PAN… Malovistas contra Malovistas

Desde principios de semana, desde el Tercer Piso de Palacio de Gobierno se observó un movimiento interesante.

Algunos operadores priistas malovistas que jugaron un papel de coordinadores en las campañas anteriores empezaron a poner a disposición de Alejandro Higuera nombres y datos generales de los enlaces y “talacheros” del Partido Acción Nacional para que estos fueran “invitados” a sumarse a su proyecto.

Hasta ahí pudiera consumarse el primer pronóstico hecho desde que se inició la lucha por la dirigencia estatal del PAN. Alejandro Higuera sería el candidato del Malovismo.

Sin embargo, por los mismos días, se dio la sorpresa. Otros operadores malovistas con influencia en el PAN recibieron la siguiente indicación: El bueno será Sebastián Zamudio y por ahí hay que trabajar.

Con el resto de los aspirantes iniciales a la dirigencia estatal empezaron los cabildeos, las negociaciones y también las presiones para que no se registren.

Algunos como Juan Carlos Estrada, ex alcalde de Choix, aceptaron ir en planilla con Alejandro Higuera, a Juan Ordorica lo presionaron y le pusieron obstáculos para que completara las mil 500 firmas necesarias para el registro, amén de que se le dejó en claro que se buscaba que sólo compitieran dos candidatos, por lo que tenía la libertad de elegir a cual sumarse, etc.

Otros como Jeniffer Cruz, impulsada por su hermano Roberto, decidieron irse con Sebastián Zamudió, etc.

Lo cierto es que lo que inició como un aparente relevo de la dirigencia panista entre Malovistas contra Antimalovistas, finalmente terminará siendo un juego casero, muy al estilo de los muchos que se vieron en este sexenio, donde los contendientes eran del mismo bando, o sea del bando del gobernador Malova.

Hoy la lucha que se libra al interior del PAN ya la ganó la corriente Malovista y lo que este representa. Si gana Sebastián Zamudio, gana Malova y si gana Alejandro Higuera, también gana Malova.

¿Cuál será la cortina a tender?. Ambos juegan a negar su paternidad, pero la traen bastante bien sellada y registrada.

¿Y el PAN no ganará?.

Seguirá siendo el gran perdedor.

1.-Uno de los grandes problemas que enfrenta el gobernador Malova para pactar una salida tranquila con Los Pinos es que se le acabó su posible utilidad y los “regalos” que ofertar al PRI nacional de cara a la sucesión presidencial del 2018 .

2.-Quedarse con el control del PAN en Sinaloa sería sin lugar a dudas una ofrenda muy atractiva para el PRI e, incluso, ya algunos operadores malovistas dibujan en sus análisis el futuro inmediato del gobernador, a quien ven como el interlocutor del PRI con el PAN y quien pondría a estas corrientes al servicio del PRI-gobierno. Cuando menos así lo venden.

3.-Es por eso que desde el Tercer Piso de palacio de gobierno presionan para que solo haya dos candidatos. Sebastián Zamudio, impulsado por Adolfo Rojo y sus gente de Guamúchil, Adolfo Beltrán, de Culiacán, Roberto Cruz, Carlos Felton de Mazatlán y Edgardo Burgos Marentes, de Navolato, amén de Guadalupe Carrizoza y compañía.
¿Quién de estos personajes no huele a Malova y compañía?. Todos están impregnados.

4.-Por el lado de Alejandro Higuera sus caras visibles son Zenén Xochihua, el senador Francisco Salvador López Brito, Martín Heredia, Juan Carlos Estrada, Víctor Sarmiento, etc.
¿Quién de estos personajes no huele a Malova y compañía?. Todos están impregnados.

5.-Lo cierto es que finalmente la contienda será entre Malovistas y así lo reconocen los mismos cabezas de grupo o “talacheros” que buscan mover desde este momento a los 15 mil militantes debidamente registrados que tendrán derecho a votar el día de la elección.

6.-¿Cuál de los dos ganará?. El que reciba más apoyo económico y logístico de parte del Tercer Piso y que tenga la capacidad de movilizar a la mayor cantidad de votantes de un padrón que inicialmente se dijo se depuraría y que al final quedó igual.

7.-Lo cierto es que a Malova la urge mantener el control del PAN en Sinaloa porque puede ser su carta de salvación si lo sabe “negociar” primero con el gobernador Quirino de manera local para facilitarle su gobierno y luego con el PRI nacional ante una eventual alianza de facto PRI-PAN, como se ve venir desde estos momentos.

8.-En fin, las cúpulas panistas ya definieron y le apostaron a ganar ellos aunque pierda el partido, como ha sucedido en estos seis últimos años. La militancia solo será usada para el día de la elección.