El «pequeño Maquiavelo» de Cosalá

A la jefatura nacional del PAN de Ricardo Anaya Cortés, le está ocurriendo lo mismo que a Manlio Fabio Beltrones con la dirigencia nacional del PRI: Sus incondicionales de ayer, les están aplicando hoy las recetas de El elogio de la traición, que con tanto éxito puso en práctica en los noventa el usurpador Carlos Salinas de Gortari.

Anaya Cortes, hay que dejarlo asentado para la historia electoral, se mueve en Sinaloa al son que le toca el priista Manlio Fabio. “Son acuerdos perversos de arriba”, dicen los panistas puros.

A Manlio Fabio, los traperos lo apuñalan en Tamaulipas (“el que a hierro mata, a hierro muere”); a  Anaya, lo traicionan en Veracruz, y en Sinaloa su candidato al gobierno del estado, el empresario y ex diputado Martín Heredia se “destapó” y descaró como “agente doble” para tratar de beneficiar sus particulares intereses con base en el engaño a los electores. La máscara se le cae a girones.

Heredia es la “pieza clave” de Beltrones y Quirino Ordaz Coppel para intentar frenar una virtual derrota del PRI.

Va de ilustración: Apenas el miércoles 18, en la Ciudad de México, el candidato “independiente” al gobierno de Veracruz, Juan Bueno Torio, al que el PAN hizo tres veces legislador federal, declaró que a los más de 250 mil ciudadanos que originalmente firmaron el apoyo a su candidatura por la vía independiente, se han sumado otros tantos panistas inconformes con la decisión de Anaya de avalar la candidatura del ex priista corrupto Miguel Ángel Yunes Linares al gobierno del estado.

Parece ser la marca de la casa azul: El empresario cordovés, Juan Bueno Torio multiplicó su precaria fortuna personal al llegar al “tesoro escondido” como subdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante el gobierno del gobierno supuestamente panista de Vicente Fox, alienado y ahora alineado al Peñismo, en espera de licencias para dedicarse al negocio de las drogas (no las financieras, que de eso sabe mucho), sino de las substancias estupefacientes.

¿Cómo multiplicó el entonces panista de ocasión su fortuna? Expidiendo licencias a granel a prestanombres familiares, desde su padre, sus hermanos y hasta de la criada, para operar una rentable red de  gasolineras en el litoral del Golfo de México.

Bueno Torio, por cierto, estuvo acaramelado con el priista Beltrones, junto con Francisco Buenaventura Labastida Ochoa, en la Comisión de Energía del Senado, que avanzó en la desnacionalización del petróleo con la Reforma Energética de Felipe Calderón, que denunció en su oportunidad el tocayo y amigo del sinaloense, el mexiquense Francisco Rojas Gutiérrez, corrido de la Comisión Federal de Electricidad por Peña Nieto por oponerse a la Reforma Energética.

El elogio de la traición. Es la apología del traidor que se traiciona a sí mismo ¿Dónde aprendió Martín Heredia Lizárraga el método? Por supuesto, no de la obra de sagaces franceses que escribieron y recomendaron el manual, uno de cuyos inspiradores es Maquiavelo. La bebió del PRI y de sus amigos que se aparearon también en la campaña de Quirino Ordaz y de “panistas de abolengo” con los que convive a veces a hurtadillas y en ocasiones abiertamente.

Sin embargo, los alcances de El pequeño Maquiavelo de Cosalá, como ya se le conoce en el PRI-Sinaloa, son limitados. Su prioridad, según su hoja de vida, son los negocios, no los de la alta política, sino los de los mercaderes. Pero ahora, llegada la oportunidad, de la política servil puede hacer el gran negocio, así vaya de por medio su honra.

Actuando como sicario, Martín Alonso Heredia Lizárraga dinamitó, no por principios o valores doctrinarios, el proyecto de alianzas concebido por los panistas de base que presionaban a la jefatura nacional del PAN para impedir que el PRI retorne al gobierno de Sinaloa, aunque ya de facto detentaba el poder con Malova, con disfraz de panista o gobernador ciudadano.

Martín con familiares, amigos, socios y compadres en el PRI vio entonces la oportunidad de  “colarse” en los ánimos de los dueños del PAN Nacional interesados en vender la plaza Sinaloa o catafixiarla por otros estados. O bien para dejaran en paz al ex gobernador de Sonora, Guillermo Padres Elías ¿Y qué si el PRI vuelve a palacio de gobierno en Culiacán? Pues es una oportunidad reencontrase con sus viejos amigos y cobrar la traición al PAN en contratos, concesiones, licencias y todo lo que pueda favorecer sus negocios y los de su familia, principalmente.

Muy bien, también, para la posición trapera de Ricardo Anaya, del PAN, nacional, metido en eso del “acuerdo perverso cupular” con Manlio Fabio Beltrones para no hacer olas en Sinaloa, aunque hay quienes, panistas puros, ya los agarraron in fraganti y optaron por otras opciones mandando al demonio al propio Martín Heredia, al que le ven circular por las venas su sangre priista y traicionera.

Ya hay en los municipios quienes decidieron entrarle solos, de lleno, y de frente, contra los candidatos a alcaldes del PRI, despertando la ira de Martín Heredia.

Bien. Martín Heredia no es aquel famoso luchador Mil máscaras. Sólo tiene una que usa en el carnaval mazatleco y precisamente en las marismas del puerto se la está quitando para entregarse apasionadamente al Rey Momo Quirino Ordaz Coppel.

El actual candidato a gobernador de Sinaloa por el PAN, Martín Heredia Lizárraga, fue uno los alcaldes preferidos del ex gobernador Renato Vega Alvarado y de su secretario general de Gobierno, Francisco Frías Castro, precisamente en Cosalá, tierra en la que desde aquel régimen de gobierno posó sus antenas el área de inteligencia la Sedena por ver mucho movimiento de dinero “bajado de la sierra” en negocios de “prósperos” empresarios.

De militante del PRI Martín abandonó hipotéticamente ese partido en el 2010 para apoyar a Mario López Valdez en la alianza PAN–PRD–PT. Le servía a Malova con el antifaz de panista y a seis años de distancia de aquel ejercicio electoral le sirve ahora a Quirino Ordaz Coppel.

No hay duda pues: Ricardo Anaya, con la injerencia de las “familias custodias” del PAN –Manuel Clouthier Carrillo y Jorge del Rincón Bernal, Emilio Goicochea Luna, entre otras, decididos a ganar perdiendo, alineados al proyecto PRI-Enrique Peña Nieto, negoció su derrota en Sinaloa y colocó a Martín Heredia Lizárraga como candidato a gobernador para facilitarle la campaña al priista Quirino Ordaz Coppel.

Heredia es el “rival panista” que se mueve en las áreas de marcada influencia electoral de las fuerzas democráticas reales que le disputan el poder al PRI y a Quirino y a sus “socios” del PAN, al Grupo Sonora y a los emisarios del estado de México. La consigna para él es debilitarlas. Mermarlas. Se desplaza en la estrategia  del tricolor sin probabilidad ni posibilidad de triunfo electoral.

Repetimos. Heredia perteneció y pertenece al PRI, concretamente al grupo del ex mandatario estatal, Jesús Aguilar Padilla, pero en el 2010, falsamente se convirtió al panismo que le cedió una diputación federal. Se alejó “estratégicamente”, en teoría, de Aguilar, para no perder la “posición de influencia” en el sur de Sinaloa, pero bajo las siglas del PAN, al lado de Malova, sin perder su relación con Jesús Aguilar.

El hermano de Martín, Jesús Antonio Heredia -El Chiquis-, está casado con la ex diputada federal del PRI, Francisca -Paquis- Corrales, curiosamente integrante de equipo político de Jesús Aguilar, operador de Quirino Ordaz.

Martín Heredia, en el PAN, y Francisca Elena “Paquis” Corrales, del PRI, fueron diputados de la misma legislatura federal, domeñada por Manlio Fabio Beltrones Rivera, actual dirigente nacional del PRI. Los dos convergían y concurren aún con tres personajes: Jesús Aguilar Padilla; el ex diputado Heriberto Galindo Quiñones, y el actual diputado federal David López Gutiérrez, quien fuera jefe de comunicación social de la Presidencia de la República.

“La Paquis” Corrales es candidata a diputada local plurinominal. Así, en la derrota la familia gana. Gana el hermano de Martín, Jesús Antonio Lizárraga, hombre de todas las confianzas de Aguilar Padilla, y que acompañó a su carnal en su “precampaña” en pos de la candidatura del PAN.

La negociación de la derrota es muy clara….

Álvaro Aragón Ayala

Conductor del programa de radio Ruta Mexico y analista politico en Radio UAS, Diario de Sinaloa y Director Ejecutivo de Proyecto 3.