un diagnóstico correcto de los temas que son importantes para México; sin embargo, las cosas podrían cambiar en los niveles más concretos o sectoriales.

La última afirmación se ilustra con el caso de Sinaloa. La entidad alcanza, en promedio, montos anuales por 1,000 millones de dólares en sus exportaciones de productos agrícolas, destinadas al mercado americano en una proporción del 98%. http://eleconomista.com.mx/estados/2012/02/14/sinaloa-exporto-923000-toneladas-productos-agricolas. Estas exportaciones agrícolas son fundamentalmente de tomate, y el resto son de chile verde, pepino, melón y berenjena. (http://www.eumed.net/libros-gratis/2013/1265/sector-horticola-mexico.html).

El objetivo vinculado a “preservar el libre comercio entre los tres países” (México, E.U. y Canadá) es crucial para los agricultores sinaloenses y cualquier afectación en el status  del tratado propiciaría resultados indeseables. Por principio de cuentas en el empleo e inmediatamente en la inversión. En efecto, la agricultura comercial atrae anualmente a 200 mil jornaleros que son los catalizadores de la dinamización de la estructura comercial del estado. Una disminución en el índice de empleo afectará inmediatamente los niveles de ventas y, en contraste, una caída de los montos de inversión.

Incluso el escenario podría ser más perverso. Un acuerdo favorable sobre este instrumento comercial no implicaría, necesariamente, un saldo positivo para la agricultura, porque las bases de votantes que apoyaron al magnate neoyorquino provenían, de manera significativa, de estados rurales, como Arkansas, Missouri y Georgia y están buscando protección de competidores externos.

Definitivamente, sin embargo, un resultado a favor de la conservación del tratado, sería un respiro para el país, aun y cuando en ello algunos sectores salieran perdiendo. Como siempre, todo dependerá del cristal con que se mire. Si el lente es grande podría ser bueno para el país; si el lente es chico podría ser malo para Sinaloa. Ojalá las noticias sean positivas para todos.