El País: dinero mata Periodismo

Este semana (4 de mayo) se van cumplir 40 años de que nació el diario español El País. En cuatro décadas, este rotativo pasó de ser el ejemplo del diarismo en lengua española a convertirse, tras el escándalo de los Papeles de Panamá, en un paradigma de censura.

Recuerdo en la fundación y los primeros años de La Jornada, cómo El País era el modelo a seguir. Incluso su manual circulaba por la redacción como una especie de Biblia periodística. Personajes como Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Fernando Benítez o el mismo Carlos Payán, ponían al rotativo ibérico como “el diario de referencia” de nuestra lengua.

No era para menos, en ese momento decir El País era sinónimo de independencia y de buen periodismo. Lamentablemente, hoy las cosas han cambiado. De sus 15 miembros del Consejo de Administración, ninguno es periodista en activo y por lo menos 10 son especialistas (incluso especuladores) financieros o próceres del neoliberalismo (como el expresidente mexicano Ernesto Zedillo).

De ser un diario independiente surgido tras la muerte de Francisco Franco en España (aunque a su propietario inicial ya se le asociaba a la sombra del caudillo, como diría Martín Luis Guzmán), inició una rápida expansión que a continuación se presenta.

Cronología de grupo PRISA

En 1958, Jesús de Polanco creó Editorial Santillana que rápidamente creció, sobre todo en América Latina.
En 1972, tres años antes de fallecer Franco, Polanco junto con otros accionistas, constituyó Promotora de Informaciones SA (PRISA).
En 1976 nació el diario El País.
En 1983, tras una serie de divergencias entre accionistas, Polanco obtuvo la mayoría de las acciones y en 1984 fue nombrado presidente.
En 1984 PRISA se convierte en accionista minoritario de la cadena SER. En 1985, adquiere un 35% más y ya en 1991 se hace con el 25 % que poseía todavía el Estado español.
En 1989, se le concedió a Prisa “Canal Plus” la tercera licencia de televisión privada, en España.
En 1992, el grupo adquiere la Cadena Antena 3 Radio, principal competidora de la cadena SER.
En noviembre de 1993, PRISA creó Unión Radio, empresa que asumió la gestión de Antena 3 de Radio y la Cadena SER.
En 2003 comenzó a operar Digital+ y sus cadenas de televisión de paga, en asociación con Warner.
El 4 de marzo de 2016, El País, anunció su inminente transformación en “un diario esencialmente digital”.
En México, PRISA se asoció con Televisa (en 2003 uno de los años de mayor expansión) para operar la división de radio y desde 2013, la cadena española está asociada a la familia Maccise del estado de México, una de las más cercanas al presidente Enrique Peña Nieto y poseedora de medios escritos y audiovisuales. También es propietaria de la edición mexicana de la revista Rolling Stone.
Hasta aquí la cronología del rápido crecimiento de PRISA y El País. Hay muchas inversiones más en América Latina, Portugal y Europa, pero sería imposible enumerar todas sus adquisiciones.
Censura y despidos

En días recientes, el país ha sido duramente criticado por prácticas corrientes de ética dudosa como la censura, por la construcción de titulares que no corresponden a la noticia y por sacrificar la objetividad en la información a sus intereses empresariales.

Pero quizá el golpe más fuerte ha sido que Juan Luis Cebrián, actual presidente de Grupo PRISA y de El País, ha sido vinculado a “Los Papeles de Panamá”, por lo que se han desatado una serie de despidos y amenazas a los periodistas que mencionen el trabajo realizado por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación.

Uno de los despidos más emblemáticos es el de Miguel Ángel Aguilar, quien tenía 21 años de colaborar en El País. Su pecado fue haber publicado en The New York Times un artículo crítico contra la prensa en España, en el cual indicaba mencionaba frases como “los periódicos están en manos de los inversionistas. Esta es una situación de dependencia que ha hecho un daño terrible a la credibilidad de los medios de comunicación”. Incluso decía textualmente: “trabajar en El País era el sueño de cualquier periodista. Pero ahora hay gente que se va incluso con la sensación de que la situación ha alcanzado niveles de censura”.

Otro periodista despedido de Grupo PRISA es Ignacio Escolar, quien dijo: La razón no me la oculta nadie, tampoco quien me ha informado de esta decisión. Las acciones legales que ha anunciado Juan Luis Cebrián contra eldiario.es, La Sexta y El Confidencial por publicar que la que era entonces su esposa aparece en los papeles de Panamá han hecho “incompatible” mi presencia en la radio de Prisa. No puedo seguir en la SER y me temo que no seré el único periodista “incompatible” que sea purgado por esta decisión de Cebrián.

Paralelamente, PRISA (extraoficialmente) ha contactado con sus periodistas para que renuncien a sus colaboraciones en otros medios que aborden el caso de los Papeles de Panamá.

Sí, El País fue un ejemplo de periodismo, pero al convertirse en una gran empresa dedicada a hacer dinero y a expandirse por todo el mundo, perdió el rumbo…. Y el periodismo. Como dice el filósofo del metro: periodismo acaba, donde negocio manda.