Tere Guerra: respirando temores

Los embates que la abogada perredista Tere Guerra está lanzando de forma selectiva sobre el gabinete del Gobernador Quirino Ordaz Coppel, obedece a una estrategia de llamar la atención del ejecutivo estatal sobre la eventualidad de que este gobierno realice auditorías, de mano de la Auditoría Superior de la Federación, en torno a los desvíos de recursos económicos en la Secretaría de Agricultura local, en donde su hermano Juan Nicasio Guerra Ochoa despachó como Secretario durante 6 años.

Las baterías periodísticas llenas de infundios de la ex perredista las ha enfocado en contra del Secretario particular de Quirino, Sergio Jacobo Gutiérrez, a quien acusa sin ninguna prueba de supuestas irregularidades del funcionario cuando este despacho como Director del Instituto de Cultura en Sinaloa.

El Gobernador Quirino ha declarado insistentemente que él no va a meter las manos por nadie, cuando los trabajos de auditoría federal inicien este año. Hoy como nunca, el gobierno federal, está ávido de legitimación popular para revertir los efectos del descrédito y el rechazo ciudadano, que se ha exacerbado con el famoso gasolinazo. De esta forma, la espada de Damocles en contra de Juan Guerra y su operador Juan Figueroa, brilla en el escenario político con luz propia. Los grupos de campesinos de la CNC, que hoy comanda la diputada Cecilia Moreno, son los que están agitando el expediente de un eventual desvío de decenas de millones de pesos.

Es de llamar la atención, revelador, que en uno de sus artículos, Tere Guerra haya otorgado su aval “periodístico” al nombramiento de Juan Ernesto Millán, como nuevo Secretario de Pesca en Sinaloa. Este espaldarazo de Tere Guerra a Juan Ernesto, se inscribe en un evidente coqueteo a Millán, acaso, para en su momento, el ex gobernador abogue por Juan Guerra, en una misión que se antoja imposible.

La abogada perredista fue omisa por 6 años, en sus críticas al gobierno malovistas en asuntos de interés y relevancia, por obvias razones familiares y de interés económico con el grupo político de su hermano; hoy la ex izquierdista, a toro pasado, se da a la tarea de criticar al ex gobernador López Valdez, sosteniendo, de nueva cuenta, sin probanza alguna, que el mochiteco habría empoderado al Partido Sinaloense como la segunda fuerza política local, descalificando con letras tramposas los más de 220 mil votos que esa formación política local, obtuvo en el pasado proceso electoral; por el contrario, si alguien hizo hasta lo imposible por frenar y aplastar al PAS fue Malova.

La hipótesis es absurda si consideramos en primer lugar que la opción de Malova al gobierno local, siempre fue su Secretario General de Gobierno Gerardo Vargas, a quien dejó corriera por la libre para lograr la nominación del PRI hasta el último momento en que el PRI destapó a Quirino. El ex gobernador Mario López operó jugadas políticas en apoyo a Quirino, antes, en y después de su campaña.

Frustrada en sus ambiciones políticas, la abogada perredista y laboralista, respira por la herida de sus propias limitaciones como mujer pública, ya que nunca pudo ganar siquiera una elección en su larga carrera, obteniendo en una sola ocasión una diputación plurinominal obsequiada gracias al dispendioso sistema político/ electoral. La falta de carisma y simpatías ciudadanas son siempre sus principales limitantes.

Arroz de todos los moles mediáticos y representante antes que nada de sí misma, vive pontificando, como vicaria de invisibles colectivos, las máximas virtudes republicanas, aprovechando la estrechez de miras del periodismo del sistema, que ayuno, de investigaciones y de talentos para la práctica de un periodismo exhaustivo, se decantan por el parafraseo en la declaracionitis compulsiva de la perredista

Recientemente y en su nuevo papel de adalid de las causas de las mujeres y de la equidad de género, está presionando al gobernador Quirino para que la voltee a ver y de esa forma lograr un pacto, para detener las inexorables auditorías sobre la desastrosa gestión de su hermano Juan Guerra en la sensible cartera de la Secretaria de Agricultura. Pero vanos serán sus esfuerzos, si consideramos que la aplicación de los nuevos criterios de anti corrupción, para el castigo de los delitos cometidos por servidores públicos, ya no estarán sólo en el arbitrio o las potestades del gobernador, sino que responden a un clamor ciudadano que para plácemes de la ciudadanía está a punto de ser derecho positivo y vigente en nuestro estado, por lo que no habrá columna política o diatriba pronunciada en cabinas radiofónicas que vaya a detener la tan añorada justicia político/ administrativa.

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